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14 de febrero de 2026

Sin corazón, de Marissa Meyer (2016)

 

Edición regular de Hidra de 2021.


Aviso: este artículo resume y comenta una novela, incluyendo los acontecimientos más significativos y el final. 


Sin corazón (Heartless) es una novela de la autora estadounidense Marissa Meyer (1984- ). Publicada en 2016, no debe confundirse con otras muchas novelas románticas para adolescentes con el mismo título, como la de Sara Shepard (2010), la de Mary Balogh (2015), la de Elsie Silver (2022), ni con la novela negra de Danny Falcone (2021) o la novela gráfica de Nina Bunjevac (2012), estas dos últimas para lectores adultos.


Marissa Meyer (nacida en Tacoma, estado de Washington) es una escritora de novelas juveniles de ciencia ficción y fantasía basadas en la reinterpretación de cuentos de hadas. Su primera novela, Cinder (2012) presentaba una versión futurista de “La Cenicienta”, y se hizo tan popular que la convirtió en una tetralogía, añadiéndole Scarlet (2013), Cress (2014) y Winter (2015 ), además de Fairest: la historia de Levana (2015) y los cuentos Hasta las estrellas (2016), dos obras ambientadas en el mismo mundo. La serie se llama "Las Crónicas Lunares", y en conjunto es su obra más vendida. Ha escrito también la trilogía Renegados (Renegados, 2017; Archi-enemigos, 2018; y Supernova, 2019), la bilogía Dorado (Dorado, 2021, y Maldito, 2022) y varias novelas independientes: Sin corazón (2016), Karma al instante (2020) y La casa zafiro (2025). En la actualidad, está preparando el lanzamiento de su próxima novela, Sin escape, coescrita con Tamara Moss, y con publicación prevista a mediados de este año.



En el postfacio de Sin corazón, la autora explica que es una gran admiradora de Gregory Maguire, autor también de reinterpretaciones de cuentos, y famoso por su serie Wicked. Durante una comida con sus agentes, comentó que le gustaría que Maguire escribiese el origen de la Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas, del mismo modo que había escrito la historia de la Bruja Malvada del Oeste de El Mago de Oz. Una de sus agentes le respondió que la escribiera ella misma, a lo que debe Sin corazón. La novela, la primera fuera de "Las Crónicas Lunares" tuvo bastante éxito, y en 2022 un grupo de teatro estudiantil la adaptó a un musical, financiado en parte por la propia Meyer.






La novela, por tanto, cuenta el pasado de la Reina de Corazones, y explica qué le ocurrió a una adolescente bondadosa, amante de la repostería y los dulces, para que acabara convirtiéndose en una déspota obsesionada con cortar cabezas. Toma elementos de los libros de Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y de la película de Disney de 1951. Uno de los personajes cita versos de "El cuervo" de Edgar Allan Poe, y además, una parte significativa de la historia está basada en un poema infantil anónimo de origen británico: “Peter, Peter, pumpkin eater” (“Peter, Peter, comecalabazas”).



"Peter, Peter, comecalabazas,
tenía una mujer y no podía retenerla; 
la puso en una cáscara de calabaza
y ahí la guardaba muy bien".
Ilustración de Billie Parks, circa 1930.

La historia, por tanto, constituiría una precuela a Alicia en el País de las Maravillas, décadas antes de la historia original. Se desarrolla en el reino de Corazones, que tiene por vecino el reino de Ajedrez. Ambos países están separados por un laberinto, y aparentemente solo se puede pasar de uno a otro cruzando un espejo que se halla en el centro de dicho laberinto; por lo que se ve a lo largo de la novela, viajar entre ambos reinos es bastante difícil y son pocos quienes lo hacen de manera regular.


En el reino de Corazones conviven seres humanos, animales antropomorfos y objetos animados y sintientes. El país está gobernado por el rey, todavía soltero, y totalmente inspirado en el de la película de Disney: de diminuta estatura, poco inteligente, apocado y pusilánime. La protagonista – la futura reina de Corazones – es una muchacha de diecisiete años llamada Catherine Pinkerton, hija de los Marqueses de la Ensenada de la Tortuga. Es asombrosamente bella y la joven más deseada de Corazones, por lo que sus padres tienen preparada una sustanciosa dote para cuando se presente un pretendiente a su altura. Pero ella no piensa en el amor, ya que su sueño es convertirse en trabajadora manual y levantarse a las cuatro de la mañana para ganarse la vida: planea abrir una panadería- pastelería en el centro del reino, en colaboración con su criada Mary Ann. 



Primera edición de Pan Macmillan, 2016.


Al comienzo de la novela, Catherine ha preparado unas tartas de limón para llevarlas al baile que el rey de Corazones ofrece esa noche. Los bailes, como las meriendas y las partidas de croquet, son casi diarios, y a Catherine no le gustan nada, pero asiste en parte por complacer a sus padres, y en parte para publicitar sus dulces, ya que el rey en persona es muy aficionado a ellos, y las chicas esperan que sea su principal cliente cuando abran su pastelería. Ha cosechado los limones de un árbol que aparecido en su dormitorio la noche anterior: por lo visto, cuando Catherine tiene un sueño especialmente intenso, una planta relacionada con ese sueño brota y crece junto a su cama, hasta dar flores o frutos durante la noche. El sueño todavía ronda por su cabeza, ya que consistía en un joven apuesto y misterioso que mostraba interés en ella, pero Catherine intenta concentrarse en las tartas y en la noticia que le ha traído Mary Ann: el señor don Oruga, zapatero de la ciudad, cierra su tienda por jubilación, y se trata de un local estupendo y céntrico que sería perfecto para su pastelería. Catherine debe encontrar el valor para pedir a sus padres que le entreguen el dinero de su dote como inversión inicial para poder abrir su negocio. 


Por la noche, Catherine va al baile con sus padres, y escucha rumores de que el rey piensa pedirle que se case con él, pero ella intenta no hacer caso. Se presentan personajes secundarios: Margaret, amiga de la infancia de Catherine (la futura Duquesa), tremendamente fea, desagradable y arrogante, que envidia la belleza y encanto de Catherine; Jack, también conocido de la infancia, que por algún motivo aborrece  a Catherine y siempre la está criticando (la Sota o Valet de Corazones, inspirado en el de la película de Tim Burton); Lord Facóquero, un jabalí antropomorfo, "torpe, huraño y un terrible conversador" (el padre del bebé-cerdito de la Duquesa); el Conejo Blanco, que ya trabaja como maestro de ceremonias del rey; y el campesino Peter Peter, que ha sido recientemente ascendido a Sir. Este, el único que tendrá alguna relevancia en la historia, es un hombre rudo y maleducado que desprecia a los nobles e intenta evitar que nadie se dirija a su esposa, la cual tiene un aspecto enfermizo y agotado. En mitad de la fiesta se ofrece un espectáculo: el rey ha contratado un nuevo bufón, que recita juegos de palabras y realiza un original número de magia. Catherine se queda sin habla al darse cuenta de que el bufón es el joven atractivo y misterioso de su sueño. 


 
Edición de Pan Macmillan de 2022.


Cuando termina su número, parece inminente que el rey va a declararse a Catherine, y esta, incapaz de soportar la tensión, huye del palacio y se desmaya en el jardín. Se despierta al oler una rosa blanca que le ofrece el bufón, el cual se presenta como Jest, y le dice que había salido a tomar el aire tras su actuación y la había encontrado inconsciente. Lo acompaña un Cuervo, que puede alternar entre forma humana y animal. Catherine se enamora instantáneamente de Jest, y pasan un largo rato charlando en el jardín, tras lo cual Catherine vuelve a casa y se echa a dormir. La despiertan sus padres, que estaban llenos de angustia porque el monstruo Jabberwock había atacado el palacio durante el baile y, como no la encontraban, pensaban que la había devorado. Tranquilizados, le confirman los rumores de que, antes del repentino ataque del monstruo, el rey la estaba buscando para declarársele, y que ha de estar preparada para aceptar elegantemente su propuesta cuando lo haga en el próximo baile o merienda. 


