31 de mayo de 2020

Snark de Michael Sporn (1989)




The Hunting of the Snark (La caza del snark) es un cortometraje de animación tradicional, realizado, producido y dirigido en 1989 por el animador Michael Sporn. Es una versión adaptada del poema de Lewis Carroll de 1876. Dura 19 minutos. 


Michael Sporn (1946- 2014) fue un prolífico y premiado realizador de cortometrajes animados. Nacido en Nueva York, a los siete años ya copiaba los pocos dibujos que hacían entonces por televisión, y continuó garabateando y esbozando en sus cuadernos del colegio; a los doce consiguió su primera cámara de 8 mm, con la que comenzó a elaborar animaciones caseras. En su adolescencia estudió Bellas Artes en el Instituto de Tecnología de Nueva York, de donde se graduó en 1967, y pasó cuatro años en la Marina, durante los cuales siguió estudiando arte y animación por correspondencia. En 1972 comenzó a trabajar para el animador John Hubley, famoso por su intervención en numerosas películas de Walt Disney (animó, por ejemplo, la secuencia de "La consagración de la primavera" de Fantasia), y por crear el personaje de Mr. Magoo en 1949. Posteriormente, Sporn se mudó a Londres para trabajar con Richard "Dick" Williams, que por entonces ya era conocido por los créditos de ¿Qué tal, Pussycat? de Clive Donner (1965) y Golfus de Roma de Richard Lester (1966), así como por haber animado a la Pantera Rosa en dos de sus películas. Años más tarde, sus trabajos más destacados serían ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988) y la película, inacabada, El ladrón de Bagdad (1993). 



A su regreso a Nueva York, Sporn fundó su propio estudio independiente en 1980, Michael Sporn Animation. Desde allí, y hasta su fallecimiento en 2014, produjo una treintena de programas especiales de animación para las principales cadenas estadounidenses, vídeos musicales, documentales y anuncios, tanto para empresas privadas como para campañas de servicios públicos y ONG. Animó secuencias para Barrio Sésamo, así como numerosas adaptaciones de cuentos clásicos y literatura infantil. Dos de sus obras más reconocidas, Whitewash (1994) y I can be president (2011) están relacionadas con temas raciales: la primera trata sobre la violencia que sufren dos niños negros a manos de un grupo de adolescentes blancos; y la segunda, inspirada en la elección del primer presidente afroamericano de Estados Unidos, trata sobre los sueños y las esperanzas de los niños en comunidades negras desfavorecidas. 


Michael Sporn se declara un admirador de Lewis Carroll en muchas entradas de su blog personal. Dice que Alicia en el País de las Maravillas era el libro favorito de su infancia, y que considera al ilustrador galés Ralph Steadman "el que el propio Carroll habría escogido". Declara, asimismo, que "Jabberwocky" es uno de sus poemas favoritos, aunque no está completamente satisfecho de la animación de esta obra que hizo en 1989, ya que debió terminarla apresuradamente para incluirla en una edición en VHS junto con La caza del snark y un documental sobre los poemas absurdos de Lewis Carroll. En 2013, Sporn comentó que tenía la intención de hacer una remasterización digital de esta obra "y ver adónde voy desde ahí", pero por desgracia esa idea no llegó a materializarse. Por lo que sé, su versión del "Jabberwocky" solo existe en ese VHS, difícil de encontrar en la actualidad y a unos precios desorbitados


El elusivo Jabberwocky de Michael Sporn.

La idea de realizar un corto sobre La caza del snark data de la fundación de Michael Sporn Animation, en 1980. Sporn cuenta en el "cómo se hizo" que él y su colaboradora Bridget Thorne completaron el storyboard de la película en dos tardes, y que de inmediato contactaron con el agente de James Earl Jones (la voz de Darth Vader en las películas de Star Wars, y la de Mufasa en las de El rey león, entre otras) para preguntarle si estaría dispuesto a narrar el poema. Pero, aunque el actor de voz aceptó el papel, su disponibilidad y los otros compromisos del estudio de Michael Sporn retrasaron el proyecto del snark, que era una película independiente y no un encargo, durante mucho tiempo. No fue casualidad, sin embargo, que el animador lo llevara finalmente a cabo en 1989, a sus 42 años. Era muy consciente de que el 42 era un "número mágico" para Lewis Carroll, y estaba decidido a terminar el snark antes de cumplir él mismo los 43.



Para su adaptación de La caza del snark, Michael Sporn y las co-guionistas Brigdet Thorne y Maxine Fisher acortaron severamente el poema de Carroll (en especial los espasmos quinto, sexto y séptimo: "La lección del Castor", "El sueño del Abogado" y "El destino del Banquero") y redujeron los diez tripulantes a siete, prescindiendo del Bonetero (aunque una modificación al texto lo asimiló al Limpiabotas), el Jugador de Billar y el Banquero. Ninguno de los personajes está inspirado en las ilustraciones de Henry Holiday para el texto original: todos tienen un diseño y un coloreado bastante simple. 



