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23 de julio de 2025

Alicia de James McTaggart (1973).

 


Alice Through the Looking Glass es una adaptación británica para televisión de A través del espejo, y lo que Alicia encontró allí. Fue producida por la BBC, y escrita y dirigida por James MacTaggart, en uno de sus últimos trabajos. Se emitió una única vez el 25 de diciembre de 1973. Dura 74 minutos. 


James MacTaggart (1928- 1974) fue productor, guionista y director de televisión en el Reino Unido. Tras una breve carrera como actor de tres películas y un episodio de una serie (entre 1955 y 1958), se centró en la producción y dirección televisiva. Entre muchos otros trabajos, produjo especialmente adaptaciones para televisión de obras literarias, como en BBC Sunday Night Play (1962-63, dos episodios), The Wednesday Play (1965-66, treinta y cinco episodios) y BBC Play of the Month (1968- 74, cinco episodios). El guion y la dirección del episodio de Robinson Crusoe constituyeron su último trabajo, y se emitió póstumamente. 


El reparto de esta versión de A través del espejo provino del teatro, y contó con algunos de los actores más reconocidos del momento. La niña protagonista, Sarah Sutton, era, por el contrario, una desconocida que solo había hecho dos pequeños papeles en sendos episodios de series. Con once años fue, en el Reino Unido, la actriz más joven que nunca había interpretado a Alicia (aunque Marie- Véronique Maurin, de diez años, ya lo había hecho en 1970 en la versión de Jean Averty). Después siguió apareciendo en episodios sueltos de series, hasta que logró reconocimiento con el papel de Nyssa en las temporadas cuarta y quinta de Doctor Who, apareciendo en un total de 48 episodios (de 1981 a 1983), y más tarde en apariciones especiales y programas de podcast


Sarah Sutton como Alicia.

Uno de los aspectos técnicos más llamativos de esta versión es que, de modo similar a la ya mencionada de Jean Averty, se grabó exclusivamente sobre pantallas azules (cromas), salvo en las escenas del principio y el final, dentro de la casa, en que se usan también decorados. 



La película comienza en el interior de un confortable salón, enfocando una ventana tras la cual cae la nieve, y recorriendo los muebles y la decoración de la repisa de la chimenea. Alicia, vestida de amarillo y con medias a franjas blancas y negras, está jugando en un sillón con Kitty, el gatito negro de Dinah. 



Se levanta para acercarse al tablero de ajedrez, que tiene algunas piezas blancas y rojas, y luego al espejo sobre la repisa de la chimenea. Se pregunta cómo sería la casa del espejo y, tras dejar al gatito en el suelo, acerca una silla, se sube a la repisa de la chimenea, y casi sin darse cuenta pasa al otro lado del espejo. 




Baja suavemente al suelo, como flotando, y observa que el reloj, las figuras del cuadro y las piezas de ajedrez tienen vida, pero ella les resulta invisible. Ayuda a los Reyes Blancos (Brenda Bruce y Richard Pearson) a reunirse con su hija, el peón Lily, y comienza a leer el poema "Jabberwocky" sosteniendo el libro ante un espejo, pero no entiende gran cosa. Decide entonces visitar el resto de la casa y el jardín antes de volver a su lado del espejo. El jardín le resulta frustrante porque, tome la dirección que tome, siempre acaba volviendo a la puerta de la casa. Unas flores le echan una mano: el Lirio Atigrado (June Watson) y la Rosa (Vivienne Moore) le explican que, si quiere ir a un sitio determinado, debe caminar en la dirección contraria. 



Alicia ve entonces a la Reina Roja (Judy Parfitt) e intenta ir a hablarle; viendo que, cuanto más camina hacia ella, más lejos se encuentra, hace caso al consejo de las flores y camina en dirección contraria, con lo que acaba encontrándose frente a frente. 



La Reina Roja le muestra un prado con grandes cuadros que conforman un tablero de ajedrez, y le explica que Lily es aún demasiado pequeña para jugar como peón, así que Alicia puede ocupar su lugar, y convertirse en Reina si llega a la octava fila. La Reina se despide y desaparece, y Alicia se pone en marcha, apareciendo súbitamente dentro de un tren, en que unos pasajeros muy pesados hablan a coro, mientras una vocecita le susurra en la oreja. 



Alicia se siente aliviada cuando se ve fuera del tren tan rápidamente como había entrado. Se sienta bajo un árbol a descansar, y en una rama ve a un Jején (Ian Trigger), que era quien le había estado hablando al oído. 