A partir de entonces, y durante más de la mitad de la novela, Catherine tiene que manejar tres asuntos candentes: el cortejo del rey, que no sabe cómo rechazar sin que sus padres la repudien y quedar en ridículo ante toda la sociedad de Corazones; su creciente y apasionado amor por Jest, con el que coincide en los eventos reales; y la obtención de fondos para abrir su pastelería. Aunque está claro que Jest se ha enamorado de ella nada más verla, todo lo demás le va saliendo mal. Jest va a buscarla una noche y la invita a una fiesta en casa de su amigo Hatta, el Sombrerero, la cual termina catastróficamente cuando el Jabberwock vuelve a atacar y se lleva en sus garras a uno de los invitados. Catherine y Mary Ann van a ver el local que piensan alquilar para su negocio, y luego visitan al propietario, Lord Facóquero, el cual les promete alquilárselo si le ayudan a conquistar a Margaret; pero, aun así, les falta dinero. Piden un préstamo a Hatta, cuyo negocio va viento en popa, pero este no se lo concede. Catherine comienza a desesperarse: además de su sueño de toda la vida, la pastelería es el único recurso que le queda para escapar del rey (está segura de que retirará su propuesta de matrimonio si ella se convierte en una proletaria) y quizá casarse con Jest, ya que entonces serán iguales, y no una noble y un bufón.



Edición de VR Editoras de 2017.


Su esperanza es ganar el primer premio de un concurso de tartas, ya que constituiría una cantidad suficiente para empezar. Pensando en presentar una tarta de calabaza especiada, Catherine y Mary Ann van a la aislada casa de Peter Peter para comprarle una de sus calabazas, y se dan cuenta de que ocurre algo extraño: gran parte del huerto está quemada, hay una calabaza de tamaño descomunal tallada en forma de jaula, y Catherine ve en el suelo un adorno perteneciente al sombrero que llevaba puesto última víctima del Jabberwock cuando este lo atrapó y se lo llevó. El campesino se niega a venderles nada y les cierra la puerta en las narices. Al volver, Catherine descubre en la zona quemada una calabaza que ha quedado intacta, y se la lleva para hacer el pastel. Durante la fiesta que precede al concurso, Catherine y Jest se ven a solas y se declaran su ya más que obvio amor, y Catherine está más decidida que nunca a rechazar al rey y abrir su pastelería. Pero de nuevo su ilusión termina en tragedia cuando el único juez que prueba su tarta, la Tortuga, comienza a deformarse y mutar delante de todos y se convierte en una Tortuga Falsa, lo que hace que el concurso se cancele y no se declare ganador. Agotados todos sus recursos,
 Catherine pide a sus padres el dinero de la dote, pero estos se niegan en redondo a que su hija tenga ningún negocio, ya que va a aceptar la propuesta de matrimonio del rey, tanto si quiere como si no. 



En el siguiente baile, y justo cuando el rey va a pedir su mano, el Jabberwock vuelve a atacar. Catherine se rompe un tobillo y no puede huir, pero el sombrero de Jest llega por casualidad a su lado, y, sorprendentemente, hay una espada en el interior. Catherine coge la espada y planta cara al Jabberwock, que huye. En la confusión general, Jest hace brotar del suelo una torre de ajedrez, la cual encierra en su interior a Catherine y a él, y los traslada mágicamente a un lugar donde hay un pozo de melaza; al tomarla, el tobillo roto de Catherine se cura al instante. Jest, entonces, confiesa la verdad: él y su amigo el Cuervo son Torres del reino de Ajedrez, al servicio de la Reina Blanca, la cual les ordenó ir a Corazones y enamorar a su reina para robarle el corazón y llevárselo, ya que - no se dice cómo - le serviría para detener la interminable guerra entre las facciones blanca y roja de Ajedrez. De modo que Jest había ido a Corazones con la misión de enamorar a la reina, pero al llegar se encontró con dos problemas: uno, se había producido un desajuste temporal al cruzar el laberinto, y habían llegado a Corazones antes de que Catherine se casara con el rey y se convirtiera en reina; y dos, contra todo pronóstico, y sin que nadie se lo esperara ni lo viera venir ni de lejos, Jest se había enamorado de verdad de Catherine. De modo que Jest tiene que robarle el corazón, y debería animarla a casarse con el rey (porque solo le sirve si es reina), pero claro, ahora resulta que la ama y no quiere utilizarla. Catherine, por supuesto, dice que se casará con el rey para después darle voluntariamente su corazón a Jest y que así él cumpla su misión, aunque no vuelvan a verse nunca más. A su regreso a Corazones, el rey intenta arrestar a Jest por haber secuestrado a Catherine; Mary Ann, además, se ha chivado de la escapada nocturna (cuando la fiesta del Sombrerero), pero Jest hace su magia y escapa. 


OTRA VEZ hay un baile en el que el rey va a declararse a Catherine, y otra vez es interrumpido. Jest, el Cuervo y Hatta llegan en una torre, se llevan a Catherine y le dicen que han tenido una idea: si ella viaja a Ajedrez, al entrar será un peón, y si cruza el país, se convertirá en reina. Siendo reina allí, podrá usar su corazón para terminar con la guerra por sí misma, sin que nadie se lo robe. Entonces Jest habrá cumplido su misión y podrán vivir juntos y felices en Ajedrez. Catherine acepta sin apenas pensárselo: ya no quiere a sus padres, que iban a obligarla a casarse con el rey, ni a Mary Ann, que la traicionó al decir que Jest la había seducido con magia. 


Para llegar a Ajedrez deben hacer un trato con las habitantes del pozo de melaza, una especie de Parcas con aspecto de niñas siniestras que les piden pasar un rato con ellas antes de enseñarles el camino por el laberinto. Les muestran un dibujo profético, según el cual uno de ellos será un asesino, uno un monarca, uno un mártir y uno un loco. Catherine da por supuesto que ella será la monarca y Hatta el loco (ya que él mismo ha hablado en ocasiones de que la locura es hereditaria en su familia y teme el momento en que le toque a él), pero le inquieta no saber quién, de entre Jest y el Cuervo, será el asesino, y quién el mártir. Después de toda una noche caminar sin pausa, terminan justo donde empezaron, en la entrada del laberinto. Pero ahora se meten en el pozo de melaza, donde ya no están las niñas, y encuentran que tiene muchas puertas que conectan con distintos lugares de Corazones, y el espejo que lleva a Ajedrez. Cuando están a punto de atravesarlo, Catherine oye gritar a Mary Ann. Se asoma a la puerta de donde ha venido el grito, y ve que su amiga está prisionera en una jaula hecha de una calabaza vaciada, en la casa de Peter Peter. Catherine confirma sus sospechas de que el Jabberwock vive o se refugia en la propiedad del campesino; les dice a Jest, el Sombrerero y el Cuervo que va un momento a salvar a su amiga, y cruza la puerta para rescatar a Mary Ann. Peter Peter la pilla antes de que pueda hacer nada, pero los tres hombres han cruzado la puerta también y se enfrentan a él. El campesino reconoce a Hatta y le grita que es el culpable de que su esposa se convirtiera en un monstruo. Antes de que esto pueda aclararse, aparece el Jabberwock y los ataca. Catherine vuelve a hacerse con la espada que sale del sombrero de Jest, se enfrenta de nuevo a la criatura y, aunque lamenta saber que es una mujer que se ha transformado contra su voluntad, le corta la cabeza. Enfurecido, Peter Peter blande un hacha, decapita a Jest y huye. 


Catherine, de vuelta en su casa, está llorando la muerte de Jest cuando se le aparecen las niñas del pozo y le ofrecen un trato: si se convierte en reina y les da a ellas su corazón, le traerán a Peter Peter para que pueda vengarse. Catherine acepta, y engatusa al rey para que le pida la mano por fin. El día de su boda, despide a Mary Ann (a la que le recomienda que vaya a pedir trabajo al Conejo Blanco), ordena que arranquen todos los rosales blancos de los jardines reales (porque ella y Jest se habían encontrado por primera vez cuando ella se desmayó bajo un rosal blanco), y va a visitar a Hatta. Este le dice que ella no tiene el "monopolio" de haber amado a Jest (implicando, se supone, que él también estaba enamorado del bufón) y que lo del Jabberwock sí que fue culpa suya. En una ocasión trajo una calabaza de Ajedrez con la intención de hacer un sombrero con ella, pero resultó demasiado grande y no la pudo aprovechar, así que la abrió, le sacó las semillas y se las llevó a Peter Peter. Este no quiso aceptarlas, al no saber qué efectos podrían tener unas plantas procedentes de Ajedrez si se consumían. Desdeñado, Hatta tiró las semillas al huerto conforme se iba; germinaron y crecieron entre otras; la mujer de Peter se comió las calabazas sin saber que eran las de Ajedrez; mutó y se transformó en el Jabberwock. Hatta no parece en absoluto preocupado ni arrepentido por las consecuencias de su insensatez, y Catherine llega a la conclusión de que ya se ha vuelto loco.