Las figuras más destacadas son el Pregonero, que viste un uniforme azul marino (levemente inspirado en el de un comandante de la Marina británica), y el Castor, que es marrón y con aspecto de peluche. El Carnicero, el Panadero y el Tasador son prácticamente blancos de la cabeza a los pies y el Limpiabotas y el Abogado visten una combinación de blanco y negro. Todos tienen un atributo que los identifica someramente: la campana del Pregonero, el cuchillo del Carnicero, la peluca del Abogado, el bombín y pajarita del Limpiabotas, las gafas del Tasador, y los gruesos abrigos del Panadero. El Castor, obviamente, es el único animal de a bordo.



El viaje ya comienza de modo accidentado. El Limpiabotas está subiendo al barco cuando se tropieza en la rampa y se cae, de lo que culpa al Pregonero. Los dos hombres se pelean y el Abogado interviene para separarlos, mientras el Tasador examina el maletín del Limpiabotas por si su propiedad ha sufrido algún daño. Una vez el barco ha zarpado, el Panadero se lamenta de haber olvidado su abundante equipaje en el puerto, y el Castor intenta consolarlo. Por su parte, el Carnicero casi se queda fuera de la expedición, porque llega cuando el barco ya ha partido y debe arrojarse al agua y alcanzarlo a nado. Lo primero que hace al subir a bordo es echarle un ojo al Castor, ya que, casualmente, es el único animal al que es capaz de matar, pero el Pregonero le advierte que es doméstico y parte de la tripulación.





Durante los primeros días, la navegación es tranquila y los expedicionarios pueden dedicarse a sus quehaceres. El Castor hace encajes en un bastidor, y el Panadero muestra con orgullo las fotografías de sus magníficas tartas de boda, mientras el Limpiabotas prueba diferentes sombreros y accesorios a los demás tripulantes. El mar, sin embargo, es imprevisible, y una tormenta les hace pasar muy mala noche, causando mareos y peligrosas aproximaciones a la borda. Sin embargo, logran mantener el rumbo y llegar la isla donde mora el snark, gracias a la carta náutica del Pregonero.



Un mapa que todos pueden entender.


Una vez que han echado el ancla, y antes de desembarcar, el Pregonero explica cómo se podrá reconocer al snark, y advierte de la posibilidad de que sea un boojum. Al oír esto, el Panadero se desmaya. Los demás compañeros logran reanimarlo, y entonces les explica, muy acongojado, que su tío ya le avisó de que, si el snark que encontraba resultaba ser en realidad un boojum, se desvanecería en un pestañeo. Desde entonces, la imagen del snark, que él ve como un enorme pájaro prehistórico de largo pico y afiladas garras, ha estado acosando al Panadero.




Conforme el sol de un nuevo día se alza sobre la isla del snark, los expedicionarios se ponen en marcha. El Pregonero otea con su catalejo, el Tasador mira entre los arbustos, y el Carnicero y el Limpiabotas buscan, literalmente, debajo de las piedras: a pesar de las explicaciones del  Pregonero, nadie sabe realmente qué aspecto tiene el snark. El primer día, la caza resulta infructuosa, y todos se reúnen en torno a una hoguera para reponer fuerzas. 



Los eventos de esa noche aún no han terminado. El Carnicero decide explorar por su cuenta un valle cercano, y el Castor tiene la misma ocurrencia, de modo que acaba siguiéndolo de cerca. Al principio recelan el uno del otro, pero el frío, la oscuridad y los sonidos de la noche hacen mella en los dos. Al tener la sensación de que una terrible amenaza se cierne sobre ellos, el Carnicero y el Castor hacen causa común para vencer sus miedos, y cuando regresan sanos y salvos con sus compañeros, ya son los mejores amigos del mundo. Mientras duermen junto al fuego, el Panadero, inquieto, también se va a dar una vuelta; el Abogado sueña que se ve envuelto en un confuso juicio; y el Tasador, muy influenciado por el relato del Panadero, sueña que es atacado por un voraz snark, aunque no sufre ningún daño.


A la mañana siguiente se reanuda la búsqueda, y aparentemente el Panadero ha encontrado un snark... 



Pero, cuando se aproximan a él, sus compañeros creen oír un susurro que dice boo... y el Panadero, suave y súbitamente, se ha desvanecido. Michael Sporn cuenta que una vez proyectó la película ante un grupo de niños y les preguntó qué sucedía al final. Un chaval de seis años dijo "el monstruo se ha comido al tipo", y, según el animador, es una interpretación del final tan válida para un adulto como lo es para un niño. 


La película se hizo con la técnica más cuidadosa de animación tradicional, dibujando uno a uno los personajes, coloreándolos con lápices o acuarela, recortándolos y pegándolos en acetato sobre los fondos. Michael Sporn combina diferentes velocidades de animación para indicar el paso del tiempo o las secuencias oníricas, y experimenta con las mismas imágenes en positivo y negativo, especialmente a partir de la llegada a la isla del snark, pero también en la magnífica tormenta en alta mar. La maravillosa música de Caleb Sampson y la solemne narración de James Earl Jones hacen que el conjunto sea mucho más que un cuento con personajes graciosos y colores agradables, convirtiéndolo en una pequeña obra de arte.





