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4 de julio de 2025

4 de julio con té y emparedados.

 


Otro caluroso cuatro de julio que se ha llevado un poco mejor con varios tipos de té frío, emparedados con diversos rellenos, pequeños bizcochos y dulces, y un pastel de yogur de Gato de Cheshire que decidí no desmoldar por riesgo de espachurre. El otro gato, Yaji, se acostó toda la tarde sobre el mantel de Daresbury, uniéndose en su sueño a las demás criaturas carrollianas que visitaban el pueblo. 



La preciosa vajilla de Mary Blair, un ventilador de torre, y sobre todo la presencia de una gran amiga, han hecho que esta sofocante tarde haya sido dorada y perfecta. 








8 de agosto de 2024

El Gato de Cheshire (segunda parte).

 



Esta es la segunda parte de un artículo dividido en tres. La primera trata sobre los orígenes del personaje; esta, sobre sus principales representaciones e interpretaciones; y la tercera, sobre sus versiones modernas y su legado en la actualidad. 


El primer ilustrador de Alicia en el País de las Maravillas, como es bien sabido, fue John Tenniel (1820- 1914). Aunque cuando, en enero de 1864, Lewis Carroll comenzó a buscar un ilustrador profesional para su libro, Tenniel era más conocido por sus viñetas políticas en la revista satírica Punch, desde 1846 había ilustrado abundantes libros de cuentos y poemas, solo o en colaboración con otros autores. Carroll le encargó en principio doce ilustraciones; a lo largo del año, satisfecho con el trabajo de Tenniel y consciente de que las ilustraciones aumentarían el valor de venta y el éxito del libro, fue aumentando el número hasta que acabaron siendo cuarenta y dos. El Gato de Cheshire aparece en cuatro de ellas: en la de la cocina de la Duquesa, en la del árbol desde el que conversa con Alicia, desapareciendo en la rama, y flotando sobre las cabezas de la comitiva real en la partida de croquet de la Reina de Corazones.







Aunque no se sabe si Tenniel utilizó algún gato doméstico en particular como modelo del sonriente Gato de Cheshire, lo que sí se observa es que lo dibujó como un gato británico de pelo corto, una raza muy común en el Reino Unido. En la versión Alicia para los pequeños, en que el propio Tenniel coloreó los dibujos, lo pintó de color marrón, con parte de la cara, la barbilla y la parte inferior de la cabeza blancas, un patrón de color habitual en los gatos de esta raza. 


Ilustración coloreada de 
Alicia para los pequeños, 1889. 

Gato británico de pelo corto en la actualidad.


Aparte de la versión de Tenniel, el Gato de Cheshire más popular y reconocible es, indudablemente, el de la película de Disney de 1951, muy característico por sus grandes franjas magenta y púrpura, sus ojos amarillos, su propensión a separar la cabeza del cuerpo, y su actitud alterna entre soñolienta y frenética. Los diseños originales del Gato de Cheshire fueron de Mary Blair, y se mantuvieron iguales en cuanto a tamaño, forma y colores; solo se le hicieron unos pocos cambios, como redondearle los ojos y añadirle mechones de pelo en los costados de la cara y en las cejas.





Dado que el Gato de Cheshire es uno de los personajes emblemáticos de Alicia en el País de las Maravillas, los autores que ilustran este libro siempre lo incluyen, sea en una sola ilustración, o en todas las escenas en las que aparece. La mayoría optan por un gato doméstico al que otorgan su característica sonrisa y habilidad de desaparición, mientras que otros prefieren destacar el lado malicioso, cuando no siniestro, de su carácter. En este segundo caso, lo normal es que lo dibujen más parecido a un gato salvaje o un lince, delgado, desaliñado, y con una sonrisa algo inquietante. Aquí vemos ejemplos de diferentes interpretaciones:


René Cloke, 1944.

Roberta Paflin, 1955.


Helen Oxenbury, 1999.

Arthur Rackham, 1907.

Mervyn Peake, 1954.