Alicia le pregunta por otros insectos del Mundo del Espejo, y el Jején le habla del Caballito Mecedora, la Luciérnaga de Postre, o la Mariposa Merienda. Va intercalando algunos juegos de palabras poco inspirados y, cuando Alicia le dice que a ella no le gustaría hacer chistes tan malos, se echa a llorar y desaparece. Alicia se levanta y sigue caminando por el bosque, buscando la siguiente casilla del tablero. 



Ve postes indicadores de la casa de Tweedledee y Tweedledum, y decide ir a preguntarles cómo salir del bosque. Cuando se los encuentra, los gemelos (Raymond Mason y Anthony Collin) se empeñan en recitarle el poema de la Morsa y el Carpintero, que aparece representado en su integridad (siendo Bruce Purchase la Morsa y Stanley Labor el Carpintero). Terminado el poema, Alicia oye una especie de rugido, y les pregunta si hay tigres en el bosque, pero los hermanos le muestran que es solo el Rey Rojo (John Scott Martin), que duerme y está roncando. Intentan asustar a Alicia diciéndole que ella es solo un sueño del Rey Rojo, y que si de despierta ella desaparecerá, pero Alicia no se lo cree demasiado, y les pregunta de nuevo cómo se sale del bosque. 



Tweedledum encuentra su carraca, que está rota pese a que la compró el día anterior, y por supuesto da por hecho que ha sido Tweedledee quien se la ha roto, y lo reta a un combate. Alicia los ayuda a pertrecharse, pero apenas han empezado cuando se oye graznar a un cuervo, y salen huyendo. Alicia se esconde tras un árbol, pero lo único que aparece es un chal blanco que atrapa al vuelo. Tras el chal llega la Reina Blanca, con aspecto desarreglado y vulnerable, que ofrece a Alicia ser su asistenta personal a cambio de "mermelada ayer y mañana, pero no hoy". También le explica que en el Mundo del Espejo uno siente dolor y se queja antes de hacerse daño. El viento vuelve a llevarse su chal, pero esta vez lo atrapa ella misma, y a los pocos segundos se convierte en una Oveja, y se ven las dos en su tienda. 



Alicia mira por los estantes para ver si le interesa comprar algo, pero los artículos cambian de sitio y desaparecen continuamente. La Oveja le ofrece dos agujas de tejer y le pregunta si sabe remar; en el momento en que Alicia las coge, se encuentran de pronto remando por el río en una barquita. La Oveja se dirige a Alicia usando expresiones propias del remo, que la niña no entiende e interpreta literalmente (al decirle que ha "cogido un cangrejo", que significa que el remo ha quedado atascado, Alicia contesta que no ha visto ningún cangrejo). Al poco, vuelven a aparecer en la tienda. Alicia decide comprar un huevo, y la Oveja le informa de que dos son más baratos que uno solo, pero si compra dos, debe comerse ambos. Alicia no cree que vaya a comerse dos, y pide solo uno. Tras pagarle, la Oveja coge un huevo de la cesta, lo deja en una estantería y le dice a Alicia que vaya a cogerlo. Diciéndose a sí misma que es la tienda más rara en la que nunca ha estado, Alicia va a coger el huevo, y otra vez se encuentra en el bosque. El estante con el huevo se ha convertido en un muro sobre el que está Humpty Dumpty (Freddie Jones). 



Alicia y Humpty Dumpty discuten sobre cuestiones de semántica, y Alicia le recita el "Jabberwocky" (que es interpretado por Richard Speight como el Niño Radioroso y Jonathan Cecil como su padre), para que le explique las palabras que no conoce. 



Humpty Dumpty le recita a la vez el poema "El mensaje a los peces", pero se interrumpe bruscamente y se despide de ella. Alicia se marcha pensando en lo insatisfactorio que ha sido, cuando oye que se cae del muro, y de inmediato vienen los hombres y los caballeros del rey para intentar recomponerlo. Alicia vuelve a ver al Rey Blanco, ahora a tamaño natural, y conoce a sus mensajeros Hatta (también Jonathan Cecil) y Haigha (Stephen Moore). 



Le hablan del largo combate que están teniendo el León (Robin Wentworth) y el Unicornio (Nicholas Jones) y van a verlos y a decir que pueden dejar de pelear por hoy. Las criaturas discuten la realidad de Alicia y la llaman "monstruo", ya que siempre habían tenido a las "niñas" como seres de fantasía, pero acaban creyendo en ella e invitándola a compartir su merienda. 