La caza del snark es un proyecto personal, un acto de cariño. Un colaborador y amigo de Michal Sporn, el también animador John Dilworth (Agallas, el perro cobarde) dijo sobre ella: "Esta película brillante me habló sobre la vida interior de Michael, de su más personal identificación con un terror inevitable". Uno de los temas principales de este poema es el deseo natural del hombre hacia el descubrimiento, la exploración y la aventura, el anhelo de conocimiento, y cómo este choca con el también natural miedo a lo desconocido y lo peligroso. El propio Michael Sporn dijo que esta animación era una de sus favoritas, y que pensó "en lo existencial contra lo romántico" a través de sus personajes. Quizá este pequeño y casi minimalista cortometraje fuera, en efecto, la manera de Michael Sporn de desafiar problemas y miedos en el viaje que emprendió en su infancia, cuando daba la lata a su madre para que lo llevara a ver dibujos animados al cine y copiaba los personajes de Popeye en sus cuadernos del colegio.


 

 Fuentes:



DILWORTH, John. "John Dilworth remembers Michael Sporn", en Cartoon Brew, 2 de marzo de 2014.

First run features, editora de los DVD con los cortometrajes de Michael Sporn, donde están disponibles para comprar. 

NETHERY, James T. "Interview with director Michael Sporn", en Traditional Animation.

Splog, blog personal del autor, con abundantes dibujos y animaciones, en el que publicó profusamente desde 2005 hasta su fallecimiento.









21 de mayo de 2020

Alicia de Jean Averty (1970)






Les aventures d'Alice au Pays des Merveilles (Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas) es una producción de 1970, realizada por el director Jean- Christophe Averty para la televisión nacional francesa. Con más de dos horas de duración en un solo programa, y reproduciendo el texto del libro casi palabra por palabra, es una de las versiones más extensas de Alicia. Se emitió el 22 de diciembre de 1970.


Jean- Christophe Averty (1928- 2017) fue un destacado realizador y productor de radio y televisión. Comenzó su carrera en 1956, grabando actuaciones musicales para programas de variedades; es considerado el "padre del video-clip" de la televisión francesa. Cuando comenzó a crear sus propios programas, destacó desde el principio por su originalidad e innovación en las técnicas televisivas, con las que experimentaba todo tipo de efectos especiales y electrónicos, y por su afán de sorprender y hasta de provocar. Su serie de 1963 Les raisins verts (Las uvas verdes) levantó una gran polémica por una escena recurrente en que se veía a una mujer introduciendo un muñeco de bebé en una picadora de carne, y sacando carne real por el otro extremo, con una ligera música de fondo, como en un programa de cocina. 


La escena de la controversia.

En una entrevista, Averty declaró al respecto que consideraba la picadora de carne "un objeto bello" y "un símbolo cósmico". La imagen de su bébé à la moulinette acabó convirtiéndose en un icono del propio Averty, un paradigma de su talante heterodoxo y rompedor. A pesar del malestar nacional, que hizo que se detuviera su emisión tras solo diez programas (en julio de 1964), Les raisins verts tuvo cierto reconocimiento en Estados Unidos, que lo galardonó con un Emmy. 


En 1969 realizó una adaptación para la televisión de El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, que se considera una de sus obras más destacadas. Fue la primera película que se grabó completamente usando cromas: los actores se movían y hablaban en un plató desnudo, ante pantallas azules sobre las que después se sobrepusieron los escenarios y elementos de decoración. Usó el mismo procedimiento para su siguiente película, Alicia en el País de las MaravillasTodo el programa está filmado en un estudio: ni siquiera se usaron exteriores para las escenas del "mundo real", antes y después del sueño de Alicia, y no se escatiman los efectos visuales para mostrar la imaginación de la niña, ni las particularidades del extraño país que visita.


Marie- Véronique Maurin.


El papel de Alicia fue interpretado por Marie- Véronique Maurin, de diez años, quien ya tenía bastante experiencia, al provenir de una familia de actores y haber trabajado con sus padres y hermanos. En 1977, la actriz retomó el mismo personaje en una obra de teatro que exploraba la relación de Alicia y Lewis Carroll: Lewis y Alice, o la vida secreta de Lewis Carroll, de Michel Suffran. Ha seguido trabajando en el cine y televisión hasta la primera década del año 2000, siendo uno de sus papeles más recordados el de Muriel en la película de adolescentes Diabolo Menthe, también de 1977. 



La película comienza con Alicia y su hermana Lorina (Aimée Fontaine) en la orilla del río. Hablan del libro sin dibujos ni diálogos, y Alicia se adormece, hasta que ve pasar al Conejo Blanco (Guy Grosso) y lo sigue a su madriguera.  