En el siguiente artículo veremos cómo el Gato de Cheshire ha sido representado en la pequeña y en la gran pantalla, y cómo sigue apareciendo en la actualidad. 


Fuentes:





4 de julio de 2024

Vajilla de Mary Blair completa.

 



Hace dos años, presentaba en esta entrada la preciosa vajilla azul en homenaje a Mary Blair, y las piezas que había logrado conseguir hasta entonces. Lamentaba al final de la publicación que todavía me faltaban el tarro de galletas, el conjunto de tres boles, las cucharillas y los caminos de mesa. Estos elusivos textiles están todavía en la lista de deseos, pero en estos dos años, con mucho esfuerzo y considerables desembolsos, he podido completar la vajilla. 



El bote de galletas fue el primer artículo con el que me hice, después de seguirlo mucho tiempo en una tienda online hasta que bajó de precio. Mide unos dieciocho centímetros de alto por unos quince de diámetro, aunque es más ancho en la base que en la boca. La tapa es dorada, y alrededor del bote encontramos a Alicia con las flores parlantes y un caballito- mecedora. 






Los boles de tres tamaños diferentes, que adquirí de segunda mano a una coleccionista francesa, son particularmente bonitos: tienen un relieve de flores y hojas en el exterior, presentan a varios personajes (las flores e insectos del jardín, Alicia, y las criaturas de los Bosques Tugley), y ofrecen un bello contraste con los tonos de azul. 






Las cucharillas de té, por último, que llegaron desde Japón, están completamente pintadas por ambos lados. No son un objeto decorativo, sino apto para su uso alimentario y contacto con alimentos, pero aun así da un poco de miedo meterlas en una bebida caliente, por si salta la pintura en lo más mínimo. 






Aunque estos no son todos los recipientes de bebida que se sacaron en esta colección (hay también un vaso para llevar, y una taza que imita tres tazas apiladas), ni mucho menos la colección entera de Mary Blair (que cuenta con cientos de artículos), sí completan un precioso juego de té digno de las meriendas más locas, y me hace mucha ilusión poder tenerlo en la mesa. Un año más, invito a todos a coger cualquier taza, bebida y capricho dulce o salado, y celebrar juntos el nacimiento de Alicia en el País de las Maravillas


Podéis leer el origen de la tarde dorada aquí, y ver más vajillas de Alicia aquí y aquí


4 de julio de 2022

Vajilla de Mary Blair

 



El 26 de julio de 2021 se cumplieron 70 años del estreno de la Alicia en el País de las Maravillas de Walt Disney. Una de las maneras en que la compañía lo celebró fue con el lanzamiento de una extensa colección de artículos de cocina, ropa y decoración con los coloristas dibujos de Mary Blair. Aunque, como se puede leer en estas entradas, el mundo de Alicia fue resultado de una larga serie de pruebas con varios artistas, fue Mary Blair quien creó los escenarios y personajes que llegarían a la versión definitiva. Es fácil reconocer en su arte conceptual los diseños y los fondos de la película, y sobre todo los vivos colores que confieren a la Alicia de Disney una estética reconocible al primer golpe de vista. 

 




La colección tiene artículos para todos los gustos, y casi todos los bolsillos, ya que los artículos oficiales de Disney no se caracterizan por ser baratos. La mayoría de objetos, con sus llamativas ilustraciones, son decorativos: porcelanas como jarrones y vasos portavelas; textiles de hogar como mantas para sofá, fundas de almohada, caminos de mesa y paños de cocina; papelería como láminas enmarcadas, tarjetas con sobre; y un libro de ilustraciones para conocer a Mary Blair y su maravillosa aportación a la compañía Disney. En Estados Unidos vendieron también prendas de ropa (faldas, vestidos, camisetas y tops, hasta una gabardina) y algunos accesorios personales, como diademas, coleteros y colgantes. Por último, y para coleccionistas impenitentes prestos a vaciar sus carteras, sacaron una llave y un pin exclusivos, y una muñeca, de edición limitada a 7900 ejemplares, con un elaborado vestido y zapatos decorados con flores. 