Sin embargo, un fuerte y repentino redoble de tambor hace que salgan todos corriendo en direcciones opuestas. Alicia pasa a otra casilla y se tapa los oídos. Cuando cesa el estruendo, calcula que ya se encuentra en la séptima casilla, y por tanto solo le falta una para ser reina. Se interna en el bosque, y al poco llega hasta ella el Caballero Blanco (Geoffrey Bayldon), que se cae de su montura nada más entrar en escena. Se ofrece a acompañar a Alicia hasta la octava casilla mientras le habla de sus inventos y artilugios y se cae del caballo unas cuantas veces más. Al despedirse, le recita el poema
"Ojos de bacalao", en que el Anciano Viejo Viejo es interpretado por Douglas Milvain. 



Alicia alcanza por fin la octava casilla, y una corona de reina se materializa sobre su cabeza. Pero aparecen también las Reinas Blanca y Roja y le dicen que no es tan fácil como eso: debe pasar un examen de diversas materias para demostrar que es digna de ser reina. Le hacen preguntas confusas y capciosas, y acaban durmiéndose, apoyadas en sus hombros. 



Sin embargo, desaparecen tan súbitamente como habían aparecido, y un castillo aparece cerca de Alicia. Esta se acerca a la puerta, y oye desde el interior una canción que le da la bienvenida, pero no sabe cómo llamar, porque los timbres están marcados como "visitas" y "servidumbre", y no hay ninguno que diga "reinas". Llama a ambos tumbres y aporrea la puerta con su cetro, y le pide ayuda a un Lacayo-Rana (Jeffrey Segal), quien le dice que nunca conseguirá abrir la puerta golpeándola, sino que debe dejarla en paz para que le deje entrar. 



En efecto, tras la conversación la puerta se abre sola, y Alicia se apresura a entrar al palacio, donde encuentra una larga mesa en la que le esperan todos los personajes que ha conocido hasta entonces. Habiendo terminado la canción de bienvenida, están todos en completo silencio. Alicia rodea la mesa y se sienta entre la Reina Blanca y la Reina Roja. Alicia comienza a decir que se alegra de que ya estén todos los asistentes allí, porque ella no habría sabido a quién invitar, pero la Reina Roja le corta para decirle que se ha perdido los dos entrantes, y que ahora llega el plato principal. Un camarero trae una Pierna de Cordero; la Reina Roja se la presenta a Alicia, y la Pierna hace una reverencia para saludar. 



Alicia se ofrece a cortarle una porción a la Reina, pero esta le dice que es de mala educación cortar un trozo de alguien a quien acaban de presentarle, y manda que se lleven la Pierna de Cordero, con un gemido de frustración de los comensales. A continuación traen el Pudín, y aunque Alicia pide que no se lo presenten, para que pueda comer un poco, la Reina Roja se lo presenta igualmente, y manda que se lo lleven. Alicia hace valer su autoridad, ordena que lo traigan de nuevo, y le clava un tenedor, lo que hace que el Pudín proteste vivamente. Alicia empieza a disculparse, pero de nuevo la Reina Roja la interrumpe para pedir un brindis a su salud. Alicia empieza a dar un discurso de agradecimiento, pero entonces la cena se desmadra por completo: platos y cubiertos comienzan a volar, el Jején pasa una y otra vez por encima de la mesa, algunos invitados caminan sobre ella, la Reina Blanca empequeñece y se mete en una tetera... 




Harta, Alicia saca el mantel de un tirón, y agarra entre las manos a una también empequeñecida Reina Roja, a la que considera culpable del caos. Comienza a sacudirla, amenazándola con convertirla en un gatito, y entonces se despierta y ve que ha estado sacudiendo a Kitty. 


Se acerca de nuevo al tablero de ajedrez, y piensa que Kitty era la Reina Roja de su sueño, y del mismo modo Bolita de Nieve, el gatito blanco, era la Reina Blanca. Coge la pieza de la Reina Roja, se acerca al espejo con ella, y le pregunta a su reflejo cuál de las dos ha soñado que pasaba al otro lado. Su reflejo le contesta: "¡Pues claramente fuiste tú, tonta! Vamos, te espero en el jardín", y sale corriendo. 