La caída es larga (y, curiosamente, más horizontal que vertical), y los fondos y animaciones ya anuncian la psicodelia que estará presente en toda la película, con muchos colores intermitentes, e imágenes que simplemente aparecen cuando Alicia las evoca. En el Vestíbulo de las Muchas Puertas, los pensamientos de la niña se muestran en bocadillos de cómic, y cuando se enfada consigo misma por llorar, aparece en efecto una Alicia más pequeña, en blanco y negro, que riñe a la que está llorando. 



Cuando la niña se sumerge en el Charco de Lágrimas y conoce al Ratón (Pierre Louki), su vestido cambia de color rojo a amarillo: a partir de ahora, el cambio de color del vestido de Alicia indicará el paso de un capítulo a otro. El número y nombre de cada capítulo también se señala con un texto sobreimpresionado en la pantalla, sin pausas en la acción. 



Este episodio empieza con algunos de los dibujos originales de Lewis Carroll para Las aventuras de Alicia bajo tierra, coloreados. El fondo es muy abigarrado y confuso, como un caleidoscopio (algo que se repetirá en otros pasajes de la película), y el cuento del ratón aparece escrito, al mismo tiempo que se recita con música. El capítulo 4, "El Conejo envía al pequeño Bill", nos muestra que el Conejo Blanco vive bien acomodado en una casa señorial, con cabezas humanas colgadas en la pared como trofeos, y armaduras con orejas de conejo en los cascos. 




Durante el encuentro de Alicia con la Oruga (llamada aquí "Gusano de Seda" e interpretada por Bernard Valdeneige) van apareciendo carteles con las definiciones de conceptos como lógica o mnemónica, y anagramas y juegos con las palabras Alice y ver (gusano). 



Alicia canta "Eres viejo, Padre William" al tiempo que dos actores (Maurice Baquet como el anciano, y Ricet Barrier como su impertinente hijo) representan el poema, como sucedía en la adaptación de W.W. Young. Hay un momento en que Alicia interrumpe la canción para explicar el significado de la palabra basoche (un término algo oscuro del ámbito jurídico), y después el poema continúa y termina como si nada. 



La Oruga desaparece en el interior de la seta después de dar sus consejos a Alicia sobre comer un lado u otro para crecer o reducirse. Curiosamente, y aunque a Alicia se le estira desmesuradamente el cuello tal como ocurre en el libro, se ha suprimido la escena de la Paloma. 



En el capítulo 6, "Cerdo y Pimienta", encontramos una adaptación interesante respecto al texto de Carroll. Mientras la nana original habla de gritar y azotar al bebé, en esta película la Cocinera (Mado Maurin) y la Duquesa (Annete Poivre) cantan alegremente sobre desmembrarlo y pasarlo por una picadora de carne, lo que además se muestra muy gráficamente en dibujos animados. Si alguien había olvidado la polémica de siete años antes, esta secuencia se la restriega por la cara. 



Después de soltar al Cerdito en el bosque, Alicia tiene una conversación con el Gato de Cheshire (Jacques Balutan), oportunidad que se aprovecha para explicar muy claramente la constitución de un silogismo. 



Alicia decide ir a visitar a la Liebre de Marzo, y pronto llega a su casita, donde se celebra la Merienda Loca. Aunque intenta mantener una conversación con la Liebre, el Sombrerero y el Lirón, acaba cansándose de sus locuras y marchándose algo enfadada. 



Pero logra volver al Vestíbulo y, haciendo las cosas con cuidado y comiendo los pedazos de seta, por fin llega al maravilloso - y minimalista - jardín de la reina. 



Habla un momento con los Jardineros-Carta, y de inmediato llega el desfile de la corte real, que Alicia comenta como si lo estuviera transmitiendo por radio. Conoce al Rey y a la Reina de Corazones (Francis Blanche y Alice Sapritch), los cuales no impresionan a la Alicia en blanco y negro: "al fin y al cabo, no son más que una baraja de cartas". 



Se reúne con el Conejo Blanco, y más tarde, tras la disparatada partida de croquet, con el Gato de Cheshire, quien le causa problemas al Verdugo porque no sabe por dónde cortarle la cabeza.

 


Alicia conoce al Grifo (Michel Muller) y a la Tortuga Falsa (Michel Robin), que le cuentan sus historias de colegio y le enseñan el baile de la "cuadrilla de langostas". 



Tras esto, se dirige al juicio de la Sota de Corazones. La niña no se reserva sus opiniones sobre los despropósitos y las arbitrariedades que allí observa, y no tarda en enfrentarse a la Reina, quien ordena que le corten la cabeza, y hace que todo el ejército de Cartas se le eche encima.




Lorina despierta a su hermana porque ve que se está agitando y hablando dormida. La niña le dice que ha tenido un sueño de lo más raro, y mientras comienza a contárselo ("Para empezar, había un Conejo que llegaba muy tarde..."), por algún motivo, su imagen se funde en la Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte de Georges Saurat. 