 

No particularmente caro, pero más especial que nada, es el conjunto de seis peluches que solo está disponible para los miembros del selecto club de fans D23. Casi un año después, y ya rebajados respecto a su precio original, estos peluches siguen siendo exclusivos para socios, y solo se pueden comprar acreditando la pertenencia al club.

 


 

La colección se lanzó en Estados Unidos el 16 de agosto de 2021, y al principio se vendió únicamente en las tiendas y parques Disney de este país; a partir de octubre se empezó a vender también en Europa. A finales de 2021, muchos artículos, desde las muñecas de edición limitada hasta los humildes coleteros, estaban ya agotados, tanto en las pocas Disney Stores que quedaban abiertas (Disney cerró la práctica totalidad de sus tiendas físicas en septiembre), como en las tiendas en internet. Mientras la propia compañía ofrecía los artículos restantes a mitad de precio, los especuladores se aprovechaban revendiéndolos al doble. Un poco menos de un año después de su lanzamiento, muchos artículos siguen disponibles en diferentes tiendas en línea, pero casi ninguno conserva su precio original. El libro de arte, con ilustraciones y sketches, todavía es fácil de encontrar a un precio razonable en la mayoría de librerías en línea, y lo recomiendo totalmente.




Como no podía ser menos, la colección incluye todo lo necesario para llenar la mesa de una merienda loca: un completo juego de té, compuesto de tacitas y platitos, cucharillas, tetera, azucarero y jarrita de leche, bandeja de tres pisos para tartaletas y pastelitos, y salero y pimentero para bocaditos salados. 



No faltan bandejas, platos de postre, cuencos, tazas altas y vasos de viaje (para quien quiera llevarse el té consigo). 



El diseño y acabado de esta colección son exquisitos. El color predominante en el fondo es un azul pálido "cáscara de huevo" en el que destacan los vivos colores de las flores y los otros personajes, combinado con un intenso azul cobalto, y los bien escogidos detalles dorados. Cada pieza dentro de un mismo juego es diferente de las demás: los platos y las tazas tienen formas irregulares, y las ilustraciones son distintas en cada una.



He logrado conseguir parte de la colección de té entre la tienda física de Londres y el portal español de la de Internet. Lamentablemente, me faltan los preciosos boles, el tarro de galletas, las elusivas cucharillas y los caminos de mesa. Algunas de estas cosas espero conseguirlas de importación, con tiempo y paciencia, ya que los precios son elevados. Pero de momento dispongo de todo lo necesario para celebrar este 4 de julio homenajeando a una de las más grandes artistas de Disney. Sin duda sería una de las figuras históricas, después del propio Carroll, a las que elegiría para sentarme a tomar el té.




Podemos ver más piezas de esta vajilla aquí. Otras vajillas de Alicia aquí y aquí.


Fuentes: 


Todas las fotografías de artículos (salvo la última, que claramente es mía) son propiedad de Disney Shop.


TALBOT, Margaret. "The Women Who Helped Build Hollywood", The New Yorker, 29 de octubre de 2019. 


25 de abril de 2020

Alicia de Walt Disney (1951). Tercera parte.

Tercera parte. Diseño de personajes.


 

Esta es la tercera parte de un artículo, dividido en cinco, sobre la Alicia de Walt Disney. La primera trata sobre sus orígenes, la segunda sobre la adaptación de los textos originales, la cuarta sobre la banda sonora y la quinta sobre su recepción y legado. 

 

Los personajes de Disney pasan muy rápidamente a la imaginación colectiva popular, hasta el punto en que muchos niños de antes y de hoy identifican al protagonista de un cuento tradicional a través de su versión de Disney  (o directamente creen que el cuento lo inventó Disney y no son conscientes de que pertenece al folclore). La película de Alicia, como tantas otras antes y después, fijó la caracterización de los personajes que aparecen en ella. Desde entonces, y en la actualidad, todos los dibujos presuntamente "originales" reciben claras influencias o de las ilustraciones de Tenniel o del arte de Disney. Aquellos que intentan escapar a la imitación de esas fuentes tienden a representar al personaje de Alicia como la "auténtica" Alice Liddell (con pelo corto y negro en vez de melena larga de tonos claros), pero deben vencer muchos años de asimilación de los personajes de Disney para que el Gato de Cheshire o la Oruga parezcan más originales.

