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10 de octubre de 2025

Alicia de Disney (1951): la novela.

 




Esta edición de Alicia en el País de las Maravillas es el número 17 de la colección "Novelas inolvidables", en curso de publicación desde 2024, de la editorial Salvat. Se trata de una serie de ochenta libros, correspondientes a otras tantas películas de Disney o Pixar, de venta en quioscos o por suscripción. Este ejemplar de Alicia salió a la venta en la primera semana de mayo de 2025. 


El orden de aparición de los libros de la colección parece totalmente aleatorio: no corresponde a la fecha de estreno de las películas, ni separa animaciones adaptadas de cuentos clásicos o de autor de las historias originales de Disney. El predecesor de Alicia, que se estrenó en 1951, fue la novela de Enredados (película de 2010), y el siguiente fue El libro de la selva (película de 1967). 


Los libros consisten en la versión novelizada de la película, con ilustraciones y arte conceptual de la misma. No aparece en ninguno el autor de la adaptación, y en aquellos que corresponden a películas basadas en cuentos de autor, tampoco se menciona. En este libro no se acredita para nada que la película estuvo basada en la obra de Lewis Carroll, ni tampoco se alude a David Hall ni Mary Blair, cuyo arte original se utiliza junto con fotogramas y bocetos de la película.


 


Esta novelización de Alicia de Disney tiene la particularidad de que se ha redactado a partir de la versión española de la misma, cuyo doblaje se realizó (a finales del mismo año o a principios de 1952) en los Estudios Churubusco de México, bajo la dirección de Edmundo Santos (que también haría las voces del Lirón y Tweedledee). Quien ha escrito el texto replica los diálogos prácticamente palabra por palabra, cambiando solo ocasionalmente términos o modismos del español americano por usos peninsulares (por ejemplo, "durazno" pasa a "melocotón", y "serías una personita, como todas las gentes" pasa a "serías una personita, como todo el mundo"). Así, la lección de historia anglosajona que la hermana le está dando a Alicia al principio de la película (que a su vez proviene del parlamento del Ratón en el libro original) se convierte en el descubrimiento de América por Cristóbal Colón; Dinah pasa a llamarse Diana; y el Gato de Cheshire se presenta como Gato Risón. 





Por el contrario, no reproduce todas las letras de las canciones, sino solamente alguno de los poemas procedentes del texto original, como "El pequeño cocodrilo" de la Oruga, o el "Lindo lindo parpadean" del Lirón. Del mismo modo, no son una traducción o adaptación directa del texto de Carroll como aparecen en la película original, sino una transcripción de la versión española.





Aunque el redactor de este libro se toma algunas licencias - como establecer su propia división en capítulos, o ambientar el comienzo de la historia en verano -, su versión novelizada de la película es más que decente. Tanto las partes descriptivas como narrativas presentan una sintaxis compleja y son ricas en vocabulario y expresividad. Las adaptaciones en libro de la película que siempre he conocido, pensadas para un público infantil, están resumidas y simplificadas todo lo posible, hasta ser poco más que un acompañamiento en letras a los fotogramas: esta adaptación, en cambio, se complace en contar la película con todos sus detalles. Véase, por ejemplo, el momento, en que Alicia descubre a la Oruga:


"Para describir lo que vio, hay que recordar esas ilustraciones antiguas que, bajo el nombre genérico de ≪Escenas de la vida oriental≫, mostraban a los lectores occidentales curiosidades de otros países de culturas y costumbres diferentes. En una de las más habituales, aparecía un sultán con turbante recostado sobre una otomana - un diván muy mullido sin respaldo - y sosteniendo la manguera de un narguile, una pipa compuesta por un recipiente de cristal con agua perfumada, una cazoleta para el tabaco y un largo tubo flexible rematado por una boquilla; el recipiente solía estar encajado en un soporte metálico adornado con filigrana".