Esta Alicia es algo fuera de lo común, en muchos sentidos. Es una de las versiones más sorprendentes y curiosas, y una de las pocas que se pueden llamar propiamente surrealistas (siendo otras candidatas la de Efrem Pruzhanskiy de 1981 y la de Jan Švankmajer de 1988), con mezcla de estilos narrativos y constantes rupturas de la cuarta pared. En ocasiones parece un programa educativo con textos en pantalla y explicaciones de conceptos; en otras, una versión infantil con canciones divertidas y alegres (el estribillo que dice "rompámosle la cabeza en la picadora", referido a un bebé, hace que uno se sienta culpable de lo pegadizo que es); en otras, un "viaje" de sustancias alucinógenas; y en otras, una adaptación seria y fiel del libro de Carroll. Los actores, a pesar de lo chocante que resulta que tengan dos cabezas (la del actor, y la del disfraz que llevan encima) hacen todos unas interpretaciones más que correctas, y dan la impresión de estar pasándoselo en grande. Marie- Véronique Maurin muestra una gran soltura y naturalidad para estar actuando continuamente en un escenario vacío (y, a veces, sacando la cabeza a través de un croma), y es una de las Alicias más directas y atrevidas de cualquier adaptación.


Teniendo en cuenta que Jean- Christophe Averty fue uno de los pioneros de los efectos visuales en la televisión francesa, y actualmente una figura reconocida en su país, es sorprendente - y desafortunado - que esta película nunca haya sido editada en VHS, ni posteriormente en DVD. Es una rareza que ha sobrevivido en archivos y grabaciones caseras; se proyecta a veces en convenciones y eventos de cine surrealista y curiosidades de la televisión. Por lo que he podido averiguar, ahora mismo solo se encuentra disponible en los canales de vídeo YouTube y Vimeo, gratuita y con subtítulos en inglés. Y se trata de una película que verdaderamente merece una remasterización y una edición con entrevistas y comentarios, tanto para los aficionados a la historia de la televisión (sean académicos o nostálgicos) como para los coleccionistas de Alicias


A causa su extensión (debida, a su vez, al hecho de que prácticamente es una lectura palabra por palabra de toda la novela), y a sus psicodélicos colores de fondo, puede hacerse algo farragosa para verla de una sentada, pero, aunque sea en dos o tres tandas, merece la pena verla. Quizá algún día podamos disfrutarla en una edición que haga honor a su innovación y su originalidad.




Fuentes:


Alice au pays des merveilles et la réforme de l'ORTF, documental de presentación del programa, 14 de noviembre de 1970.


Le bébé à la moulinette et Jean- Christophe Averty, entrevista al autor, 22 de marzo de 1964. 

Les aventures d'Alice au Pays des Merveilles, de acceso legal y gratuito en YouTube, con subtítulos en inglés disponibles.


15 de mayo de 2020

Snark de Saranne Bensusan (2016)





The Hunting of the Snark (La caza del snark) es una película de animación en volumen realizada por la productora británica From the 3rd Story Productions en 2015. Es una versión modernizada, y con algunas aportaciones originales, del poema de Lewis Carroll de 1876. Dura 65 minutos.

 

La directora Saranne Bensusan, nacida en el condado de Kent en 1974 y residente en Londres desde mediados de los años 90, comenzó a dedicarse al cine de manera aficionada en 2009, y se hizo profesional en 2014. Ha trabajado en la producción, dirección y/o edición de numerosos cortometrajes y largometrajes, y el documental Britain in a Day (2012). Compagina su tarea en el mundo del cine con la escritura: es coautora de la serie de historias cortas distópicas The Anthropocene Chronicles (dos volúmenes, publicados en 2017 y 2018). Sus obras más recientes son los cortometrajes, también de género distópico, Lavender's Blue y Ménage à Trois

 

 

Para La caza del snark, Bensusan escribió el guion, diseñó el vestuario de las marionetas y proporcionó algunas líneas de doblaje sueltas, además de encargarse de la dirección y la edición.  La animación de la película se llevó a cabo en la productora From the 3rd. Story Productions, y la banda sonora estuvo a cargo del compositor estadounidense Guthrie Lowe. 

 

La película se financió parcialmente a través de una campaña de mecenazgo en Indiegogo, en 2012, que de hecho no alcanzó su objetivo de unas 3000 libras (recaudó una tercera parte de eso). "Elegimos La caza del snark de Lewis Carroll porque es un poema fuera de lo común, y una de las historias favoritas de nuestra directora desde su infancia", explicaba el productor Lawrence Mallinson en la presentación de la campaña. "Para dar vida a esta visión, creamos todas las marionetas y los escenarios desde cero, e hicimos tratos con diferentes empresas, como El Emporio de las Casas de Muñecas de Inglaterra, para que nos proporcionaran accesorios". Hay abundantes fotografías de los modelos en la página de la campaña. 