 
Alicia de Mary Blair.©Disney, 1951.

 

Como hemos comentado en un artículo anterior, las ilustraciones de David Hall partieron de las de Tenniel, pero Disney las rechazó por ser demasiado detalladas, siniestras y difíciles de animar. Las de Mary Blair ya no recibían tanta influencia del dibujante de Punch; aun así, ya se había establecido el modelo de Alicia como uno similar a la de las placas originales: cabello largo y claro, una diadema y vestido con delantal. En principio las medias iban a ser a rayas, también como en las ilustraciones originales, pero tuvieron que dejarse lisas porque no daban buen resultado en Technicolor. Mary Blair no olvidó añadir enaguas y pololos, indispensables en la vestimenta femenina de la época, y que se verían en más de una ocasión con el constante movimiento de Alicia.


Kathryn Beaumont con el animador Marc Davis.

 

Para su voz y animación, Disney eligió en primer lugar a Margaret O'Brien, de catorce años, una actriz con gran experiencia que siete años años había ganado un Oscar infantil por su papel de Tootey en Cita en San Luis (Vincente Minnelli, 1944). Disney llegó a anunciar públicamente que O'Brien sería la voz de Alicia, pero la madre de la joven no estuvo de acuerdo con  la parte económica y renunció al contrato. Apenas unos días después, fue seleccionada Kathryn Beaumont, londinense de trece años, que tenía el acento perfecto para interpretar a una muchachita británica: más tarde sería también Wendy en Peter Pan (1953).

 

 

Se conservan muchas fotografías, hechas públicas por los archivos de Disney, en que se muestra cómo Beaumont no fue solamente la voz de Alicia sino su modelo de animación. La joven tuvo que agacharse para hablar con personajes más pequeños, sentarse a tomar el té, ponerse bocabajo y hasta meterse en una botella para que los animadores captaran sus movimientos y los vaivenes de su melena y su ropa. 

 

 

 

Los demás personajes humanos (y algunos de los animales, como la Morsa) también debieron mucho a sus actores de doblaje. Posiblemente el más característico fuera Ed Wynn, el comediante que dio su voz, sus ademanes y una buena cantidad de diálogo al Sombrerero; años más tarde interpretaría al impagable Tío Albert en Mary Poppins (1964). Durante una prueba de sonido de la escena de la Merienda Loca, Ed Wynn comenzó a parlotear e improvisar de tal manera que el propio Walt Disney, entusiasmado, ordenó que no se grabara una "toma buena", sino que se empleara directamente el ensayo. Los ingenieros replicaron que, al ser una prueba, había ruido de fondo, pero Disney estaba convencido de que la  interpretación de Ed Wynn no podría quedar tan bien si la repetía, de modo que los técnicos tuvieron que apañárselas para dejar el sonido limpio y pasarlo a la versión final. 

 

 

Verna Felton, la irascible Reina de Corazones, también posó para los animadores, volteando sus faldas y jugando al croquet con un bastón y una pelota de trapo. Los guionistas incorporaron a su diálogo algunas frases de la Reina Roja de A través del espejo (la parte de: "mírame a los ojos, habla con respeto, ¡deja en paz las manos!"); y también se apropia de algunas líneas de su consorte durante el juicio. Por supuesto, su característica frase "¡Que le corten la cabeza!" proviene de los textos originales, pero la formidable interpretación de Verna Felton (en otras ocasiones la cariñosa madre Jumbo o la dulce Hada Madrina) ha contribuido mucho a que pase a la historia.