La edición del libro como tal deja bastante que desear. No menciona, como comentaba antes, al adaptador del texto; mezcla arbitrariamente ilustraciones de Blair y Hall con bocetos y dibujos finales de la película, sin dar crédito a ningún ilustrador; y los colores de la portada y los cantos del libro no recuerdan para nada a Alicia en el País de las Maravillas: solo por el diseño, yo habría jurado que era una versión de Wicked. Por el contrario, solo puedo tener alabanzas hacia el texto. Para los que crecimos con la versión española de la película, leer los diálogos es oír las voces de Alicia (Eudoxia González), el Sombrerero (Dagoberto Cervantes) y la Reina (Gloria Iturbe), con las frases que hacen el doblaje inolvidable. La redacción es excelente, con un vocabulario extenso y una redacción elaborada, pero natural, que no reduce la historia a las escenas de la película, sino que narra y detalla tanto episodios como transiciones, logrando una lectura amena y absorbente. 






Este libro está disponible para su venta a distancia en la editorial Salvat, con un precio de 9.99€, pero, debido a los elevados costes de envío - 5.99€ - vale la pena preguntar en quioscos, mientras la colección esté en curso, si se puede pedir como número atrasado. Para lectores adultos, recomiendo sin dudar esta versión sobre las que se incluyen en colecciones infantiles, o las que aparecen acompañando algunas ediciones del DVD de la película.

Fuentes:


Alicia en el País de las Maravillas - Disney novelas inolvidables nº17 en Editorial Salvat.


5 de julio de 2023

Alicia en Puttin' On the Ritz (1930)

 



En 1930 se estrenó la película Puttin' On the Ritz, un drama musical dirigido por Edward Sloman, con banda sonora de Irving Berlin. y con Harry Richman, Joan Bennett y James Gleason en sus papeles principales. La película tomó el nombre de una canción compuesta por Berlin el año anterior, y que se había convertido en un gran éxito; de hecho, esta fue la primera película que usó la canción en su banda sonora, siendo seguida por La delicia de los idiotas de Clarence Brown (Idiot's Delight, 1939), Cielos azules de Stuart Heisier (Blue Skies, 1946) o El jovencito Frankenstein de Mel Brooks (Young Frankenstein, 1974). 


La historia trata de los amigos Harry Raymond (Richman) y James Tierney (Gleason), que trabajan para un promotor musical, aunque Raymond, cantante crooner, desea triunfar con su voz y sus canciones. Un día llega a su oficina Dolores Fenton (Bennett), una artista pobre que también intenta vender sus canciones. Raymond cree que juntos pueden componer un éxito, pero su empeño en convencer a sus jefes hace que se muestre irrespetuoso con ellos y lo despidan; Tierney, por lealtad, deja también la empresa. Los dos amigos, Dolores Fenton y otra muchacha, Goldie Devere (interpretada por Lylian Tashman), intentan a partir de entonces montar su propia revista y triunfar en el mundo del espectáculo. 


De izquierda a derecha: James Gleason, Lylian Tashman, 
Joan Bennet y Harry Richman.

Como se ve, el argumento es el mínimo imprescindible para que toda la película transcurra en teatros y salas de fiesta, y puedan incluirse las canciones de Irving Berlin. El más famoso de los números musicales es sin duda el de la canción que da título a la película, pero nosotros queremos destacar uno que constituye una pequeña pieza casi desconocida de las obras relacionadas con Alicia: la secuencia de "Alicia en el País de las Maravillas". 


Irving Berlin ya había compuesto en 1916 una canción titulada "Alicia en el País de las Maravillas", que incluyó en su revista The Century Girl, pero la que aparece en Puttin' On the Ritz es una composición completamente diferente en cuanto a letras y melodía. El número aparece casi al final de la obra, interpretado en un teatro por Dolores Fenton, que ya se ha convertido en una estrella. Cuando se levanta el telón, la joven está acurrucada leyendo Alicia en el País de las Maravillas. Hay un fuego en la chimenea, un gran espejo sobre esta, y un gatito en un cojín. 



La chica se despereza, cierra el libro, y se levanta del sillón a estirar las piernas. Se da cuenta de que una especie de bruma surge del espejo, se acerca a ver qué es y lo atraviesa. 