Ya reina de Corazones, Catherine está en uno de los absurdos juicios que tanto le gustan a su marido, cuando las tres niñas siniestras del pozo le traen entre grilletes a Peter Peter. Catherine cumple su parte del trato entregándoles su corazón (el cual se llevan literalmente, clavándole un cuchillo en el pecho y arrancándoselo) y juzga al campesino por el asesinato de Jest. Después de oír su alegato, el jurado animal lo declara inocente, pero Catherine, furiosa, invalida su veredicto, dice que ella lo declara culpable, y lo condena a que le corten la cabeza de inmediato. El Cuervo, que se había quedado en Corazones a la espera de poder vengar a Jest, se convierte de buen grado en el nuevo verdugo real. 


Como novela romántica y de aventuras para chicas adolescentes, cumple todas las expectativas. Tiene una heroína sin defectos: joven, hermosa, voluntariosa, rebelde, apasionada; es una heredera rica y privilegiada, pero con un corazón humilde, que sueña con ser clase media y trabajar como cualquiera; es una víctima trágica del destino y la sociedad patriarcal. Su interés romántico es apuesto y misterioso; puede que sea un enemigo, lo que le otorga aún más intriga y lo hace aún más atrayente, y por supuesto se enamora de la heroína nada más verla, aunque tenga que ocultarlo o negarlo durante un tiempo. Ambos son claramente superiores a todos los demás personajes, que si son aliados apenas se describen, y si son antagonistas siempre son feos, cobardes, estúpidos o malvados. 


Edición de lujo de Feiwel & Friends, 
prevista para noviembre de este año.


Este recurso de engrandecer a los protagonistas haciendo que todos los demás sean inferiores provoca que la novela dedique mucho tiempo a personajes que no tienen ninguna relevancia para la historia. En casi todos los capítulos de la primera parte (antes de que los protagonistas decidan ir a Ajedrez para que Catherine se convierta en reina allí) hay alusiones al romance entre Margaret y Lord Facóquero, que de hecho culmina en el último capítulo, en el que van al juzgado para que los reyes los casen. Pero no aporta nada, salvo uno o dos momentos en que Catherine intenta hablar bien de Lord Facóquero a Margaret para que les permita alquilar su local. Cada intervención a estos personajes parece dedicada a destacar lo fea y desagradable que es Margaret, lo incomprensible que es al principio que un señor cabal como Lord Facóquero se haya enamorado de ella, y cómo, al fin y al cabo, es normal que dos seres tan feos acaben juntos, porque no pueden interesar a nadie más (a diferencia, obviamente, del amor verdadero entre Catherine y Jest). Menos presencia aún tiene Jack, la Sota de Corazones, que interviene varias veces para criticar a Catherine, revela ser un cobarde en uno de los ataques del Jabberwock, y después simplemente desaparece de la novela, sin que se vuelva a mencionar ni saber nada más de él. Algo similar ocurre con el Gato de Cheshire, que vez en cuando se le aparece a Catherine para contarle algún cotilleo de la corte, y en general es un personaje amigable que la ayuda, pero no tiene ninguna intervención después del concurso de tartas, y solo vuelve a hablar un momento con Catherine el día de su boda. Todos esos personajes podrían eliminarse de la novela sin que se notara en absoluto. Capítulos enteros - como el de la partida de croquet, el que narra la leyenda de la Ensenada de la Tortuga, o el del larguísimo recorrido por el laberinto que termina de vuelta en el punto de partida - están solo para insistir en aspectos del carácter de los protagonistas que ya se han presentado - Catherine es perfecta en todo, el rey es un bobo y un inútil, Jest y Hatta son misteriosos - y no llevan a ninguna parte.


Personalmente, lo que más frustrante me ha parecido es que la primera parte ocupa más de la mitad de la novela con las mismas situaciones repetidas varias veces - intentos de conseguir dinero para la pastelería, cortejo del rey, bailes y eventos con declaraciones interrumpidas, ataques del Jabberwock - y cuando parece que avanza la acción, y que POR FIN va a empezar una aventura en el reino de Ajedrez, pues no. El plan de ir a Ajedrez, convertir a Catherine en reina y que ella termine la guerra, podría haber dado para una segunda parte trepidante, con nuevos personajes, entornos y desafíos. Pero no: matan a Jest, y Catherine vuelve a Corazones y se casa con el rey. Los episodios que pasan con las niñas del pozo de melaza - las cuales, por lo visto, controlan quiénes pueden acceder al laberinto - y el recorrido por el mismo laberinto, se hacen un poco pesados, pero se leen con la emoción de que van a llegar a Ajedrez. Que todo eso quede en nada debido a la muerte de Jest - que podría haber ocurrido, en las mismas circunstancias, pero mucho antes en la novela - es anticlimático y da sensación de tomadura de pelo.


He comentado que se trata de una buena novela juvenil romántica pensada para un público femenino, pero no me parece tan buena como historia ambientada en los libros de Carroll. Pocas cosas recuerdan al País de las Maravillas. Me han gustado algunos detalles, como que de vez en cuando se mencionen objetos animados que están por allí haciendo sus cosas, o que sea relativamente habitual que los alimentos pueden tener efectos inesperados y nadie le dé demasiada importancia. Pero, en general, no se podría ver como una precuela de Alicia si la autora no hubiera forzado esa conexión al incluir a tantos personajes que salen en los libros de Carroll, pero no tienen la menor importancia en este. Como si nos dijeran: "Mira, la amiga fea de Catherine será la Duquesa; mira, la Tortuga cuya cabeza se transforma en la de una ternera será la Tortuga Falsa; mira, la criada Mary Ann es la misma que después tendrá el Conejo Blanco". El que utilice al Jabberwock como creador de conflicto y amenaza, al que la heroína debe decapitar para salvar su reino, es un recurso demasiado fácil, pero que atribuya su origen a una transformación por comida procedente de Ajedrez da lugar a más preguntas que respuestas.

En conclusión, como novela de adolescentes con una heroína que se rebela contra el patriarcado con vestidos preciosos y pasteles riquísimos, y tiene un chico misterioso y apuesto que se pinta los ojos con delineador negro, cumple perfectamente. Como historia ambientada en el País de las Maravillas, es muy superficial.


Este libro, como la mayoría de las obras de Merissa Meyer, ha sido publicado en España por la editorial Hidra. Es fácil de encontrar tanto de primera como de segunda mano, con varias ediciones en tapa dura y blanda, y una de lujo con los cantos decorados. No recomiendo, por el contrario, la edición de VR Editoras, que tiene errores garrafales en la traducción, e insiste, por algún motivo inexplicable, en llamar "Jabberwocky" al Jabberwock (recordemos que Jabberwock es el monstruo, y "Jabberwocky" el poema en el que sale). Las notas al final explican los juegos de palabras del original inglés, y aclaran que una de las intervenciones del Cuervo es un verso del poema de Poe, cuando cita muchos más versos sin que las notas lo indiquen. Si el libro se desea leer en español, sugiero recurrir a la cualquiera de las versiones de Hidra.


Fuentes: 


Marissa Meyer, author. Página oficial de la autora.


Marissa Meyer discusses the Themes in Heartless, comentario de la autora en la página de la editorial Pan Macmillan, 15 de mayo de 2018.

24 de diciembre de 2025

The Night Before Christmas in Wonderland, de Carys Bexington (2019)

 



The Night Before Christmas in Wonderland es un cuento infantil en verso escrito por Carys Bexington e ilustrado por Kate Hindley. Fue publicado en el Reino Unido por la editorial MacMillan en 2019, y ha sido traducido al castellano, por Penguin, con el título ¡Que no corten la Navidad en el País de las Maravillas!, en noviembre de 2025.  En 2024 se estrenó una película de animación basada en este cuento, producida por Lupus Films y G-Base, y dirigida por Peter Baynton.  