 

 

Entre 2015  y 2017, la película recibió varias nominaciones y premios en diferentes festivales de cine fantástico y/o de animación, como el Fantasmagorical Film Festival, el Portsmouth International Film Festival o los Maverick Movie Awards, entre otros.

 

 

La historia sigue los ocho "espasmos" del poema original, que es narrado en off (por Tom Stanley) mientras se desarrolla la acción y los personajes hablan entre ellos. La mayoría de los diálogos son originales de la película, aunque en ocasiones cogen también versos del poema. Hay algunos cambios significativos en los personajes. Recordemos que en el poema son diez: el Pregonero, el Panadero, el Limpiabotas, el Bonetero, el Tasador, el Abogado, el Banquero, el Jugador de Billar, el Carnicero y el Castor. En esta adaptación, el Limpiabotas y el Bonetero son un solo personaje, que además ya no es humano sino animal, una gata. El único animal que aparecía en el poema, el Castor, es ahora hembra. Se ha añadido un personaje nuevo, que aparece referido en los créditos como Timonel. Y por último, se ha dado un nombre propio a varios personajes: el Pregonero es John Rubens, el Banquero es Félix Pilkington-Smith, la Limpiabotas- Bonetera se hace llamar lady Elizabeth Huntington-Page, el Abogado se llama David, y la Castora, Claire. También, como veremos, hay algunas modificaciones significativas en el destino de ciertos tripulantes.

 

 

 

La película comienza con el reclutamiento de la tripulación. El Pregonero (Joerg Stadler) está agitando su campana e invitando a todo aquel que quiera apuntarse. 

 

'Tis the place for the Snark.

 

Lo acompaña el Castor, o Castora (Rowena Lennon), quien a lo largo del viaje lo atiende con la solicitud de una hermana o un ama de llaves de muchos años. El primero en unirse es alguien que no se presenta ni con su nombre ni con su cargo: simplemente dice que sabe cómo capturar al snark, y el pregonero le da la bienvenida a bordo sin más preguntas. Este hombre misterioso el que más tarde tendrá la ocupación de Timonel (J.P. Turner). Algo nos adelanta que puede no ser lo que parece... porque lleva una bolsa muy obvia con la palabra "botín", en la que va metiendo todo lo que puede pillar.

 
El Timonel, con un bolso que no levanta 
ninguna sospecha en absoluto.

 

Poco a poco van apareciendo los demás personajes, que han respondido a un anuncio para unirse a la expedición: el Banquero (Laurence Aldridge), el Panadero (Simon Fox), el Carnicero (Andrew McDonald), el  equivalente al Tasador, que aquí es un Agente de Bolsa (Shiraz Khan), el Jugador de Billar (el cual no tiene un actor de doblaje creditado; es posible que no hable en toda la película) y el Abogado (Kevin Potton), un viejo amigo del Pregonero. 

 

 

El Abogado.

El Panadero, que lleva siete abrigos.

El Carnicero, que se ha traído la bañera de casa.

El Agente de Bolsa, que no puede dejar de comprar y vender 
mientras va de caza.

 

Se apuntan también la Limpiabotas- Bonetera (Hanna Raehse- Felstead), una gata con muchas ínfulas de grandeza, que luce una fastuosa capa, y está empeñada en que alguien le cargue su equipaje a bordo. El Pregonero y el Abogado bromean con que debió de confundirse al leer el anuncio, y creyó que buscaban reclutar a un Gato con Botas en vez de a un Limpiabotas.

 

 

Con la tripulación completa, el barco parte y se aleja del puerto, y por la noche todos celebran con una cena abundante el inicio de sus aventuras. El Panadero deja caer estas inquietantes palabras: "Si el snark resulta ser un boojum, me desvaneceré sin dejar rastro", pero como las dice en alemán, nadie le hace caso. 

 


Se ha podido observar un comportamiento sospechoso del Timonel. En un momento en que ha estado a solas, ha hecho una llamada telefónica, y tras decirle a la secretaria (Saranne Bensusan) simplemente "Soy yo", se ha puesto en contacto con un hombre al que ha informado de que ha conseguido infiltrarse en el barco que va a la caza del snark



Una soleada mañana se muestra la actividad cotidiana del barco. El Timonel está todo el rato discutiendo el rumbo con el GPS (Chris Lumb), a quien no logra hacer callar ni a martillazos. El Panadero y el Pregonero se ocupan de las redes, la Castora entra y sale de la cocina...

 

 

Mientras, la Limpiabotas-Bonetera se limita a tomar el sol en la cubierta, y decir que alguien de su clase debería ser tratado como un pasajero privilegiado. Cuando el Pregonero le insiste en que todos deben colaborar en las tareas de a bordo, ella reconoce que no piensa hacer ningún trabajo, y que se ofreció como Limpiabotas solo para que la admitieran en el viaje, porque tenía curiosidad por ver a un snark

 

En otro momento, la Castora, el Abogado y otros tripulantes están viendo en la televisión un programa de cocina, el cual es interrumpido para dar una noticia de última hora: un asesino en serie, John Smith, se ha escapado de la prisión. En la foto que ofrece la policía, la Castora y el Abogado reconocen al Timonel, y se miran entre ellos, pero ninguno de los dos dice nada a los demás, pensando quizá que el delincuente solamente se parece a su compañero de navegación. Quizá deberían haber sido más recelosos, porque, mientras tanto, el Timonel se cuela en la cocina y envenena la sopa del Pregonero.