Cae directamente a un tablero de ajedrez en que las piezas ya están bailando y saltando de una casilla a otra, y se une alegremente a ellos. 



El resto del número, de unos cinco minutos de duración, consiste en los diferentes personajes del País de las Maravillas y el Mundo del espejo (la mayoría con gruesas máscaras, lo que hace difícil identificar a los actores) acercándose a saludar a la muchacha, y después a seguir bailando por el tablero. 






Llaman la atención los elevadísimos saltos del Sombrerero, y los movimientos propios del break-dance del Gato de Cheshire, cuarenta años antes de que se inventara.




Una escena divertida tiene lugar cuando el Conejo Blanco y el León están charlando y cotilleando; el León le hace señas al Conejo para decirle algo al oído, y no sabemos qué es, pero la reacción del Conejo al oírlo es apartarse y darle un bofetón. 



Tras el baile de las Cartas, la Duquesa le entrega una corona al Sombrerero, y este corona a la joven, que a continuación desfila entre las cartas y las piezas de ajedrez. 



Posa un momento entre todos los personajes, hasta que se revela que sigue dormida en el sillón, con el libro, misteriosamente, de nuevo abierto en su regazo. 



Hay varias curiosidades sobre esta secuencia. Originalmente, se filmó en Technicolor, pero las únicas copias que sobreviven de toda la película son de 1940 y están íntegramente en blanco y negro. Además, se separó del resto de la película, y se le añadieron unos créditos elaborados exclusivamente para que pudiera emitirse por televisión, en franjas de seis minutos. Por último, la misma canción de Irving Berlin sería utilizada en la apertura de la película de Bud Pollard que se rodó al año siguiente. 



Los años 1930 y 1931, con el inminente centenario de Carroll en 1932, no escatimaron eventos y producciones inspiradas en la más famosa de sus obras. Aunque lamentablemente no lo podamos ver en buena calidad y a todo color, por lo menos hemos podido preservar uno de esos pequeños homenajes.



Fuentes:

Secuencia completa en el canal de Curiouser. 



17 de noviembre de 2022

Alicia atribuida a Edwin S. Porter (1910)

 




Alice's Adventures in Wonderland (Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas) es un cortometraje mudo estadounidense, realizado por la Edison Film Manufacturing Company, y estrenado en Nueva York el 9 de septiembre de 1910. Es la segunda adaptación de Alicia en el País de las Maravillas de la historia, tras la versión de Hepworth y Stow de 1903. Dura unos catorce minutos. 


Comúnmente se atribuye su dirección a Edwin S. Porter, pero el dato no ha podido confirmarse. Porter fue el productor jefe de la compañía desde1901 hasta que se marchó en 1909: su última película hecha con Edison, Bear Hunt in the Rockies, se estrenó en enero de 1910.  Es poco probable - aunque no imposible - que volviera expresamente para dirigir la película de Alicia. Por este motivo, aunque IMDb y Wikipedia reconocen a Porter como el director, en otras fuentes la película se cita como "la Alicia de 1910" o "la Alicia de la compañía Edison". 


Del mismo modo que no hay clara constancia del director, los actores tampoco están identificados: solo se sabe que el papel de Alicia fue interpretado por Gladys Hulette, de catorce años, y el del Sombrerero por Yale Boss, de once. Hulette participó en docenas de producciones durante la edad dorada del cine mudo; sin embargo, con el advenimiento del sonoro, solo llegó a actuar en cuatro películas, dos en 1933 y otras dos en 1934. En las dos últimas, ni siquiera constaba en los créditos. 


Gladys Hulette como Alicia.

