12 de febrero de 2020

Alicia de W.W. Young (1915)




Alice in Wonderland es una película muda estadounidense estrenada en 1915, cincuenta años después de la publicación del libro. Es, cronológicamente, la tercera adaptación cinematográfica de Alicia en el País de las Maravillas, tras la versión de Cecil Hepworth de 1903 y la de director desconocido (discutiblemente atribuida a Edwin S. Porter) de 1910.

La historia de la producción y la distribución de esta Alicia es compleja. La película fue empezada, interrumpida, y retomada posteriormente por otro director y otro estudio; W.W. Young es quien terminó de grabarla, pero hasta 1919 se atribuyó a Martin S. Faust. Inicialmente, la película duraba casi dos horas, e incluía pasajes de A través del espejo, antes de que estos se cortaran y se distribuyeran por separado en 1920. En esa década, la propiedad de la cinta cambió varias veces de manos, y hacia 1928 llegó a creerse que la parte de A través del espejo era una película diferente filmada aquel año. 

Otras secuencias fueron cortadas por distintas razones (al principio, antes del sueño, Alicia cogía unas tartas sin permiso, lo que se suprimió por considerarse inadecuado para una película infantil) y, juntamente con las de A través del espejo, se han perdido. En la actualidad, la versión que se suele publicar y es más fácil de encontrar en canales de vídeo es la que incluye solamente la historia del País de las Maravillas, que dura unos cincuenta minutos; algunos canales la completan o reconstruyen añadiendo escenas cortadas, pero todo el material del Mundo del Espejo se considera perdido en la actualidad. Para mejor y más completa información sobre la accidentada historia de esta película, remito a la youtuber Phantomwise, admirable analista y compiladora de versiones antiguas de Alicia, y a la reseña de Fritzi Kramer.

Publicidad de una proyección en 1916.
Los intérpretes reconocidos en Internet Movie Database (IMDb) son Viola Savoy como Alicia, Herbert Rice como el Conejo Blanco, Harry Marks como el Dodo, Louis Merkle como el Lirón, y William Tilden como el Sombrerero. Phantomwise añade a Lotta Savoy, madre de la protagonista, y a un tal Elmo Lincoln como intérpretes de otros personajes sin identificar.

Prácticamente nada se sabe hoy en día de W.W. Young. Ni Wikipedia, ni IMDb, ni el American Film Institute (AFI) proporcionan los nombres a los que corresponden las iniciales, ni sus fechas de nacimiento y muerte. Aparte de esta película, IMDb solo lo credita como colaborador en un filme documental de 1930 sobre la teoría de la evolución, El misterio de la vida. No existe constancia de que participara en otras películas; IMDb y Phantomwise dicen que era un psicólogo infantil de Nueva York; probablemente, y por razones que son aún un misterio, la película de Alicia fue la única que nunca dirigió.

Viola Savoy, que tenía quince años en el momento de interpretar a Alicia, poseía una gran experiencia como actriz de teatro (según IMDb, había participado en más de cien producciones). Sin embargo, solo llegó a aparecer, en un papel secundario, en otra película más: The Spendthrift, de Walter Edwin, en el mismo año de 1915. Después, y aunque vivió hasta una edad avanzada, no volvió a actuar nunca más ni en el cine ni en la televisión.

Viola Savoy como Alicia.


De los demás actores creditados, Herbert Rice (el Conejo Blanco) es el único que parece haber tenido una carrera, aunque breve, en el cine; actuó en una veintena de producciones, la mayoría cortometrajes, entre 1912 y 1916. Los otros tres nombres solo tienen en su haber esta película.

Herbert Rice como el Conejo Blanco.


En el aspecto de la producción, el vestuario es más que correcto, muy elaborado y fiel a los dibujos de Tenniel. Existe un montaje teatral que se estrenaría entre marzo y abril del mismo año, escrito por Alice Gerstenberg y Eric Delamater, y es posible que el vestuario, diseñado por William Penhallow Henderson, se utilizara en primer lugar para la versión cinematográfica. Pero esta cuidada estética contrasta con un sinnúmero de errores técnicos, no achacables a la edad de la cinta, ya que están superados en otras películas del mismo año: la cámara apenas se mueve, hasta el punto en que a veces los personajes quedan casi totalmente fuera del encuadre; la imagen tiembla en algunos momentos; y no hay ningún efecto para que Alicia crezca o disminuya de tamaño. En otras palabras, y dentro de una forma artística que aún no tenía ni veinte años de existencia, la película es técnicamente inferior a sus contemporáneas.