Carys Bexington nació y se crio en Jurassic Coast, en el distrito de West Dorset, al sudoeste de Inglaterra. En su infancia recorría los campos que rodeaban la granja familiar, y escribía informes de sus aventuras, ilustrados por ella misma, en cualquier papel que pudiera encontrar. Posteriormente, no ha seguido dibujando, pero ha perfeccionado el arte de contar aventuras en verso, y de dar protagonismo a personajes que no siempre toman las mejores decisiones. The Night Before Christmas in Wonderland, ilustrado por Kate Hindley y publicado por MacMillan, fue su obra de debut, a la que siguió el cuento de Pascua The Hot Cross Bunny, ilustrado por Mark A. Chambers y publicado por The Happy Yak en 2023; y más recientemente, la secuela de su primera obra, The Night Before Christmas in Neverland, nuevamente ilustrada por Kate Hindley y publicada por MacMillan, en octubre de 2025. Para 2026 está prevista la publicación de una serie de cuentos para niños en edad preescolar, Nik-Nak Bunny, ilustrada por Jenny Wren.






Kate Hindley estudió ilustración en el Falmouth College of Art, en Cornualles, y trabajó durante dos años como diseñadora de impresión en un estudio en Northampton, al tiempo que ilustraba de modo independiente libros infantiles y tarjetas de felicitación. Ha realizado exposiciones conjuntas con  Girls Who Draw e Inkygoodness en todo el Reino Unido, y pintó un tótem para la exposición Pictoplasma Character Walk 2011. Su primer libro ilustrado fue The Great Snortle Hunt, escrito por Claire Freedman, en 2013. Desde entonces, Kate ha ilustrado, entre muchos otros, How to Wash a Woolly Mammoth, de Michelle Robinson; You Must Bring a Hat, de Simon Philip; The Same But Different Too, de Karl Newson; y los dos libros de Navidad de Carys Brixton. También es ilustradora de las series The Royal Rabbits y The Girl With the Lost Smile de Miranda Hart. Tiene su propia serie de libros de relieves y solapas, sin texto, titulada Treacle Street, publicada en 2019.







El cuento toma su título de un célebre poema estadounidense publicado anónimamente en 1823. El poeta Clement Clarke Moore reclamó su autoría más de una década después, y aunque en vida de Moore nunca se discutió, posteriormente han surgido dudas razonables sobre su autoría real. En la actualidad sigue atribuyéndose a Moore, pero los estudios que proponen otros autores no han  perdido vigencia. El poema se tituló originariamente como "Account of a Visit from St. Nicholas" y en sucesivas publicaciones se acortó a "A Visit from St. Nicholas", pero es más conocido por su primer verso, "'Twas the Night Before Christmas", acortado a su vez a "The Night Before Christmas". Está compuesto por veintiséis pareados de tetrámetros anapestos (versos formados por cuatro "pies" o grupos de tres sílabas, las dos primeras átonas y la tercera tónica), y narra cómo un padre de familia se despierta en Nochebuena al oír un estrépito en su jardín y se levanta a ver qué pasa. Se encuentra que San Nicolás ha llegado con sus renos, y se sube al tejado para entrar por la chimenea. Cuando cae por ella, el narrador no puede evitar reírse al ver que se ha llenado de hollín; San Nicolás le guiña un ojo, y se pone a llenar los calcetines de regalos, para volver a trepar chimenea arriba y despedirse deseando una feliz Navidad y una buena noche. 


El poema se popularizó rápidamente, y a lo largo del s. XIX contribuyó de manera decisiva a forjar la tradición de San Nicolás o Santa Claus como visitante navideño que viene en un trineo tirado por ocho renos - que por primera vez reciben un nombre específico - y trae regalos para los niños buenos. Las adaptaciones de este poema en forma de canción o libro ilustrado, o los cuentos que toman como título una variante del primer verso, se cuentan por docenas. Se puede leer aquí, ilustrado por Arthur Rackham.


El poema narrativo de Carys Bexington comienza también con "'Twas the Night Before Christmas", y cuenta cómo St. Nick está ya sobre su trineo cargado de regalos, a punto de salir a repartirlos, cuando llega corriendo un elfo y le entrega una carta muy vieja que acaba de encontrar. La carta está escrita por la princesa del País de las Maravillas, e incluye un mapa para llegar a su castillo. St. Nick decide ir en primer lugar a llevarle un regalo a la princesita, y, aunque los renos se oponen a ir a un lugar tan raro ("¿No has oído la historia de Alicia?"), se ponen en marcha al País de las Maravillas.





Cuando llegan al castillo que aparecía en el mapa, St. Nick se sorprende al ver que no hay nada decorado para Navidad, ni calcetines donde dejar regalos. Aparece la Reina de Corazones, que le recrimina a St. Nick la jeta que tiene al presentarse allí, y sin más ordena a gritos que le corten la cabeza. El reno Prancer embiste a la Reina, tirándola por una ventana, y St. Nick intenta aprovechar para escapar, pero tropieza con el gato (el Gato de Cheshire, que se ha materializado a sus pies), y de alguna manera que no entiende, va a caer sobre la mesa de la merienda del Sombrerero y la Liebre. 





Estos le dicen que la Reina de Corazones está siempre enfadada y odia la Navidad, porque en su infancia nunca recibió ni un regalo. El Conejo Blanco cuenta que fue culpa suya, porque se le hizo tarde para llevar la carta al buzón. La Reina llega con el ejército de naipes, muy furiosa, y St. Nick intenta apaciguarla dándole su regalo. La Reina sonríe por primera vez desde que era una niña, pero de inmediato rompe a llorar cuando, al quitarle el lazo, el paquete de regalo se convierte en un trozo de carbón. St. Nick le explica a la Reina que el carbón puede volver a ser un regalo si ella sigue la primera norma de la Navidad: ser amable. Así que, esa noche, la Reina comienza a portarse bien con sus súbditos: reparte regalos, decora árboles, canta villancicos, y jura que no volverá a cortar más cabezas. Y, por obra de su cambio de actitud, el pedazo de carbón se transforma en un...






Mientras en el País de las Maravillas celebran la primera Navidad en varias décadas, St. Nick y los renos se marchan, ya que aún tienen muchos regalos que repartir. El poema termina, como el original, con St. Nick deseando una feliz Navidad y una buena noche. 





El cuento está pensado principalmente para ser leído en voz alta a niños pequeños: está escrito, como el original, en tetrámetros anapestos. Este verso, de origen griego, se empleaba principalmente en la comedia, y en la época moderna se usa abundantemente en poesía infantil, como en el caso del Dr. Seuss; es de lectura fácil, con un ritmo muy marcado que lo hace fácil de recitar y memorizar. La tipografía y el montaje del texto en las páginas también favorece que lo puedan leer niños que ya se han iniciado en la lectura. 




Las ilustraciones de Kate Hindsley son una delicia. Coloridas y detalladas sin saturar la vista, con unos personajes llenos de expresividad y candor. El País de las Maravillas cobra nueva vida en invierno, con escenas nevadas y cielos estrellados. 



Aunque el cuento es muy breve y los personajes protagonistas están limitados a St. Nick y la Reina de Corazones  - con intervenciones del reno Prancer, el Sombrerero y el Conejo Blanco - se puede ver pulular por las páginas a otros habitantes del País de las Maravillas, como el Gato de Cheshire, el Grifo, los lacayos Pez y Rana, el Dodo y los otros animales de la Carrera Loca, una Lagartija al servicio de la Reina de Corazones, y la propia Alicia, inspirada esta vez por la imagen de Alice Liddell de niña (con el cabello corto y negro). 



Como obra que tiene lugar en el País de las Maravillas, es una historia muy simpática; y como cuento de Navidad es precioso. He comentado al principio que ha sido recientemente traducido al castellano, y se puede encontrar en las principales librerías de nuestro país. El original inglés tiene dos ediciones: la primera de 2019, y una reedición por el estreno de la versión cinematográfica, en 2024. Ambas ediciones se pueden encontrar sin mucha dificultad en librerías en internet.


Portada de la edición de octubre de 2024.


Portada de la edición española de noviembre de 2025.




¡Feliz Navidad, y una buena noche para todos!


Fuentes:

Kate Hindley, página oficial de la autora.


4 de agosto de 2024

After Alice, de Gregory Maguire (2015).

 




Aviso: este artículo resume y comenta una novela, incluyendo los acontecimientos más significativos y el final. 


After Alice es una novela del autor estadounidense Gregory Maguire (1954- ). No debe confundirse con la novela del mismo título de Karen Hoffman (2014), con la titulada After Alice Fell de Kim Taylor Blakemore (2021), ni con The World After Alice de Lauren Aliza Green (2024).