Boss, que ya era un actor infantil consagrado en el teatro cuando actuó por primera vez para el cine (en el mismo año de 1910, en una película anterior a Alicia), trabajó durante toda la década en la compañía de Edison, pero ciertos rumores, aparentemente relacionados con su auténtica edad, hicieron que se retirara de la pantalla y permaneciera en los estudios como utillero. Muchos de los actores de este cortometraje son también niños (como el Conejo Blanco o varios Soldados-Carta), lo que parece querer continuar la tradición de las pantomimas. Por lo demás, la estructura de la película reproduce casi escena por escena la adaptación de Hepworth y Stow, lo que hoy probablemente se consideraría un remake



La película comienza con Alicia y su hermana sentadas en el campo. La hermana está leyendo un libro, pero Alicia se aburre, se despereza, mira a su altrededor buscando algo que hacer. Llega entonces el Conejo Blanco, que pasa por delante de ella, pero enseguida desaparece dentro de una madriguera. Asombrada, Alicia se levanta y sigue al Conejo por su madriguera; su hermana, enfrascada en el libro, ni se da cuenta. 



El primer intertítulo dice simplemente: "Por la madriguera del Conejo". Alicia se precipita por un túnel largo y estrecho, y va a caer de pie en una sala con una mesita y varias puertas, que intenta abrir  sin resultado. 



Se da cuenta entonces de que hay una llave sobre la mesa, y prueba de nuevo a abrir las puertas, pero ninguna se abre... hasta que encuentra una puertecita oculta tras una cortina. La llave abre esa puerta diminuta, pero Alicia apenas puede sacar el brazo por ella. Cuando vuelve, frustrada, al centro de la pequeña habitación, ve que sobre la mesa ha aparecido una botella con una gran etiqueta. Su primer impulso es llevársela a los labios, pero se detiene y lee la etiqueta por si acaso. Convencida, bebe de la botella y se reduce hasta medir un par de palmos. 





Ahora tiene el tamaño adecuado, pero un intertítulo nos explica que "Alicia ha olvidado la llave de la puertecita que da al jardín". Intenta abrir la puerta, y luego saltar para alcanzar la llave que está sobre la mesa, pero no lo consigue. El siguiente intertítulo dice: "El pastel mágico. Extendiéndose como un telescopio". Vemos que Alicia se come un pastelito que ha aparecido en el suelo, y crece y crece hasta hacerse mucho mayor que su tamaño original. Nuevamente, no puede pasar por la puerta. y se queda sentada y disgustada. 




Llega el Conejo Blanco, y Alicia intenta explicarle que ella ha caído por la madriguera y ahora no puede salir, pero el Conejo la ignora y se marcha. Viéndose sola y desesperanzada, Alicia comienza a llorar. Un intertítulo nos informa de que "Llora un charco de lágrimas", y en efecto, a continuación Alicia cae en una poza que se ha formado junto a ella, y comienza a chapotear y salpicar. Pero, en lo que es un momento bastante confuso de esta versión, otro intertítulo dice de inmediato: "Se seca rápidamente. Medidas desesperadas", y en el siguiente plano Alicia sigue en la habitación, en la que ya no hay ni rastro de agua, y con su ropa completamente seca. Las "medidas desesperadas" consisten en que Alicia rompe a puñetazos la cerradura de la puertecita, saca la mano y comienza a hacer gestos para llamar al Conejo Blanco y otras criaturas que pasan por el exterior. Es la única versión de Alicia en que he visto que ocurra esto. 



Aunque el Conejo y los otros animales se acercan al principio, huyen al ver que la mano gigante intenta atraparlos. Sola otra vez, Alicia se desespera, pero entonces se da cuenta de que el Conejo ha dejado caer su abanico, y al abanicarse con él vuelve a reducirse de tamaño. La puertecita sigue abierta y, como nos informa el siguiente intertítulo: "En el jardín, finalmente. Un cachorro enorme". Alicia sale al jardín, tira el abanico al suelo y estira los brazos. Está contenta de haber salido de la habitación, pero de pronto se levanta una nube de polvo, Alicia ve algo fuera del plano que la asusta, y se esconde tras una planta. Coge un palo para espantar a un perrito blanco que entra en la pantalla, el cual da varias vueltas, pero no parece percatarse de su presencia. 