Confusa, Alicia toca con la mano la superfice del espejo, pero es sólida. Se dice a sí misma "Oh, bueno" y se aparta del espejo, presumiblemente para salir al jardín ella también. Tras los créditos de los personajes principales, va pasando en pantalla el poema "Una barca bajo el cielo soleado", acróstico que forma el nombre Alice Pleasance Liddell, y que aparece como postfacio en A través del espejo



Esta es la segunda de las tres adaptaciones para televisión que existen de A través del espejo (siendo la primera la estadounidense dirigida por Albert Simmons en 1966, y la tercera otra británica, la de John Henderson, en 1998), y, con diferencia, la más fiel al libro. Incluye casi todos los episodios y escenas, dejando solo fuera a los elefantes-abeja, el bosque que hace olvidar el nombre y al Cervatillo (el episodio perdido de la Avispa con Peluca no se encontraría hasta un año después, por lo que, lógicamente, tampoco está incluido). No añade personajes nuevos ni modifica el marco narrativo; por lo demás, están todos los personajes y todos los poemas, y los decorados pintados sobre el fondo azul, así como el vestuario de los personajes, imitan los dibujos de Tenniel. Con solo algunos cambios y omisiones, esta versión es una lectura casi lineal de la obra de Carroll. Las actuaciones son bastante sólidas, en general, aunque se echa de menos que Alicia recite sus líneas sin emoción, de un modo correcto, pero sin manifestar nunca la menor alegría, sorpresa o curiosidad por el extraño mundo en el que ha entrado.


Ahora bien, la elección de filmar sobre cromas es un gran lastre en toda la película. Los personajes caminan por paisajes que permanecen estáticos; algunos de los objetos con los que interactúan se salen de los bordes pintados; manos y pies quedan cortados en ocasiones. La caracterización de los personajes no siempre da buenos resultados: no se identifican muy bien la Oveja y ni el Lacayo-Rana, y las caras de Humpty Dumpty y del Pudín simplemente se proyectan sobre un dibujo. La escena del Pudín apenas dura unos segundos, pero en el caso de Humpty Dumpty, que es uno de los personajes más importantes, no se consigue la impresión de que Alicia le esté hablando a un ser animado y no a un dibujo. 



Esta versión se emitió una sola vez por televisión; como he dicho anteriormente, el día de Navidad de 1973. Tras una recepción más bien tibia - James McTaggart fue nominado a un premio BAFTA por el guion, pero no lo ganó; y la diseñadora de vestuario Eileen Diss lo ganó compartido con otros tres programas -, quedaría olvidada durante nada menos que cuarenta años, hasta que la BBC decidió editarla en DVD en marzo de 2013. Tiene una portada extremadamente engañosa, no solo por mostrar animación digital - que obviamente está del todo ausente en la película - como por modificar el vestido de Alicia para que sea azul y no amarillo. Es posible que la BBC intentara sacar partido del tirón que la película de Tim Burton había dado al interés por Alicia en el País de las Maravillas unos años antes, y quisiera que la carátula diera la impresión de ser una obra moderna. 


Tampoco debieron de sacar muchas copias, porque en la actualidad es un DVD muy difícil de conseguir. Dado que ni la propia BBC pone esta película en sus servicios de streaming, la mejor manera de verla es buscarla en servicios de vídeo como YouTube o DailyMotion, aunque la calidad de imagen es bastante deficiente.


Fuentes:





24 de diciembre de 2024

The Night Before Christmas in Wonderland (2024)

Entrada dedicada a los amigos con quienes vi esta película el 21 de diciembre. 

De corazón, gracias por hacerlo posible.





The Night Before Christmas in Wonderland ("La noche antes de Navidad en el País de las Maravillas") es una película musical británica de animación, dirigida por Peter Baynton. Es una adaptación y ampliación del libro infantil del mismo título escrito por Carys Bexington e ilustrado por Kate Hindley en 2019. Producida por Universal Pictures y Lupus Films, fue estrenada en Estados Unidos el 15 de noviembre, por el canal de pago Hulu, y en el Reino Unido, el 13 de diciembre, en Sky Cinema. Dura 80 minutos. 


El cuento que adapta esta película está inspirado a su vez en el poema "A Visit from St. Nicholas" (conocido popularmente por su primer verso, "'Twas the Night Before Christmas"), de autor anónimo, publicado en 1823. Está escrito en el mismo tipo de verso - tetrámetro anapesto, utilizado también en "The Destruction of Sennacherib" de Lord Byron, y con frecuencia por el Dr. Seuss - y es de extensión breve (unas cuarenta páginas). Fue la primera obra publicada por Carys Bexington, a la que seguiría The Hot Cross Bunny, también un cuento infantil en verso, en 2023.

Kate Hindely es autora de la serie de cuentos para preescolares Treacle Street, y ha ilustrado libros de otros autores, como Oliver e Pat de Claire Freedman o The Littlest Yak de Lu Fraser.


Primera edición de MacMillan de 2019.