Nacido en Nueva York y titulado en literatura en lengua inglesa y literatura infantil, Maguire escribió y publicó ocho libros infantiles entre 1978 y 1994. En 1995 publicó su primera novela para adultos, Wicked: memorias de una bruja mala, la cual, inspirada en el mundo de Oz de Frank Lyman Baum, elabora la vida de la Bruja Mala del Oeste, desde su nacimiento hasta que muere disuelta por el agua que le arroja Dorothy. Al principio este libro no se vendió mucho, pero, debido al éxito de su adaptación en 2004 al musical de Broadway Wicked: la historia jamás contada de las brujas de Oz, con canciones de Stephen Schwartz y libreto de Winnie Holzman, se convirtió de la noche al día en un superventas. En 2005, una década después de su publicación, pasó veintiséis semanas en la lista de más vendidos de The New York Times. 


Cartel original de Wicked.


Maguire no perdió ocasión de seguir explotando este éxito. A este primer libro añadió tres continuaciones:
Hijo de bruja (2005), Un león entre hombres (2008) y Out of Oz (2011), formando una tetralogía titulada The Wicked Years. Después escribió una secuela en forma de trilogía, titulada Maracoor y compuesta por 
The Brides of Maracoor (2021), The Oracle of Maracoor (2022) y The Witch of Maracoor (2023). El título más reciente de la saga Wicked es una precuela, titulada Elphie: A Wicked Childhood (2024). A fecha de hoy, solo los tres primeros libros de la tetralogía principal han sido traducidos al castellano. También está en desarrollo una novela gráfica del primer libro, dibujada por Scott Hampton, cuya publicación está prevista para marzo de 2025. [EDITO: Wicked: The Graphic Novel Part I fue publicada por William Morrow Paperbacks el 11 de marzo de 2025].


Aparte de los libros de Wicked, Maguire ha escrito una veintena de libros infantiles, una docena de relatos cortos, y siete libros para adultos; la mayoría de los cuales consisten también en reinterpretaciones de cuentos infantiles. De estas obras, solo Hiddensee: el cuento del Cascanueces que fue y será (2017) ha sido traducida al castellano. 


After Alice, "En pos de Alicia", fue publicada en 2015. Está inspirada en los dos libros de Alicia de Lewis Carroll, y tiene como protagonista a Ada, una niña a la que Alicia menciona en una sola línea en Alicia en el País de las Maravillas, cuando, atrapada en el Vestíbulo de Muchas Puertas, comienza a preguntarse si se habrá convertido en una persona diferente: 


Y se puso a pensar en todas las niñas que conocía y que tenían su misma edad, para ver si podía haberse transformado en una de ellas.
- Estoy segura de no ser Ada - dijo - porque su pelo cae en grandes rizos, y el mío no tiene ni medio rizo. Y estoy segura de que no puedo ser Mabel...


La historia transcurre en Oxford, un día de junio de un año entre 1861 y 1865, el mismo día en que la Alicia de Carroll cae por la madriguera de conejo. Su amiga Ada, que vive en una casa cercana, sale con el recado de entregarle un tarro de mermelada, y va a caerse por la misma madriguera. Por tanto, llega ella también al País de las Maravillas, pero demasiado tarde como para ver a Alicia, y ha de recorrer ella también ese mundo, encontrándose con los mismos personajes del cuento original, u otros completamente nuevos.


Como suele hacer en las novelas en que reinterpreta o adapta un cuento popular o de autor, Gregory da nombres y contextos familiares desarrollados a los personajes. La familia de Alicia se llama Clowd, y está compuesta por su padre, su hermana mayor Lydia, y ella misma; su madre ha fallecido recientemente. Ada se llama Ada Boyce, y tiene unos padres que apenas se ocupan de ella, un hermano recién nacido cuyos llantos constantes hacen la vida en la casa insoportable, una gobernanta llamada señorita Armstrong, y una escoliosis que le obliga a llevar un corsé ortopédico. Conforme se precipita por la madriguera del conejo, Ada pierde su corsé, y cae en el Charco de Lágrimas. La morsa y el Carpintero la rescatan, y al llegar a la orilla descubre que su espalda está perfectamente derecha. En la orilla charlan con las Flores Vivas, pero su conversación queda interrumpida cuendo uno de los Jardineros- Carta viene a arrancar una de ellas para llevársela a la Reina. También encuentran al gato de Cheshire, quien les cuenta que era un gato en el mundo real que murió y fue enterrado por sus dueños bajo el tejo de Iffley (un árbol de Oxford del que se calcula que tiene unos 700 años), y se despertó en el País de las Maravillas. 


Tejo de Iffley. 

Mientras tanto, en Oxford, Lydia está buscando a Alicia, y tiene una larga conversación con la señorita Armstrong, que a su vez está buscando a Ada, y aprovecha para desahogarse con Lydia y contarle las penurias de su hogar: su señora abusa del Madeira, el niño recién nacido está siempre enfermo y llorando, y ella se siente atraída por el señor. Lydia no ve la hora de quitarse a la gobernanta de encima, y renuncia a buscar a Alicia. Además, en la casa hay trabajo esa tarde: su padre tiene un importante invitado, y ella debe atenderlo con formalidad y servirle el té. 


El invitado es nada menos que el científico Charles Darwin, ya mayor, el cual viene acompañado del señor Winter, un americano abolicionista que intenta atraer a su causa al autor de la teoría de la evolución. Con el señor Winter viene Siam, un niño negro, nacido esclavo, al que Winter ha adoptado como hijo suyo para asegurarse de que crezca como un ciudadano libre. Winter es un hombre joven, atractivo, inteligente y soltero, y Lydia, de quince años, no pierde la oportunidad de coquetear mientras toman el té, hablando e interrumpiendo más de lo que corresponde a una muchacha, y mostrando más solicitud al invitado joven que al anciano. 


En el País de las Maravillas, Ada llega a la merienda del Sombrerero, la Liebre y el Lirón, e intercambia una cuchara que llevaba en el bolsillo por una llave que tiene la Liebre. Más tarde ayuda al Caballero Blanco, que ha quedado atrapado en unas lianas, y caminan juntos un trecho. Llegan a una puerta que se abre con la llave de la Liebre, pero el Caballero pasa primero, la puerta se cierra tras él, y la llave desaparece. Ada continúa sola de nuevo, y se encuentra con personajes que le han dicho que han visto a Alicia y que ha ido a la fiesta de la fiesta de la Reina de Corazones. Al cruzarse con una troupe de marionetas que va a actuar en esa fiesta, se une a ella.


En Oxford, la señorita Armstrong llega a casa de los Clowd para preguntar si han visto a Ada. El señor Clowd sugiere que su principal invitado se retire a descansar del viaje, y que mientras Lydia, Winter y Siam acompañen a la señorita Armstrong a buscar a Ada y Alicia, que ya hace horas que no aparecen. Mientras pasean por Oxford, buscando a las niñas sin mucho interés, el señor Winter les habla de la teoría de la evolución y del abolicionismo, lo que tampoco les interesa mucho. Lydia se da cuenta de que la señorita Armstrong también intenta flirtear con el señor Winter, y observa que Siam está todo el rato huraño e indiferente. 


Al regresar a la casa de los Clowd ya al anochecer, sin haber encontrado ni rastro de las niñas, los tres hombres se reúnen a considerar si la situación es grave, Lydia va a supervisar la cocina, y Siam merodea por las habitaciones. Roba una pieza de ajedrez, pero Lydia lo pilla y va a contárselo a los adultos, mientras reflexiona que, si llegara a casarse con el señor Winters, se convertiría en la madrastra de Siam, y eso no le haría ni pizca de gracia. Mientras espera que vengan a reñirlo, Siam se apoya en un espejo, lo atraviesa, y va a parar él también al País de las Maravillas. 


Pronto se encuentra con Ada, y van juntos a la fiesta de la Reina. Durante el camino, Siam le cuenta a Ada que, aunque ser esclavo era terrible, él no pidió al señor Winter ni a nadie que lo rescatara y se lo llevara, ni el señor Winter le preguntó su opinión al respecto. Cuando llegan a la fiesta, Siam no quiere entrar: ha decidido quedarse a vivir en el País de las Maravillas antes que volver a Oxford, y sabe que cuando Ada encuentre a Alicia buscarán la manera de regresar, así que se separan. Cuando Ada llega al palacio real, están juzgando ya a Alicia, y llaman a declarar al Jabberwocky. Ada se queda boquiabierta al ver que el Jabberwocky es... su corsé ortopédico, el cual las coge a ella y a Alicia y se las lleva volando, hasta que atraviesan una superficie líquida, y asoman la cabeza por el río junto al que estaba Alicia aquella mañana, con lo que pueden nadar hasta la orilla, secarse un poco y dirigirse a sus respectivas casas. 