La escena, sin embargo, se corta bruscamente con el intertítulo "Una invitación para la Duquesa de la Reina de Corazones. 'Me sentaré aquí, días y días'". Alicia, de repente, está junto a la casa de la Duquesa, y ve llegar al Lacayo-Pez, el cual llama a la puerta, saluda al Lacayo-Rana que le abre, y le entrega la invitación. 



El Lacayo-Rana se sienta en los escalones de la entrada, y a través de la puerta abierta comienzan a salir volando platos y tazas. Alicia se sobresalta e interpela al Lacayo-Rana, pero, ante su falta de reacción, decide entrar ella misma a ver qué pasa. El siguiente intertítulo nos presenta a "La Duquesa, la Cocinera, el Bebé y el Gato de Cheshire", e incluye la primera estrofa de la nana de la Duquesa. En la cocina están la Duquesa y la Cocinera, interpretadas por mujeres adultas, y el Gato de Cheshire, que es una figura de cartón. La Cocinera esparce pimienta por toda la cocina, y Alicia comienza a estornudar. La Duquesa se levanta y pone su bebé en brazos de Alicia.




Un intertítulo nos indica: "El bebé transformado. El Gato de Cheshire. 'Todos estamos locos aquí. Yo estoy loco. Tú estás loca'". Vemos que Alicia sale de la casa acunando al bebé, pero este se transforma en un cerdito; la niña lo suelta y se va correteando. Ve cómo el Gato de Cheshire aparece de repente entre las ramas de un árbol. Le hace una cortesía y habla con él. 





Suponemos que el Gato la dirige a la casa de la Liebre, ya que el siguiente intertítulo nos habla de "Una merienda loca. La Liebre de Marzo, el Sombrerero Loco, y el soñoliento Lirón. Cómo hacer que funcione un reloj. 'Era la mejor mantequilla'". Alicia llega a la mesa de la merienda, y aunque el Sombrerero (Yale Boss, con un disfraz convencional) y la Liebre (un actor o actriz con una cabeza de peluche completa) le hacen gestos para que no se siente, ella se sienta de todos modos. La Liebre de tira del pelo, y luego el Sombrerero le muestra un gran reloj que aparentemente no funciona. 



El Sombrerero lo abre y lo unta de mantequilla, luego lo moja un poco en la taza de té, y luego lo sumerge por completo en la tetera. Alicia va a marcharse, pero el Sombrerero la detiene para mostrarle cómo intentan meter al Lirón (un peluche) dentro de la tetera a la fuerza. Alicia se va espantada. 



El siguiente intertítulo ya nos presenta a "La corte del Rey y la Reina de Corazones. '¡Que les corten la cabeza!'". Alicia está con los Jardineros-Carta que pintan el rosal, y cuando los avisa de que viene la comitiva real, los tres se tiran al suelo. Tiene lugar un desfile con muchos personajes (interpretados tanto por adultos como por niños), incluyendo al verdugo, con una enorme hacha, y al porteador de la corona, hasta que hacen su entrada el Rey y la Reina. 



Esta cuestiona al principio la presencia de Alicia, pero entonces descubre que han pintado su rosal, y ordena decapitar a los Jardineros. Alicia corre hacia ellos para protegerlos, y los anima a huir, con lo cual el verdugo se dirige amenazante hacia ella. El siguiente intertítulo, sin embargo, es un poco confuso, porque cita el poema con el que se acusa a la Sota de haber robado las tartaletas de la Reina, y en la escena que le sigue se ve a muchos personajes que están sentados a una mesa, hablando y gesticulando todos al mismo tiempo. En un momento dado, la Reina se levanta y trae personalmente una bandeja con las tartaletas; la Cocinera coge una y la tira lejos, y mientras todos la riñen, la Sota coge la bandeja y se marcha con ella. Todo el grupo se da cuenta de golpe de que la bandeja ha desaparecido, y señalan a la vez la dirección hacia donde se ha marchado la Sota.