 

 

Esa noche, el Pregonero sufre dolor de estómago y se retira pronto a su camarote, acompañado por la Castora. El Timonel se queda solo en la cubierta y decide cambiar el rumbo para llegar al territorio del bandersnatch en vez de al lugar donde mora el snark. Cuando al día siguiente llegan a tierra, la Castora siente que algo no está bien, pero el Pregonero, convencido de que han llegado al lugar correcto, anima a toda la tripulación a coger su equipaje y bajar a la playa. 

 

 

Allí se encuentran con la Esperanza (Maia Krall Fry), quien se une a la expedición y les ofrece un carro para transportar sus cosas. La Limpiabotas- Bonetera sigue intentando convencer a los demás para que carguen su equipaje por ella, aunque, como el Panadero ha comprobado antes, literalmente lleva ladrillos en su bolsa. Por la noche, todos celebran junto al fuego la exitosa llegada a la isla. El Pregonero comienza a explicar las cinco señales con las que se puede reconocer al snark.

 

 

El Panadero se ha desmayado al oír que algunos snarks pueden ser un boojum, y les cuenta a los demás cómo su querido tío le advirtió de que encontrarse con un boojum le haría desvanecerse sin dejar rastro. 

 

 

 

Algunos se asustan ante esa posibilidad, mientras que otros - especialmente la Limpiabotas-Bonetera, que desde el principio ha estado tratando al Panadero como un criado - creen que se trata solo de fantasías enfermizas. Todos se preparan para pasar la noche acampados en la playa y emprender la búsqueda al día siguiente.

 

Los expedicionarios cargan sus dedales, horcas (otra de las traducciones de fork) y pastillas de jabón, y se disponen a partir en busca del snark

 

 

Cada uno se arregla a su manera: el Jugador de Billar se empolva la nariz con una tiza para tacos, y el Carnicero se cambia la cabeza de cuerpo, en una descarada ruptura de la cuarta pared. 

 


 

Comienza a nevar, y se oyen los graznidos del pájaro jubjub. Cuando intenta contar hasta tres las advertencias del Carnicero, la Castora se lamenta de que ya no sabe sumar, y el Carnicero saca un cuaderno y lápices para enseñarle. 


 

Al poco, aparece el pájaro jubjub, que es pequeño y aparentemente inofensivo, e intenta robar uno de los sombreros de la Limpiabotas- Bonetera, y un encaje de la Castora. Después de que el Carnicero lo ahuyente, la Castora y él se hacen amigos de por vida.

 


 

El Abogado está charlando con la Castora sobre cómo lleva mucho tiempo obsesionado con cazar al snark. Tras un rato, se tumba a dormir y sueña con un juicio en que una versión joven de sí mismo está defendiendo a un Cerdo de la acusación de haber abandonado su pocilga, siendo el fiscal el mismo Snark (bien cubierto con una manta, y con voz de Nigel Osner). 

 

 

 

El Juez (Andrew Sellon) pide un veredicto, pero el jurado no se pone de acuerdo, y el Snark decide dictar sentencia: el Cerdo es condenado a extradición de por vida, y cuarenta libras de multa. Las campanadas del Pregonero, al siguiente amanecer, despiertan al Abogado.



Prosigue la búsqueda, y se oyen de nuevo unos graznidos. Temiendo que esta vez sea un bandersnatch, todos corren a esconderse tras unas rocas, salvo el Banquero, que se queda rezagado. 

 

 

 

El bandersnatch, que en esta versión es un pájaro prehistórico, se abalanza sobre el infortunado Banquero, y aunque el éste intenta ofrecerle un cheque, lo atrapa entre sus garras y se lo lleva por los aires. 

 


 

Los demás salen de su refugio y se preguntan dónde puede estar su compañero, pero pronto lo encuentran muerto en el suelo: ha debido soltarse de las garras del bandersnatch y caer desde gran altura. 

 

 

 

Viendo que no hay más que se pueda hacer, los expedicionarios cavan una tumba y se disponen a despedirse del Banquero.