 

 

Disney comentó en el artículo "How I cartooned Alice" que para diseñar los animales y los habitantes humanos del País de las Maravillas se tomaron más libertades que con Alicia, lo que dio lugar a las extravagantes secuencias de animación y efectos de Tweedledee y Tweedledum, la Morsa y el Carpintero, los anillos de humo de la Oruga y, especialmente, las apariciones y desapariciones del Gato de Cheshire. 

         




El diseño de este personaje, con las franjas magenta y púrpura de su pelo, sus ojos amarillos y su extravagante personalidad, lo hicieron una de las figuras más fácilmente reconocibles del País de las Maravillas. Fue doblado por Sterling Holloway, quien ya tenía cierta experiencia con la obra de Carroll, al haber interpretado al Lacayo-Rana en la producción de Paramount de 1933. Su interpretación del Gato de Cheshire, a veces adormilado, a veces risueño y a veces tremendamente malicioso, fue uno de sus papeles más recordados de Disney, junto al de la boa Kaa en El libro de la selva (1967) y el oso Winnie en los cortos de 1977.

 

 

Como mencioné en el artículo anterior, y por las razones que explicaba Disney en "How I cartooned Alice", muchos personajes hubieron de eliminarse. El Jabberwock no parecía demasiado terrorífico en los conceptos de Mary Blair ni en los celuloides; sus formas redondeadas, su mata de pelo impropia de un reptil, y sobre todo su jersey de cuello alto le daban un aspecto de dragón doméstico más que de terrible plaga. Se incluyó muy brevemente en algunos cuentos, descrito simplemente como "una criatura de ojos que llameaban en la noche", pero no tuvo más desarrollo.

 


De un modo similar, el concepto de Humpty Dumpty se utilizó en un cómic de 1951 dibujado por Al Hubbard: tras caerse del muro, el rey acudía a su rescate, pero sus caballeros y sus soldados no conseguían devolverlo a lo alto del muro... hasta que lo hacía la Reina, propulsándolo de un soberbio puñetazo.

 


El Caballero Blanco debía estar diseñado a imagen del propio Walt Disney, pero, si llegaron a realizarse bocetos, no han sido publicados. También se suprimió toda la secuencia de la casa de la Duquesa, que llegó a tener diseños de David Hall pero no de Mary Blair. No podemos evitar preguntarnos cómo habrían sido todos estos personajes, y cómo habrían perdurado, si hubieran llegado a la versión final. 


Como suele recogerse en las listas de "curiosidades", "secretos" o "cosas que no sabías" de esta película, hubo un personaje que Disney aportó de modo original: el Picaporte. En principio, iba a ser la botella "Bébeme" quien entablara una conversación con Alicia, para evitar los largos monólogos desde el inicio de la película hasta la escena del Charco de Lágrimas, pero luego se inventó este personaje, que muy apropiadamente actúa como portero oficial del País de las Maravillas y tiene un concepto muy claro de quién puede entrar o quién es impasable. Los diseños originales fueron de Mary Blair, y la voz la proporcionó Joseph Kearns (el Sr. Wilson en la serie de imagen real Daniel el travieso). 

 

 

 

Es significativo que, tratándose de uno de los repartos de personajes más extensos de las películas Disney, tantos de ellos hayan acabado fijándose en la imaginación popular. Lewis Carroll apenas proporcionó ninguna pista sobre el aspecto de sus  personajes, y la imagen que muchas generaciones de lectores tuvieron durante años fue la de las ilustraciones de Tenniel, hasta que las de los artistas de Disney tomaron el relevo, y sus dibujos, en la actualidad, constituyen para muchos el aspecto canónico del mundo de Alicia. Los ilustradores modernos de Carroll se cuentan por docenas, pero todos los que han dibujado sus dos libros más famosos a partir de los años 50 se han enfrentado al difícil reto de que sus diseños sean personales y distintivos, sabiendo que inevitablemente se van a comparar a los del ominipresente Disney.

 

Fuentes:

 

Behind the voice actors.


Disney Wiki.

 

"The Cheshire Cat is a metaphorical genius", en Oh my Disney, 25 de julio de 2014.

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