Así, la siguiente escena es introducida por al intertítulo "El juicio a la Sota de Corazones. La declaración de Alicia" y nos muestra ya la sala de juicio donde, ante los Reyes de Corazones y una Sota encadenada, el Conejo Blanco lee el sumario y llama a declarar al Sombrerero, a la Cocinera, y a la propia Alicia. Algo en el testimonio de la niña no gusta a la Reina; ambas empiezan a discutir, y el ejército de cartas se lanza sobre Alicia, quien se agacha y se cubre la cabeza con las manos. 






Alicia, que se había quedado dormida en el regazo de su hermana, se despierta dando manotazos, tirándole el libro. Muy asustada, Alicia se pone a contarle lo que le ha pasado e incluso llora un poco, pero su hermana sonríe y la tranquiliza. Alicia recupera la calma y las dos hermanas se abrazan. 




Esta película, siete años posterior a la que filmaron Hepworth y Stow, es técnicamente muy parecida, con mejor iluminación y transiciones, pero similares efectos para el crecimiento y la reducción de Alicia, y la brevísima aparición del Gato de Cheshire en el árbol. Se seleccionaron las mismas escenas del libro, y resulta curioso que la del "cachorro gigante", que aparece en ambas (aunque se perdió en la de 1903) es una que no ha salido apenas en versiones modernas. En esta película se aprecia la originalidad de mostrar en directo cómo la Sota roba las tartaletas de la Reina, y cómo todos reaccionan con grandes aspavientos hasta señalarlo simultáneamente en una escena muy bien coreografiada. Llaman positivamente la atención otros pequeños detalles, como que los soldados dormiten apoyados en sus lanzas en algunas escenas; o lo elaborado de los trajes de la comitiva real. 


Otros aspectos de la película, por el contrario, resultan confusos, como que Alicia casi se ahogue en el Charco de Lágrimas para secarse en unos segundos, y que luego consiga el abanico del Conejo sacando la mano por la puerta y asustándolo (lo que parece un intento de recrear la escena en que queda atrapada en su casa). Personalmente, tampoco me parece un acierto que el Sombrerero sea interpretado por un niño, y además uno más pequeño que la actriz de Alicia. Aunque, como he comentado muchas veces, en ningún lugar del libro original se menciona la edad del Sombrerero, resulta demasiado chocante verlo como un niño, a quien además el disfraz le viene grande, y no como un adulto, o como mínimo un hombre joven. Por no mencionar que es una de las primeras veces, quizá la primera, en que una adaptación comete el error de calificar como "loco" al Sombrerero.


Al encontrarse en el dominio público, esta película se puede ver fácilmente en cualquier canal de vídeo de Internet. Si bien no parecen haberse perdido escenas, la dificultad para reproducir las copias existentes de esta película (que solo se conserva en un formato doméstico extremadamente raro) hace que se produzcan muchos saltos entre una secuencia de imágenes y otra, de modo que la calidad del vídeo depende mucho de la copia de la que procede, y del método con el que se ha logrado digitalizarla. También existen ediciones en DVD, lo que no garantiza en absoluto que la calidad de imagen vaya a ser mejor, por lo que no las recomiendo.


Fuentes:


Alice's Adventures in Wonderland, en el canal Curioser Archive. Versión de 10 minutos, con la mejor calidad de imagen posible y una excelente explicación sobre las características de las tres copias que se conservan. 


ETTLEMAN, Tristan. "By 1910, No One Had Cracked the Film Adaptation Code", Tristan Ettleman, 29 de enero de 2018.


Thomas Edison's "Alice's Adventures in Wonderland", en el canal GregoryPaulSmith. Versión más completa, de 14 minutos, aunque con peor calidad y varios parones.

6 de noviembre de 2022

Alicia en el País de las Maravillas por Dalí, Ernst, Laurencin y Tenniel

 



El 5 de octubre de este año se inauguró en el edificio de exposiciones de la Fundación Canal, en Madrid, una muestra de 74 obras de arte (principalmente pictóricas, pero también fotografías, una escultura y tres cortometrajes) relacionadas con Alicia en el País de las Maravillas. Como su nombre indica, la mayor parte de la muestra está constituida por xilografías de Salvador Dalí, litografías de Max Ernst y Marie Laurencin, y grabados de John Tenniel. La comisaria de la exposición es Helena Alonso.