El libro, como se ve, va alternando (a partir del capítulo 8) los capítulos en que Ada está en el País de las Maravillas, y los capítulos en que Lydia está en el mundo real, hablando con gente de su casa y vecinos (en un momento se encuentra con Charles Dodgson, sacando fotografías). La idea de la novela, en sí, me parece aceptable, en tanto que el introducir a un segundo personaje del mundo real puede ofrecer una nueva visión del País de las Maravillas. Pero el autor desperdicia este concepto de todas las maneras posibles. 


Para empezar, más de la mitad del libro está dedicado no a las aventuras de Ada en el País de las Maravillas (la niña no cae por la madriguera hasta el capítulo siete), sino a las vivencias de los otros personajes en el mundo real, completamente inventadas por Maguire, y ajenas tanto a lo que puede mencionarse en los libros de Carroll como a cualquier hecho histórico. De hecho, la verdadera protagonista parece ser Lydia, la hermana mayor de Alicia. Han quedado huérfanas de madre hace algunos meses y Lydia, sin tiempo para el duelo, está intentando asumir lo que significa ser ahora "la señora de la casa" pero sin tener ningún poder de decisión real sobre nada. La primera mitad del libro no son más que las reflexiones y tribulaciones de Lydia sobre su nueva posición en la familia, y largas conversaciones entre ella y la señorita Armstrong, que también aparece de modo predominante en la historia. 


Edición de William Morrow de 2016.

En la segunda mitad, ya bastante tarde, se introducen los nuevos personajes del señor Winter y Siam (y de manera secundaria Charles Darwin), lo que parece que no tenga más propósito que incluir largas digresiones sobre la teoría de la evolución y la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. La "aventura" de Ada, que prometía ser el argumento principal del libro, transcurre lenta, muy lenta. Se encuentra sin ningún orden con personajes del País de las Maravillas y del Mundo del Espejo, como si fuera una adaptación en cine que mezcla los más populares de ambos libros. También en un momento aparecen personajes nuevos, como un oso y una bailarina que aparentemente son marionetas. Pero no se distinguen unos de otros. Todos los personajes, reales o de los mundos de fantasía, hablan exactamente igual, de un modo engolado, complejo y rebuscado, con palabras tan difíciles que Humpty Dumpty les tendría que pagar horas extra. Maguire tiene que ser el autor más pedante que he leído nunca: hace que niñas de siete años, muchachas de quince, bibliotecarios de Oxford, cocineras y criadas medio analfabetas, Sombrereros y Morsas hablen todos de temas existenciales con el vocabulario más selecto posible. El único que habla de la manera que debería es Siam, al que se ha molestado en darle la jerga de los negros esclavos americanos, y gracias. 


Edición de Headline Book Publishing de 2015.


De modo que los diálogos locos e ingeniosos de los libros originales se convierten aquí en largas y aburridísimas conversaciones sobre motivos bíblicos y filosóficos. ¿El humor, los juegos de palabras? Maguire suda tinta para conseguirlos. Todo es catilinario, estirado, pretencioso. Es precisamente el tipo de literatura contra la que se levantó Carroll con sus libros de Alicia. Tendría sentido, y creo que hasta quedaría bien, si ese estilo estuviera solo en los capítulos del mundo real, mientras que los que ocurrieran en el mundo maravilloso fueran más espontáneos, naturales y fantásticos, pero no.



Edición en japonés de Harper Collins Japan, de 2016.



El libro ha sido un sopor. Lento, aburrido, frustrante. El presentar tantos hilos argumentales diferentes para tratarlos del mismo modo resulta en un fracaso total. Y eso que las tramas de cada personaje, individualmente, no son malas. Es original que otra niña caiga en el País de las Maravillas. Es interesante examinar la vida de una adolescente de clase media en la época victoriana, dividida entre sus obligaciones, sus aspiraciones y sus limitaciones. ¿Y la historia de un niño nacido esclavo, que ha sufrido experiencias terribles, pero está resentido con el hombre blanco que lo ha adoptado y lo ha sacado de su país en guerra, porque lo ha separado de todo lo que conocía? ¡Eso merecería un libro propio! Pero no, nada, no se desarrolla ninguna de esas buenas ideas. Ha sido un desperdicio. Un incendio en un contenedor de basura, como se dice en inglés. O, como habrían dicho en este libro, "una situación u ocurrencia exacerbadamente calamitosa".

Datos bibliográficos de la edición leída: 

Texto de Gregory Maguire.

Publicado el 12 de octubre de 2015.

ISBN: 9780060548957.

Editorial Harper Collins.

288 páginas.

Se pueden leer fragmentos de los primeros capítulos de la edición de William Morrow aquí.

Fuentes:

CARROLL, Lewis. Alicia en el País de las Maravillas, Montena Mondibérica, Madrid, 1987.

MAGUIRE, Gregory. After Alice, Harper Collins, Nueva York, 2015.


19 de noviembre de 2023

Snarked! de Roger Langridge (2011- 13). Vol. III.

 



Este es un artículo dividido en tres partes. La primera parte consta de una presentación del autor y el primer volumen de Snarked!; la segunda, del segundo volumen de la obra; y la tercera, del tercer volumen y un comentario y conclusión. 


Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado.

Lo persiguieron con tenedores y esperanza.

Lo amenazaron con acciones del ferrocarril

y lo cautivaron con pastillas de jabón.





El tercer tomo recibe también el título de un verso de "La Morsa y el Carpintero": "Of cabbages and kings", "Sobre coles y reyes". Aunque la noche en que comienza la historia, el Pregonero afirma que se han perdido, a la mañana siguiente llegan sin problemas a la isla del snark. Bajan en una barca la Morsa y el Carpintero, los príncipes, el Pregonero, el Carnicero (que es un muchacho, casi un niño) y el Castor (una hembra, como también sucedía en la versión de animación en volumen de Saranne Bensusan y en el musical de Mike Batt). Una vez en tierra, localizan la boca de una cueva con un cartel de "Prizón" y sospechan que el rey Russell puede estar encerrado allí. Para llegar a la cueva, sortean varias trampas de las que el Pregonero, experimentado cazador en la isla, ya estaba al corriente, y un largo puente colgante. Pero en la misma entrada de la cueva son detenidos por el León y el Unicornio, quienes están encadenados el uno al otro por un tobillo, y obligados por los ministros del reino a tener prisionero al rey Russell. La Morsa se compromete a liberarlos forzando la cerradura de sus grilletes, mientras Rusty se cuela en la cueva, y Scarlett entra tras él. Salva al niño de caerse por un precipicio bajo el cual hay toneladas de oro y joyas; aparentemente el snark, como los dragones de cuentos tradicionales, acumula tesoros para dormir sobre ellos.



En el exterior, y ante el fracaso de la Morsa como cerrajero, el Carpintero rompe los grilletes de un martillazo, y el León y el Unicornio, libres y exultantes, se marchan de la isla en globo, no sin indicarles por dónde han de ir para rescatar al rey. La Morsa y el Carpintero entran en su busca, y se encuentran con que Scarlett ya ha llegado a su celda, pero el rey se niega a ser rescatado: está muy a gusto sin hacer nada en todo el día, libre de responsabilidades políticas, y no echa de menos a sus hijos, cuya existencia apenas recuerda. No reconoce a Scarlett, y la Morsa le echa un rapapolvo, informándole de los esfuerzos que ha hecho su hija para salvarlo, pero el rey se empeña en quedarse en la cueva. 



Cambia radicalmente de opinión cuando el Carpintero le dice que en el palacio real sirven todas las noches pudín de sebo; resulta ser el plato favorito del rey, el cual, cayendo en la cuenta de que no lo ha comido en seis meses, carga con su bola de presidiario y se une al grupo. Salen los cinco de la cueva, donde se reúnen con el Pregonero, el Carnicero y el Castor, que habían estado buscando infructuosamente al Panadero. Todos juntos se dirigen a la playa para regresar al Old Gertrude, pero la barca en la que habían llegado está completamente destrozada. 