El cuento original tiene lugar en Nochebuena y relata cómo Papá Noel o San Nicolás, "St. Nick", que se dispone a empezar su reparto de regalos, recibe en el último momento una carta de la princesa del País de las Maravillas que parece haber tardado más de un año en llegar ("tan vieja que comenzaba a enmohecer"). Apenado porque la niña haya tenido que esperar tanto, decide ir a entregarle su regalo antes que a nadie. Pero una vez llega al palacio, la Reina de Corazones ordena inmediatamente decapitarlo, y debe salir huyendo sin entender nada de lo que sucede. La película desarrolla considerablemente la historia, incluye la trama secundaria de un reno que debe seguir a los demás con medios más convencionales de lo esperado, y modifica algunos diseños para alterar la etnia de algunos personajes y modernizar el vestuario de Alicia. 


Es el primer largometraje del director, Peter Baynton, que en 2023 ganó un premio BAFTA al mejor cortometraje de animación por El chico, el topo, el zorro y el caballo, también adaptación de un cuento infantil. La banda sonora está a cargo de de Guy Chambers, e incluye un total de seis canciones, compuestas por Guy Chambers y Amy Wadge.


La voz del protagonista, St. Nick, es la del actor escocés Gerard Butler, que interpreta también las canciones del personaje (como había hecho en 2004 en El fantasma de la ópera). 


Gerard Butler (derecha) en una foto promocional.


Emilia Clarke (Sarah Connor en Terminator: Genesis de 2015, Qi'Ra en Han Solo de 2018, y Daenerys en Juego de Tronos de 2011 a 2019) da voz a la coprotagonista, la Reina de Corazones. Como curiosidad, la voz del reno Prancer la pone la cantante Mae Muller, que el año anterior había representado al Reino Unido en Eurovisión, y había quedado en la posición 25 de 26. 



La película empieza con St. Nick (Gerard Butler) cambiándose su pijama y batín rosas por su más conocido traje rojo, y repasando los preparativos habituales de Nochebuena: envolver los últimos regalos, revisar y repintar el trineo, localizar las casas de los niños mediante sofisticados sistemas de GPS... ("Showtime").





Justo cuando se dispone a partir, los elfos le entregan una carta encontrada en el último momento, y que parece muy vieja. 




St. Nick la lee: en ella, la princesa del País de las Maravillas (Eliza Riley) le pide que le traiga un bandersnatch como mascota, y le dibuja un mapa para que sepa llegar, aunque es consciente de que su país está muy lejos. 



St. Nick decide ir en primer lugar a llevarle su regalo, y aunque los renos le manifiestan su preocupación por lo peligroso que es el País de las Maravillas, donde todos están locos ("Wonderland"), él insiste en que no hay para tanto, y se ponen en marcha. El noveno reno, Robin (Lenny Rush), no los acompaña debido a que un fuerte resfriado le impide volar, pero cuando ya se han ido descubre que St. Nick ha olvidado su llamador de emergencia (el que usaría para avisarlo a él si lo necesitara), y sale corriendo tras el trineo para entregárselo. 



En el País de las Maravillas, el Sombrerero (Mawaan Rizwan) y la Liebre de Marzo (Asim Chaudhry) están celebrando su habitual merienda cuando llega el Dodo (Simon Day) muy entusiasmado, trayendo una caja de pastelitos de frutas y otra de crackers (unos cartuchos de papel en forma de caramelo, que contienen pequeños regalos y una tira con pólvora que produce una diminuta explosión al abrirlos), propios de la Navidad en el Reino Unido. 




El Sombrerero y la Liebre se alarman, esconden las cajas y le recuerdan al Dodo que la Reina de Corazones tiene prohibida cualquier cosa remotamente navideña bajo pena de decapitación. La Reina (Emilia Clarke), que justo pasaba por allí, los descubre, y encarcela al Dodo por llevar un gorro de Papá Noel y una tira de espumillón al cuello. 



Tras algunos tropiezos, St. Nick y los renos llegan al País de las Maravillas, mientras que Robin, paralelamente, se ve obligado a coger un autobús y luego un avión.



St. Nick aparca el trineo en el tejado del palacio real, y se dispone a entrar y entregar el regalo para la princesa, acompañado por el elfo Botas (personaje sin diálogo), que se había colado entre los paquetes, y el reno Prancer (Mae Muller). Se sorprende al encontrar el interior muy oscuro y sobrio, sin árbol, calcetines en la chimenea, ni otras decoraciones navideñas, ni un vaso de leche con galletas de las que le dejan los niños.



La Reina de Corazones, que vive sola en el palacio sin más compañía que el Gato de Cheshire (que en esta versión mantiene sus poderes de evanescencia y su actitud maliciosa, pero no habla, y se comporta la mayor parte del tiempo como un gato normal), los descubre, y se enfurece cuando St. Nick asume que es la madre de la princesa para la que trae el regalo. 