La narrativa también presenta deficiencias, en tanto que algunos pasajes se hacen innecesariamente largos, como el paseo del Grifo y Alicia por la playa, y otros han sido muy recortados, como la Merienda Loca o el Juicio a la Sota de Corazones.

En lo que respecta al guion, la película es notable por ser una de las pocas que presenta, filmada, la secuencia del poema “Eres viejo, padre William” (lo que no se volvería a hacer hasta la versión de 1970 de Jean- Christophe Averty). Además, hay un momento en que se ve un León como participante en la Carrera Loca, lo que sugiere que pudo haber una secuencia de El León y el Unicornio, que es también poco o nada habitual en las adaptaciones de A través del espejo, pero todo el metraje de esa parte se ha perdido.


La parte conservada sigue fielmente la historia, con algunos detalles originales, como el principio, que tiene lugar en el interior de la cocina de casa de Alicia. Una cocinera está preparando unas tartaletas, y Alicia está enredando por allí, hasta que llega su hermana a buscarla para ir a dar un paseo. La cocinera las echa amenazándolas con el rodillo (lo que no se entiende sin la escena en que Alicia le coge una tartaleta sin permiso). Tras pasear y coger flores, Alicia se queda dormida en el regazo de su hermana, que lee en voz alta. Aparece el Conejo, y Alicia lo sigue, muy claramente, al País de las Maravillas.



Alicia cae por la madriguera y mira el jardín a través de la puertecita. No hay galleta “Cómeme” ni botellita “Bébeme”: Alicia llora mucho al no poder llegar al jardín, y entonces ya pasa el Ratón nadando; Alicia se va con él, y al poco salen del agua y encienden un fuego para secarse. Paralelamente, diversas criaturas siguen los carteles para llegar a la “Convención de Animales”. 


Alicia y el Ratón van allí también, y todos los animales (entre los que cabe destacar que están la Tortuga Falsa, que no aparece hasta más tarde en el libro, y el León, que es un personaje de A través del espejo) están muy contentos. Es obvio que falta la escena de la Carrera Loca, porque se ha mencionado antes, y de pronto se ve a Alicia poniéndose el dedal.



Alicia menciona lo buena que es su gata Dinah cazando pájaros sin que venga a cuento absolutamente para nada, y los animales huyen. Aparece el Conejo, que confunde a Alicia con su criada y la manda a su casa a por su abanico y sus guantes. Alicia entra en casa del Conejo y los encuentra enseguida, pero se entretiene en la habitación. 


El Conejo se impacienta, recoge piedrecillas y las tira hacia la ventana para meterle prisa a Alicia, la cual baja precipitadamente las escaleras y sale de la casa, pero no se encuentra con el Conejo. Hay alguna escena de transición perdida, porque en la siguiente secuencia Alicia ya está con la Oruga.


Como hemos comentado anteriormente, esta versión incluye la representación del poema “Eres viejo, Padre William” conforme Alicia lo recita.


La Oruga se marcha reptando, no sin indicarle a Alicia que coja un lado u otro de la seta para crecer o reducirse de tamaño. Tras coger y probar unos pedazos (lo que se explica en intertítulos), Alicia llega paseando a casa de la Duquesa, y ve el intercambio de cortesías entre el Lacayo- Pez y el Lacayo-Rana.


Sigue a este último al interior de la cocina de la Duquesa, llena de pimienta. Conversa un poco con la Duquesa, que le canta su violenta nana al niño, y luego se lo da a Alicia, porque tiene que prepararse para el croquet de la Reina. 


Alicia saca al niño de la casa, pero éste se convierte en cerdito y se va correteando por el bosque. En una rama, de pronto, está el Gato de Cheshire.


Su conversación se mantiene fielmente, incluyendo sus desapariciones repentinas o graduales. Alicia decide visitar a la Liebre de Marzo.