En el reino, mientras tanto, la población se ha sublevado contra los ministros por la falta de dinero y alimentos; Osbert, Hecate y Kazmar se han gastado todos los recursos del palacio en ellos mismos y en procurarse una guardia pretoriana traída de Splotvia. Todos los rebeldes acaban en los calabozos, que ya se están saturando, y los ministros solo esperan que el Grifo vuelva con Rusty para ver si se calman los ánimos de la hambrienta población. 



Paralelamente, el Grifo se ha hecho con el mando del barco pirata, que cometió el error de rescatarlo a él y a sus ayudantes cuando los encontraron a la deriva tras el ataque del bandersnatch. Con la excepción del Sombrerero, que recibió una paliza por no cederle voluntariamente el cargo de capitán, la tripulación pirata no ha tenido ninguna dificultad en seguir a su nuevo líder, aunque les preocupa dirigirse a la isla del snark, y sospechan algo de los restos del aerodeslizador que el Grifo insistió en cargar a bordo.



En la isla del snark, el grupo de aventureros está intentando sobrevivir a la noche. Sin modo de volver al barco, su única opción es hacer señales de destellos a sus compañeros para que vengan a buscarlos, pero la espesa niebla que envuelve a la isla no se lo permite. Scarlett está poniendo al día a su padre de lo que ocurrió en su ausencia, pero el rey no le hace caso, se olvida constantemente de su nombre, y solo piensa en lo buen monarca que será Rusty de mayor. Durante la noche, el rey se levanta sonámbulo, y Scarlett coge a su hermano, más tres pares de gafas protectoras por si se encuentran al boojum, y sale a buscarlo. Por la mañana, la familia real no ha regresado, de modo que la Morsa, el Carpintero y el Pregonero salen a buscarla, mientras que el Carpintero y el Castor se quedan haciendo señales al barco. A la playa han llegado también el Grifo y los piratas, llevando consigo los restos del aerodeslizador. El Grifo pulsa un botón para casos de emergencia, y los fragmentos destrozados del parapente se transforman por arte de magia en un gigantesco Jabberwock robot. 



El ser mecánico, tripulado por el Grifo, atrapa con su cola al Pregonero y al Carpintero, pero la Morsa logra inutilizarlo clavándole un tenedor en los depósitos de vapor. Salen huyendo, y se reúnen con la familia real. Se dan cuenta entonces de que el Jabberwock robot ya no los persigue, y se acercan cautelosamente a ver qué ha pasado. Ven que junto al robot, ya inmóvil, solo han quedado los zapatos del Grifo y los gorros de sus ayudantes, lo que indica que se han encontrado con un boojum y se han volatilizado. 



Todos regresan al campamento de la noche anterior a replantearse su situación. Desde el barco no han visto sus señales y no han bajado a buscarlos, pero han encontrado la barca en la que el Grifo y los piratas llegaron a la isla, y cuando le hagan unas reparaciones, podrán volver ellos mismos al Old Gertrude. Sin embargo, Scarlett no quiere marcharse de la isla sin coger algo del enorme tesoro de la cueva: tras unas horas con su padre, ha comprendido que está incapacitado para dirigir su reino, y cree que la única manera de salvarlo es reuniendo todo el dinero posible. El Gato de Cheshire, en un traje de buzo completo con escafandra, llega a la isla y les da una lista de cosas necesarias para enfrentarse al snark; les dice, además, que no pueden reparar el bote con madera de los árboles de la isla, porque es demasiado pesada, y que hay otro bote en buenas condiciones... dentro de la guarida del snark. 



Decididos ya a volver a la cueva, en parte por los tesoros y en parte por la barca, reúnen las cosas de la lista: un dedal (Scarlett llevaba uno en el bolsillo, como Alicia tras la carrera loca); cuidado (el Pregonero tiene un frasco de medicina cuyas iniciales se leen C.A.R.E); esperanza (el Pregonero tiene un colgante con una figurita alegórica de la Esperanza); acciones del ferrocarril (la Morsa encontró unas entre los restos del Grifo); una sonrisa (los dientes postizos del Pregonero) y un tenedor (la Morsa siempre lleva uno atado a la punta de su paraguas). Les falta solo el jabón, del que no llevan encima ni un pedacito. El Gato les ha dicho que una de esas cosas - no sabe cuál - derrota fácilmente al snark, de modo que se arriesgan a entrar a la cueva esperando que no sea el jabón. 


De camino a la guardia del snark, se encuentran con el Panadero, que en efecto ha vuelto de su desaparición, veinte años antes, y se alegra de ver al Pregonero, al que encuentra muy envejecido. La Morsa se queda perplejo, porque él mismo había creído que su encuentro con el Jardinero había sido una historia que se había inventado, pero el Carpintero le confirma que ocurrió de verdad, solo que el Jardinero y él se pasaron la noche bebiendo y después lo recordó como un sueño o una fantasía. Se alegra mucho porque así ya no tiene que disculparse ante el Pregonero por haberle mentido. 


Mientras cruzan el puente colgante para acceder a la cueva del snark, Scarlett se queda paralizada en el centro, y la Morsa va a ayudarla; bajo el peso combinado de los dos, los tablones ceden, y se salvan por los pelos. Mientras, Rusty vuelve a entrar solo en la cueva, y de nuevo la Morsa le echa la bronca al rey, que no se preocupa por sus hijos. El rey acaba admitiendo que nunca en su vida ha hecho nada valiente ni sacrificado, porque siempre tenía criados, ministros, pajes y soldados que se ocupaban de ello, pero acaba poniéndose unas gafas protectoras y entrando a la cueva para buscar a Rusty, seguido por todos los demás. Por el camino, encuentran tirados por todas partes los esqueletos de anteriores aventureros. El Carpintero los registra hasta que encuentra jabón en uno de ellos, e improvisa una escopeta que dispara chorros de jabón. Llegan así a la cueva, donde el snark-boojum (en realidad una criatura con dos cabezas) está tumbado sobre su tesoro, y Rusty, como de costumbre, está jugando junto al monstruo. El rey organiza a su heterogéneo grupo: unos distraen y atacan a la criatura, otros recuperan el bote, y él va a salvar al niño. Todos cumplen más o menos su cometido, pero la Morsa se queda acorralado, y ha perdido sus gafas protectoras, lo que hace que el Carpintero y Scarlett vayan a ayudarlo. La Morsa consigue herir al monstruo clavándole su paraguas con el tenedor en la punta, pero la cabeza- boojum lo mira, y se desvanece. La princesa se ha dado cuenta de que el tenedor era lo único que ha logrado hacerle daño, así que le arroja el paraguas de la Morsa con todas sus fuerzas, y al clavárselo en el pecho, el monstruo estalla en miles de pedazos. 



Todos vuelven a la playa - entendemos que por la otra boca de la cueva, la de la "Prizón", ya que el puente por el que habían entrado había quedado completamente destruido - y embarcan de vuelta al Old Gertrude, pero el Carpintero decide quedarse en la isla esperando el regreso de la Morsa: si el Jardinero y el Panadero volvieron a aparecer veinte años después de que los volatilizara el boojum, la Morsa también volverá. 


Con el regreso del rey y un buen saco de oro al reino, la paz regresa también. Los traicioneros ministros son encerrados, se evita la guerra con Splotvia, y los ciudadanos vuelven a ser felices. El rey modifica las leyes para que sea Scarlett quien herede la corona, y veinte años más tarde es ella quien reina, mientras que Rusty queda rebajado a ser el consorte de una duquesa (o una condesa) del reino de Splotvia. En la isla, la Morsa reaparece, y vuelve a tratar como un trapo al Carpintero, quien lo ha estado esperado lealmente esos veinte años. 



Regresan al reino en una barca de construcción casera (contradiciendo lo anteriormente expuesto sobre que la madera de la isla no era apta para contruir embarcaciones) justo a tiempo de ver el desfile por la boda del príncipe Rusty con la duquesa (o la condesa). Se cruzan con la carroza de la reina, quien los mira sin reconocerlos. La Morsa se siente tan dolido que decide irse de inmediato a Splotvia. 



Tras unos minutos de pensárselo, Scarlett recuerda a la Morsa y baja corriendo de la carroza para ir a buscarlo. Por el camino, le cuenta apresuradamente a Rusty, quien ha ido tras ella, que en su infancia le habían hecho creer que cuando fue a rescatar a su padre sufrió un trauma, y que la Morsa era un amigo imaginario que creó para superarlo, pero que ella siempre había sabido que lo conoció de verdad. No encuentra a la Morsa, pero, junto a la estatua que hizo levantar de él, sí encuentra el tenedor con el que mató al snark. Muy emocionada, regresa con Rusty al desfile. En la cabeza de la estatua está el Gato de Cheshire, lo que deja en el aire si ha sido él quien le ha cogido el tenedor a la Morsa y lo ha dejado ahí, o si solo ha supervisado que todo saliera como pretendía. 