Los persigue amenazante por todo el castillo, hasta que cae por una ventana y se hunde en la nieve. St. Nick, Prancer y Botas siguen buscando el cuarto de la princesa para dejarle el regalo, pero el Gato de Cheshire altera la física del palacio para que, al cruzar una puerta, se precipiten por un foso (con reminiscencias de la madriguera por la que cae Alicia en el libro de Carroll), y acaben atravesando un agujero en el cielo para parar dentro de un laberinto de setos, con puertas que conducen a lugares rocambolescos y paredes que se estrechan como una trampa.



La acción se traslada momentáneamente a otra zona del laberinto donde un grupo de Soldados-Carta juega al croquet, y por donde pasan el Conejo Blanco (Mackenzie Crook) y Alicia (
Simone Ashley), que van a la fiesta del Sombrerero. Alicia come una "manzaseta" que la hace crecer, y, al percatarse de que St. Nick y los suyos están atrapados del laberinto, los ayuda a salir. 




St. Nick le pregunta si sabe dónde está el dormitorio de la princesa para dejarle el regalo, y Alicia responde que no conoce a ninguna princesa, pero que va a llevarlos a la fiesta de sus amigos por si ellos saben algo.



La Liebre prepara una poción de encogimiento para que Alicia vuelva a su tamaño normal, y todos cantan y disfrutan de la comida ("Topsy Turvy World"), aunque Prancer insiste en que hay muchos regalos que repartir esa noche y que no deberían estar perdiendo el tiempo. El Sombrerero y los otros les advierten de que la Reina de Corazones odia la Navidad, y que si han de dejar un regalo en el País de las Maravillas deberían hacerlo lo más rápida y discretamente posible y marcharse. 



Pero la Reina de Corazones, con sus Soldados- Carta, irrumpe en la fiesta y se los lleva detenidos a todos, a pesar del intento de St. Nick de reconciliarse con ella. 



Los demás renos, viendo que el tiempo corre y St. Nick no regresa, deciden entrar en el palacio a buscarlo; caen también por la puerta al laberinto, encuentran la fiesta abandonada, y les siguen la pista desde allí. 




Mientras son conducidos de vuelta al palacio, el Conejo Blanco les explica a todos que, hace mucho tiempo, la princesa le dio la carta a St. Nick para que él la enviara, pero que se vio accidentalmente envuelto en una Carrera Loca donde la carta se le cayó y se ensució. 






La dirección quedó borrada, pero la echó al buzón de todas maneras. Año tras año, la princesa siguió esperando la llegada de St. Nick, mientras sus esperanzas se desvanecían, y acabó destruyendo todo lo relacionado con la Navidad y prohibiendo que se celebrara. Al comprender lo ocurrido, St. Nick se siente apesadumbrado y culpable de que dulce princesita se haya convertido en la malvada Reina de Corazones por no haber recibido un solo regalo suyo en toda su infancia.








Los Soldados-Carta conducen a St. Nick y los suyos a la sala de juicios, donde el Abogado-Pez (Tom Allen) los acusa de allanamiento de morada, destrucción de la propiedad, y deposición de caca de reno (a esto último, Prancer replica: "no me miréis a mí").





La Reina declara que cada año, al traer la Navidad, St. Nick comete doce crímenes a cuál más horrible ("The Twelve Crimes of Christmas"), incluyendo visitas de parientes pesados, jerséis feos tejidos por una tiíta, chistes malos dentro de los crackers, coles de Bruselas, y "la presión de encontrar el regalo ideal, para que luego lo devuelvan en San Esteban". 



La Reina ordena cortarle la cabeza a St. Nick, y Alicia intenta explicarle que no había venido porque la carta que ella escribió tardó décadas en llegar; el Conejo Blanco también admite que fue culpa suya que la dirección se borrara. 



Nada de esto conmueve a la Reina, que ordena una decapitación general, y todo el grupo es arrojado sin ninguna ceremonia en el calabozo. No tardan en acompañarlos los otros siete renos, que cometen el error de preguntarle a la Reina si había visto a St. Nick.



De vuelta en su palacio, la Reina tiene un arrebato de nostalgia, y se levanta para visitar su habitación de niña. Recuerda cómo, una Nochebuena de muchos años antes, su padre (Duncan Wisbey) le aseguró que St. Nick la visitaría, y ella esperó que le trajera un bandersnatch como mascota, ya que, a diferencia de las demás princesas, no quería vestidos bonitos, joyas ni muñecas ("Bandersnatch"). Ilusionada de nuevo, se pregunta si St. Nick tendrá aún su regalo, y va a buscarlo al calabozo.