La exposición se encuentra en el sótano del edificio, a una temperatura por debajo de la ambiente por motivos de conservación de las obras. Está permitido tomar fotografías sin flash. Lo primero que se ve en la entrada es la única escultura de la muestra, la obra de Dalí, realizada en bronce en 1977, Alicia en el País de las Maravillas, y la proyección del cortometraje Destino, proyectado y realizado en 1945 entre Salvador Dalí y Walt Disney, pero no completado hasta principios del siglo XXI.






Tras un panel con una presentación de Helena Alonso, se accede a la exposición por un túnel precedido por otro panel con una sinopsis del primer episodio del libro, "Por la madriguera del Conejo". Esta es la estructura de la exposición: un panel que resume cada episodio, y las ilustraciones correspondientes de cada autor. Así, en el primer episodio vemos el Conejo Blanco de Tenniel y Dalí, o el retrato de Alicia de Marie Laurencin. 





Tras una cortina en la que se proyecta la imagen de Charlotte Henry en la versión de 1933 de Norman Z. McLeod, encontramos los episodios del charco de lágrimas y el de la carrera loca (llamada aquí "Carrera de comité"; probablemente la exposición sigue la traducción de C.G. Aragón de 2007). Vemos ilustraciones de Alicia nadando en sus propias lágrimas, del Dodo y de los diversos animales que corren para secarse.


 







La exposición sigue por un estrecho camino, pero también se abre hacia una gran sala, con las paredes cubiertas de espejos, en la que se proyectan las dos primeras versiones cinematográficas de Alicia en el País de las Maravillas: la de Hepworth y Stow (1903), y la atribuida a Edwin S. Porter (1910). En la misma sala se encuentran reproducciones de algunas de las fotografías de Alice Liddell y otras niñas tomadas por Charles Dodgson.







El camino paralelo a la sala de proyecciones lleva a otra gran habitación donde siguen los capítulos del libro hasta el 7, "Una merienda loca". En esta sala encontramos por primera vez las litografías del surrealista Max Ernst, expuestas en un panel rectangular bajo el cual vemos la mesa de té del Sombrerero, la Liebre de Marzo y el Dodo.








La siguiente y última sala muestra los paneles de los episodios del 8 al 12, desde que Alicia entra al jardín de la Reina de Corazones hasta que declara en el juicio de la Sota, y se despierta cuando las cartas se le echan encima. Las ilustraciones de John Tenniel para estos dos últimos episodios ("¿Quién robó las tartas?" y "La declaración de Alicia"), además de estar expuestas, recubren las altas paredes de la sala. Se incluyen también las litografías que hizo Max Ernst no para Alicia, sino para uno de los cuentos de lógica de Carroll, "Lo que la tortuga le dijo a Aquiles" (1895).













La exposición, montada de forma circular, termina en la misma sala de entrada. El catálogo de las obras exhibidas está a la venta en la recepción del edificio (y en la página de la Fundación Canal) al precio de 30 €. Incluye un prefacio de Helena Alonso y un comentario de J. Óscar Carrascosa, también comisario y crítico de arte. Reproduce asimismo algunas de las fotografías de Dodgson. 



La muestra permanecerá abierta hasta el 8 de enero de 2023 y es de acceso libre y gratuito. Ofrece visitas guiadas y talleres didácticos para escolares. En mi opinión, valdría la pena visitarla solo por la oportunidad única de ver los grabados originales de Tenniel, pero en general está bastante bien montada, y pone a disposición del gran público mucha información sobre la obra de Carroll de un modo ameno y accesible. 




Fuentes: 


Fundación Canal.


NUEVO, Mar. "La exposición que permite entrar en el mundo mágico de Alicia en el País de las Maravillas", en Tendencias Hoy, 4 de octubre de 2022.

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