La Morsa y el Carpintero embarcan en un crucero a Splotiva, robándoles los pasajes de primera clase a otras personas. Se encuentran también con una ostra solitaria que la Morsa piensa comerse, pero al final no puede hacerlo porque las aventuras de veinte años antes lo han convertido en "un hombre mejor". 


A diferencia de Wonderland, otra novela gráfica infantil ambientada en el País de las Maravillas, Snarked! obtuvo el prestigioso premio Will Eisner en 2012. Las reseñas y alabanzas suelen subrayar cómo la historia puede ser disfrutada por niños y adultos, con los primeros divirtiéndose con las muchas escenas de peleas, persecuciones y trompazos, y los segundos sonriendo ante los chistes más sutiles y las referencias a los libros de Carroll. Y en efecto es una obra que combina con bastante equilibrio la acción y los diálogos, de modo que ni una ni otros llegan a cansar. Los personajes son variados y coloridos, y aunque no se exploran todos los lugares que se prometían en el mapa del primer tomo, hay suficiente variedad de escenarios para proporcionar dinamismo a las aventuras de los personajes. El argumento resulta un poco cliché (unos protagonistas vagos y maleantes, pero con buen corazón en el fondo, se ven involucrados en una misión que aceptan de mala gana, con el único incentivo de una recompensa material, pero de la que salen enriquecidos como personas), pero, para un público infantil, sigue siendo efectivo. 


El principal defecto que veo en Snarked! es el tratamiento de los personajes. Al principio, los protagonistas parecen ser la Morsa y el Carpintero, pero progresivamente el "heroísmo" se va centrando en la Morsa, debido al afecto que desarrolla hacia Scarlett (el que, paralelamente, se va formando entre el Carpintero y Rusty, se ve en cada viñeta pero ni se menciona). La Morsa tiene algunos pocos momentos en que realmente ayuda a los demás y resulta útil, sobre todo en el primer tomo, cuando usa sus contactos y su labia para conseguir un barco y escapar del reino. Pero prevalecen más los momentos en que es mentiroso, egoísta e hipócrita, como cuando toda la tripulación del Old Gertrude es hecha prisionera por los piratas, y él se despreocupa totalmente, ya que tiene los mapas a la isla del snark, el barco y comida de sobra. Miente sin ningún empacho al Pregonero, dándole la esperanza de que el Panadero puede estar vivo, y cuando su historia resulta ser verdad, lo único que le alegra es lo bien que se ha librado. Su extraña "historia de amor" con el pingüino, del que ni siquiera se sabe si es macho o hembra, con el que no llega a cruzar ni una palabra, y que no vuelve a ser mencionado en absoluto en la tercera parte, parece un intento bastante chapucero de hacer que la Morsa no parezca "tan malo", pero realmente no consigue nada. Durante los tres tomos, y con solo un momento de gratitud, trata al Carpintero como basura, hablando siempre de él como un ser tosco y estúpido, no reconociendo su valentía, lealtad, capacidad resolutiva, e incluso superior inteligencia (recordemos que el Carpintero habla el idioma de los pájaros caníbales, y da explicaciones acertadas sobre la física de la isla del snark), y apropiándose injustamente de sus méritos. Resulta muy frustrante llegar al final y ver que, veinte años después, la princesa Scarlett solo lo recuerda a él como su amigo y protector, y que tanto ella como Rusty (aunque en su caso es comprensible) se han olvidado por completo del Carpintero. 


Como ya comenté en el primer tomo, la segunda pareja protagonista, los príncipes, son muy poco creíbles. La princesa tiene ocho años pero piensa y se comporta como una adulta, además de tener habilidades físicas que no concuerdan con la de una niña tan pequeña; su hermanito, por el contrario, parece desarrollarse más lentamente de lo normal, ya que a los dos años no pronuncia una sola palabra articulada. El mismo Rusty, al igual que los dos secuaces del Grifo, no hace absolutamente nada que aporte a la historia en los tres tomos; solo hacer creer que se ha matado para que todos se queden trágicamente paralizados en una viñeta, y revele estar perfectamente bien en la siguiente. Esto pasa por lo menos cuatro veces, y deja de impactar desde la primera. Su padre, el rey Russell, resulta ser un perfecto inútil que abandona sin empacho su reino y a sus hijos, y a su regreso modifica las leyes para que Scarlett pueda reinar y quitarse esa responsabilidad de encima, indiferente al hecho de que su hijo Rusty ha de rebajarse al matrimonio con una mujer de la nobleza, no de la realeza, de la que ni siquiera se dice el nombre. Al final de la historia, aunque el reino está en paz y los habitantes parecen felices, ni Scarlett ni Rusty parecen serlo (la última frase de Scarlett es: "vamos, tenemos que casarte"). 


Todos los demás personajes que el autor coge prestados de los libros de Carroll no tienen nada, quitando su nombre y su aspecto, que recuerde a los originales. La tripulación del barco pirata, formada por el Sombrerero, el Conejo Blanco, la Liebre, Tweedledee y Tweedledum... no hacen nada característico. Podrían haber sido piratas normales y corrientes y no habría cambiado nada; es más, si los hubiera inventado el propio Langridge, seguramente habrían tenido más personalidad. Lo mismo ocurre con el Caballero Blanco o el Lagarto Bill, antiguos compañeros de celda de la Morsa: no hay nada especial en ellos por ser personajes carrollianos.  


Por último, hay varios fallos garrafales de continuidad y agujeros de guion que perjudican el conjunto de la obra. En el primer tomo, la Morsa lee en el periódico que el rey ha salido de viaje "y se espera que esté fuera tres meses", por lo que decide entrar a robar en el palacio, ya que habrá menos guardias; ese mismo día, cuando sale escaldado y sin botín, otro periódico informa de que el rey ya lleva fuera tres meses y se ha perdido el contacto con su barco. No hay ninguna explicación de por qué los ministros, si confían en el Grifo lo suficiente para darle otra oportunidad, le siguen proporcionando unos ayudantes totalmente inútiles, ya que se están gastando los recursos del reino en contratar soldados cualificados. No se dice en ningún momento qué ha pasado con el barco, la tripulación y la escolta con la que viajaba el rey antes de ser hecho prisionero en la isla del snark. Por mucha imaginación que le echemos, no podemos creernos que los restos destrozados de un aerodeslizador, básicamente un parapente, se transformen, pulsando un botón, en un robot de unos nueve metros de alto con depósitos de vapor completamente preparados y funcionando a pleno rendimiento. Al partir de la isla, el rey comenta que, como ya han matado al monstruo, podrán hacer todos los viajes necesarios para ir cogiendo el tesoro, pero después todo parece mostrar que el Carpintero ha estado esos veinte años completamente solo, esperando el regreso de la Morsa, y no menciona nada de que haya pasado un solo barco a llevarse sacos del tesoro. Tampoco sabemos cómo es que no reaparecen también el Grifo y sus ayudantes, ya que fueron volatilizados por el boojum unas horas antes de que lo fuera la Morsa. Y en las últimas páginas, las dos veces en que se menciona la boda de Rusty, una vez se dice que es con una duquesa, y la otra con una condesa. 


Como lectura, en fin, es generalmente entretenida, siempre que no se espere una aventura en que los personajes se enfrenten a auténticos desafíos, o en el que la mayoría de problemas no se resuelvan por pura suerte o casualidad. Los aficionados a Carroll deben tener en cuenta que los personajes tomados de sus obras se parecen solo en nombre y aspecto; las referencias a los libros, que son muy abundantes, están más en citas y detalles que en los personajes en sí. 


Los diferentes tomos se pueden leer gratuita y legalmente en algunas bibliotecas digitales como Open Library, previo registro. Para la edición física, el precio de venta original era de 14.99$ cada tomo; diez años después, el precio ya depende totalmente de la tienda que los ponga a la venta. 


Datos bibliográficos: 

Texto e ilustraciones de Roger Landridge.

Publicado el 5 de febrero de 2013.

ISBN: 9781608862955

Editorial Boom Entertainment, división KaBOOM!

112 páginas.

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