En la celda, todos están deprimidos ante la cancelación de la Navidad y el destino que los aguarda, pero St. Nick solo puede pensar en el dolor que le causó a la princesita. Botas encuentra un agujero de su tamaño que da al exterior, y Alicia tiene todavía la poción de encogimiento, así que todos beben un poco y logran escapar. Ponen rumbo a la madriguera del conejo para salir del País de las Maravillas, y en su camino van repartiendo regalos por las casas de sus habitantes.



Cuando la Reina llega al calabozo, lo encuentra vacío, pero hay un rastro de huellas y regalos que le pone muy fácil seguir a St. Nick y su grupo. Los alcanza cuando están a punto de escapar por la madriguera, y forzando una sonrisa le pide a St. Nick su regalo. Este se lo da, pero dentro de la cajita solo hay carbón. Ante la sorpresa de la Reina, le explica que el carbón es lo que reciben los niños malos, y que, solamente si se vuelve buena, podrá ese pedrusco negro transformarse en el regalo que deseaba.


Alicia y los demás la convencen de que la mejor manera de ser buena es retirando la prohibición de la Navidad en el País de las Maravillas, y ayudando a todos a decorar árboles, colgar calcetines, cantar villancicos y disfrutar de la Nochebuena todos juntos. La Reina promete no cortar más cabezas, y comienza a repartir regalos entre su gente y a mostrarse afectuosa con el Gato de Cheshire, a quien, por lo visto, consideraba una insatisfactoria alternativa al bandersnatch ("Cool to be Kind"). 





Mientras la Reina está distraída, Botas se come una manzaseta para hacerse gigante y ahuyentar a los Soldados-Carta, y St. Nick y los renos intentan escapar, pero accidentalmente se estrellan en la mesa de la merienda del Sombrerero. La Reina se acerca, decide que todos hagan allí la fiesta de Navidad, se compromete a ser la mejor reina del País de las Maravillas, y le pide disculpas a St. Nick. 




Botas, que ya ha recuperado su tamaño habitual, encuentra el carbón y se lo ofrece de nuevo a la Reina para ver si ha cambiado. 



La Reina lo coge un momento, pero lo tira al suelo, diciendo que es muy pronto para cambiar décadas de haber sido mala, y aún tiene que esforzarse mucho para ser buena de verdad. Sin embargo, el trozo de carbón comienza a brillar y se convierte en un huevo, del que inmediatamente emerge un bandersnatch adulto, ante el júbilo de la Reina. 



Por turnos, todos se dan una vuelta por los cielos montados en el bandersnatch, y luego comparten un banquete de despedida.




Con el tiempo para repartir regalos casi agotado, St. Nick y los renos se disponen a partir, llevándose a Alicia a su casa, y justo entonces llega Robin con el pulsador de alarma. Durante el viaje se le ha pasado el resfriado, y St. Nick le ofrece el honor de guiar el trineo. Con la ayuda de Alicia y de Botas, St. Nick reparte los regalos a tiempo, y todos vuelven alegremente al polo Norte (versión acústica de "Cool to be Kind").


Tras esa larga noche, los renos están descansando en su establo y jurando que nada los hará levantarse, cuando el suelo comienza a temblar y las paredes a sacudirse. St. Nick entra, aterrado, explicando atropelladamente que Botas se trajo una manzaseta del País de las Maravillas... y ahora todos los elfos tienen el tamaño de gigantes, y están librando una batalla de bolas de nieve.


La película, como he comentado al principio, no versiona la obra de Carroll, sino que adapta uno de los varios libros - de calidad variable - que han ambientado una historia de Navidad en el País de las Maravillas. Al ser el cuento original tan breve, se amplían los papeles e intervenciones de cada personaje, se extienden todas las escenas, y se añaden algunas (el laberinto, el juicio...), pero también se realizan algunos cambios por razones, por lo que parece, totalmente ajenas a la historia. Los personajes de Alicia y el Sombrerero se recoloran como de etnia india; sus actores de doblaje son, respectivamente, india y paquistaní. El noveno reno, llamado Rudolph desde su incorporación a los otros ocho en un cuento de 1939 que pasó a ser canónico, aquí se llama Robin, sin motivo aparente. Su aventura para llegar al País de las Maravillas en transporte público, aunque divertida - permite el ver el cansancio y frustración de los pasajeros del metro de Londres en plena Nochebuena - no tiene más razón de ser que llenar espacio: uno espera que llegue a tiempo para salvar a sus compañeros o protagonizar alguna escena destacada, pero no; solamente llega cuando ya todo está arreglado y los suyos están a punto de volverse. Es gracioso, para los adultos, como representación de lo inanes que son muchos de los esfuerzos y sacrificios que realizamos en la vida, pero para el público infantil al que está dirigido esta película, que llegue y no pase nada puede resultar un poco anticlimático.