Alicia pasa un rato con el Sombrerero, la Liebre y el Lirón, pero se cansa de sus locuras, y se va de nuevo a vagabundear por el bosque. Encuentra una puerta en el tronco de un árbol, y llega por fin al jardín de la Reina. Tenemos una presentación de los Reyes de Corazones antes de que Alicia encuentre a los Jardineros-Carta que pintan las rosas de rojo. Llega la Reina y comienza a mandar decapitaciones, pero el Rey la tranquiliza, y se va toda la comitiva a jugar al croquet. Alicia se reencuentra con el Conejo y se une a la partida. 


Después de jugar un rato y ordenar unas cuantas decapitaciones más (que son perdonadas por su consorte), la Reina lleva a Alicia a conocer al Grifo para que éste, a su vez, le presente a la Tortuga Falsa. La secuencia es extraña porque se alarga bastante con Alicia y el Grifo caminando por la playa y el acantilado, y, cuando se muestra a la Tortuga, que canta “Hermosa sopa”, los tres personajes están mucho rato en diferentes planos, como si Alicia y el Grifo solo tuvieran intención de observar desde lejos a la Tortuga (en un intertítulo, el Grifo le dice simplemente a Alicia “¡Contémplalo!”), pero sin dirigirle la palabra ni sentarse a escuchar su historia, y en un momento parece que se vayan. Sin embargo, acaban reuniéndose los tres para charlar, y tienen la conversación sobre las lecciones que estudian y la demostración de la “Cuadrilla de las Langostas”.



En otra secuencia original de esta película, las Langostas y las Morsas salen del agua para participar en la exhibición, lo que da lugar a un baile especialmente concurrido.



Cuando las Langostas y las Morsas han regresado al agua, el Conejo Blanco llega, tocando su corneta, para convocar a todos los habitantes al juicio de la Sota de Corazones. Alicia lo acompaña un rato en su misión de pregonero, y finalmente se dirigen al juicio.



Comparecen varios testigos, y a continuación es llamada a declarar Alicia. Aparentemente, la niña se asusta, porque en el mismo intertítulo exclama: “¡No sé nada de este asunto! Además, ¿a quién le importa? ¡No sois más que una baraja de cartas!”. Esto hace que los participantes en el juicio se levanten indignados, y de inmediato caiga una lluvia de cartas (cartas normales, no los Soldados-Carta), sobre Alicia, que se despierta en el regazo de su hermana. Tras desperezarse un poco, ambas se ponen en pie, Alicia coge por las orejas a un conejito blanco que hay por ahí cerca, y las dos hermanas vuelven juntas a casa.


Incluso sin las escenas que se han perdido (como la Carrera Loca, o la de Alicia quedándose atascada en la casa del Conejo Blanco), se trata de una de las adaptaciones más completas y fieles de Alicia en el País de las Maravillas. Están todos los personajes y los diálogos de Carroll se respetan bastante. Para su época, y a pesar de sus defectos técnicos, es una película bastante apreciable, y es una lástima que se hayan perdido las secuencias de A través del espejo, las cuales, viendo el vestuario del León y de las Morsas, sin duda habrían sido de las más prominentes: en el cartel de la película, como podemos ver, Alicia está con Humpty Dumpty. Sabiendo que de vez en cuando aparecen rollos de acetato de filmes que se consideraban irremediablemente perdidos, siempre podemos esperar que alguna de estas escenas, de las que existen pruebas documentales como reseñas y alguna fotografía suelta, sean halladas de modo inesperado en algún lugar sorprendente, y se pueda algún día completar esta película.

Debido a su antigüedad, es un documento de dominio público que se puede ver en diferentes canales de vídeo, con diferente extensión (según si incorpora o no ciertos fragmentos) y calidad de imagen. Existen también ediciones en DVD que la presentan con otras películas clásicas: la de Grapevine Video, con Aladino y la lámpara maravillosa de Chester M. y Sidney Franklin (1917); la de Reelclassics DVD, con La muñeca de trapo de Oz de J. Farrell McDonald (1914); o la de Alpha video, con la versión de Alicia de Bud Pollard (1931). Personalmente, recomiendo ver la reconstrucción elaborada por Phantomwise, de momento la más completa.



Fuentes:

Artículo de Phantomwise citado con el permiso de la autora.


KRAMER, Fritzi. “Alice in Wonderland (1915): A Silent Film Review”, Movies Silently, 6 de febrero de 2016.



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