 

 

 

A la mañana siguiente, el Pregonero recita un improvisado panegírico sobre la tumba del Banquero, y todos brindan en su honor con tazas de té. Los ánimos han caído, y la Castora y la Limpiabotas-Bonetera se preguntan si vale la pena arriesgar sus vidas por una criatura a la que tal vez no encuentren nunca. Mientras reemprenden la búsqueda sin muchas fuerzas, los acontecimientos se precipitan: dos criaturas similares a arañas atrapan y se llevan a rastras al Timonel, el cual grita sin que nadie lo oiga porque están todos pendientes de un posible avistamiento de snark

 

 

 

Sobre un pequeño promontorio, el Panadero está saltando y riendo porque ha visto a un snark. Pero comienza a decir que es un boo... y desaparece en un pestañeo. Confusos, sus compañeros creen que ha caído entre las rocas y comienzan a buscarlo, pero se ha desvanecido por completo. La película termina con la narración de la última estrofa del poema: "En medio de la palabra que trataba de decir/ en medio de su risa y regocijo/ suave y repentinamente se había desvanecido/ porque el snark era un boojum, ya veis".

 

 

Hay dos aspectos de esta película que destacan desde el principio. El primero, que la historia está ambientada en la época actual, como demuestran las numerosas apariciones de tecnología moderna: no solo televisores y aspiradoras, sino también teléfonos móviles, ordenadores portátiles y navegación por GPS. El segundo, que los modelos de los personajes parecen inacabados, con muchos hilos sueltos, pintura fuera de los bordes y pegotes de pegamento claramente visibles.  Mientras que el primero, aunque puede no gustar a los puristas, no afecta demasiado a la narrativa y la imagen de la película, el segundo resulta algo extraño. No queda muy claro si se busca intencionadamente un efecto de rusticidad, de animación "casera" y aficionada, o si es el embarazoso resultado de los problemas de financiación de una productora pequeña. Es difícil valorar el arte de la película cuando los personajes principales de la tripulación tienen un aspecto tan  chapucero. 

 

 

La animación también deja bastante que desear: solo algunos personajes muestran un movimiento cuando hablan (el bigote del Pregonero, las orejas de la Limpiabotas-Bonetera, o los extraños dientes de la Castora), y cuando están hablando varios de los que no tienen animación, no está muy claro quién dice qué. Por este motivo, y porque no se distinguen más que por el peinado, en algunas escenas es fácil confundir  al Panadero y al Timonel.



La mayoría de aportaciones al poema original son inexplicables. No hay nada raro en fusionar dos personajes menores en uno solo, ni tampoco importa mucho el cambio de sexo (incluso de especie) del  Castor y el Limpiabotas- Bonetera. La presencia de un sistema de navegación por satélite que piensa por sí mismo y discute con el Timonel es una idea que podría habérsele ocurrido al mismo Carroll, si hubiera vivido en nuestra época. 

 

 

 

Pero por otra parte, la trama del misterioso Timonel queda truncada, sin desarrollo ni explicación. Es un asesino en serie que se enrola en la expedición huyendo de la justicia, pero al mismo tiempo no disimula sus aficiones (va robando cosas descaradamente), se pone en contacto con un socio o jefe del que no se vuelve a saber nada, y tiene sus propios planes acerca del lugar donde quiere que atraque el barco. 

 

 

 

Nunca llega a saberse qué pretendía al dirigir el barco deliberadamente a la tierra del bandersnatch. El Abogado y la Castora, incluso después de ver el aviso del criminal fugado, no se alarman ni dicen nada a ningún otro miembro de la tripulación (la Castora echa al Timonel de la cocina cuando lo encuentra merodeando por allí, pero tras la cena, cuando el Pregonero se siente mal, no parece sospechar que haya podido ser envenenado). Nada en la historia de este personaje - ni siquiera su desaparición, de la que absolutamente nadie parece percatarse - tiene ningún sentido.

 

 

 

A pesar de los premios recibidos en festivales de cine, las pocas críticas que he encontrado en línea (solo en Amazon; no tiene ni una sola reseña en IMDb ni en Rotten Tomatoes) son unánimemente terribles. La frase "marionetas hechas de basura" se repite en varias de ellas. Ciertamente, la tosquedad de los modelos y la animación cuesta de pasar por alto, pero podría ser lo menos importante si el guion tuviera algo más de encanto. Los textos originales de la película no aportan nada al poema de Carroll. El único personaje que llega a desarrollarse un poco es el Timonel, pero su historia se queda a medias. Dado que en el poema hay al menos cuatro personajes completamente anodinos, una adaptación puede darle vida y trasfondo a cualquiera de ellos, y aunque aquí hay un intento de hacer precisamente eso con la Limpiabotas-Bonetera, solo resulta un personaje antipático que tampoco añade ningún valor. Me parece una lástima que no trabajaran más el guion, porque las marionetas habrían sido perfectamente aceptables solo con que las pulieran un poco, pero la falta de imaginación en la historia desluce muchísimo el humor y la locura del poema de Carroll.

 

 

 

La película está editada en DVD y se puede adquirir sin dificultad, aunque es mucho más económico - y recomendable, ya que la estética y narrativa no parecen ser del gusto de todos - alquilarla o comprarla a través de canales de vídeo como Vimeo o Amazon Prime.

 
Let the hunt begin. 

 

Fuentes: 

 

Campaña en Indiegogo.

 

From the 3rd. Story Productions.

 

Teaser, primer tráiler y segundo tráiler de la película en YouTube.

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