Considero que el principal defecto de esta película es el forzado protagonismo que se le da el personaje de Alicia, que en el cuento original solo aparece de fondo, y en esta película no pinta nada. Su presencia en el País de las Maravillas es ambigua: cuando se presenta a St. Nick, dice simplemente que ella lleva allí un tiempo, pero entonces Prancer la reconoce como "la Alicia del libro". No tiene coherencia que, siendo el País de las Maravillas tan real que tiene servicio de correos y se puede ir en avión, exista el libro en el que solo es el sueño de una niña; además de las diferencias respecto a "el libro": en la historia de Carroll, la Reina tiene un consorte e hijos, que claramente no existen o no viven con ella en esta versión, y el Gato de Cheshire vive con la Duquesa, no con la Reina. Nada en el aspecto físico, en el diálogo ni en el desarrollo como personaje de Alicia la relaciona con la niña victoriana del libro de Carroll, sino que parece más bien otra niña cualquiera que simplemente ha ido a pasar un rato al País de las maravillas, en la línea de series como Adventures in Wonderland o Alix et les Merveilleux. Todas sus intervenciones son genéricas; podría llevarlas a cabo cualquier otro personaje. De hecho, la Reina la llama un par de veces "Annie", como si no la conociera de nada, lo que refuerza ese protagonismo metido con calzador. No ayuda - más bien empeora - que su voz no suene en absoluto como una niña, sino como la mujer de treinta años que es su actriz de doblaje.


Con estas salvedades, la película es maravillosa. Respeta la mayoría de los diseños originales, encantadores y llenos de color, y presenta un mundo en general muy fiel a la historia de Carroll, juntándolo con un Papá Noel adorable, tan bonachón y optimista que necesita continuamente la visión realista y pragmática de Prancer y los otros renos para salir de apuros. La película recurre a un humor sencillo de carreras, tropezones y caídas, así como al mal genio característico de la Reina de Corazones, la resignación de sus servidores (con unos Soldados-Carta especialmente leales), el nerviosismo del Conejo Blanco, y la locura en general del País de las Maravillas, donde uno puede meterse en una Carrera Loca simplemente de camino al buzón, o convertirse en piña por unos momentos. Quitando el ya mencionado caso de la Alicia con una voz totalmente adulta, el doblaje está muy logrado y las canciones, alegres y pegadizas, muy bien interpretadas. Hay algunos pequeños detalles que remiten a la obra de Carroll, como el reloj con cara de anciano simpático que está en la repisa de la chimenea por donde entra St. Nick (se menciona este reloj en A través del espejo), o el túnel por el que caen del palacio del laberinto de setos; otros no parecen referirse a nada en concreto, como los tres cerdos que forman el mar de lágrimas. Aunque el final feliz es predecible en una película de estas características (personalmente, yo esperaba que el huevo de bandersnatch se quedara tal cual, y se diera a entender que eclosionaría cuando la Reina ya llevara un tiempo preocupándose por los demás y siendo buena de verdad), la historia es variada, alocada y sorprendente, llena de escenas tiernas y divertidas y pequeños chistes. La animación es absolutamente impecable. 



Habrá tenido que ver, sin duda, que la he visto justo en el momento adecuado, poco después de su estreno y en plena temporada navideña, o que ha sido en compañía de amigos tan comprometidos - o tan obsesionados - con la obra de Carroll como yo, pero esta película me ha encantado. Es la mejor, con diferencia, de las adaptaciones que se han hecho en los últimos años, en especial comparada con chascos como la última versión de La caza del snark o la animación italofrancesa Alice & Lewis. Me parece muy significativa como muestra de la influencia que Alicia en el País de las Maravillas tiene en la literatura universal, pero sobre todo es perfecta como película de Navidad: alegre, optimista, y con esperanza en la bondad de las personas y el potencial de cambiar para mejor.




Debido a lo reciente de su estreno, la película solo se puede ver en los canales de streaming Sky Cinema y Hulu. Espero de verdad que se haga lo suficientemente popular como para ser doblada y emitida en otros países, y se publique en formato doméstico. 





Fuentes:

Entrevista con el director Peter Baynton (en inglés).



"Showtime" y "Topsy Turvy World", vídeos musicales con las letras para cantar.

Tráiler oficial en YouTube.

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