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2 de agosto de 2025

Curious Alice de Dave Dixon (1971)

 




AVISO: En esta reseña se habla de drogas y su consumo.


Curious Alice ("Alicia la curiosa") es un cortometraje estadounidense de 1971, escrito y - presumiblemente - dirigido por Dave Dixon. Fue producido por el Departamento Estadounidense de Salud, Educación y Bienestar (U.S. Department of Health, Education and Welfare) como una película de propaganda antidroga pensada para niños, con el fin de ser proyectada y trabajada en escuelas. Combina imagen real, animación tradicional y animación con recortes. Dura 11 minutos.


No hay mucha información sobre los creadores de esta película, ya que los créditos iniciales solo se refieren a los organismos gubernamentales que la produjeron, y no hay créditos finales en que se indique siquiera la dirección. En Internet Movie DataBase constan solamente el nombre de Elizabeth Jones, la niña actriz, de unos once o doce años, que hace de Alicia, y de Sparky, el gato o gata que hace de Dinah. Es muy probable que la misma Elizabeth Jones haga la voz de Alicia, pero no se acredita la voz del narrador ni de ninguno de los otros actores de doblaje. Tampoco aparecen los animadores.





El guionista y posible director, Dave Dixon, pudo comenzar su andadura artística colaborando en la letra de la canción "I Dig Rock and Roll Music" del grupo folk Peter, Paul y Mary en 1967. Entre 1968 y 1971 escribió los guiones de tres cortometrajes: Normal Norman, de dibujos animados, y dirigido por Alex Lovy, en 1968; Short Subject, también conocida como Mickey Mouse en Vietnam, una animación sin licencia de Disney en que Mickey Mouse se alista para la guerra y cae con un tiro en la cabeza apenas desembarca en Vietnam, en 1969; y el que nos ocupa, Curious Alice, en 1971. También fue guionista de la película Los jóvenes graduados (The Young Graduates, 1971), una road movie en que una joven hippie introduce a su respetable y casado profesor en el mundo de la contracultura, la marihuana y el sexo libre. Durante los primeros años 70 presentó un programa nocturno de televisión en Miami. En 1982 escribió el guion del documental infantil Dinosaurs: Fun, Fact and Fantasy, y en 1992 puso su voz a un locutor de radio en la película de terror Hellmaster



La película comienza con una secuencia en imagen real en que Alicia está sentada sobre la hierba de un bosque o jardín, sola con su gata Dinah, a la que acaricia mientras abre un libro colocado sobre sus piernas. El libro es, evidentemente, Alicia en el País de las Maravillas, con ilustraciones de Tenniel. Una voz en off comienza a narrar: "Había una vez, en una famosa historia, una niña llamada Alicia, que tuvo mucha curiosidad al ver pasar a un conejito blanco. Lo siguió, y pronto se encontró cayendo por un agujero muy profundo hacia un sitio extraño, llamado País de las Maravillas". Mientras se muestra una animación de la caída por la madriguera, se oyen las voces del Conejo, que dice "¡Llego tarde, llego tarde!", y la de Alicia, que le pide que la espere. El narrador prosigue: "Hoy en día, también hay niñas y niños cuya curiosidad los conduce a sitios extraños".




Alicia llega al fondo del agujero, a tiempo de ver cómo el Conejo desaparece. Se encuentra con cuatro armaritos: uno contiene aspirinas, de las que le da su madre cuando está enferma, otro contiene medicamentos con receta, que solo puede mandar el doctor, y otros dos contienen respectivamente cigarrillos y alcohol, que no son buenos para niños. Pero Alicia se pregunta si los cigarrillos y el alcohol no vienen a ser lo mismo que los medicamentos, ya que todos causan un efecto en la salud y hacen que te sientas diferente. 


Tras mirar por el ojo de la cerradura, Alicia decide abrir una puerta, y se adentra en un camino cuajado de jeringuillas y cachimbas, diciéndose que su madre y el doctor no querrían que tocara nada de eso, ya que son cosas que pueden hacerle daño. Encuentra un agujero en la pared que da a un jardín, y supone que es por ahí que se ha ido el Conejo, pero ella no cabe, y desea poder cambiar de tamaño.



Encuentra la botella "Bébeme", y vacila unos momentos, pero se la bebe de un trago, se reduce de tamaño, y puede pasar por el agujero a un colorido jardín. Alicia salta y baila entre las flores, sintiéndose diferente, como si no fuera ella misma. 






Saluda y se presenta a varios animales que ve en el jardín, pero ninguno le responde ni se queda más de un segundo. Decepcionada, la niña se pregunta si están ahí de verdad, y si ella misma lo está, pero cobra energías y decide quedarse en ese lugar hasta que averigüe qué es. El Conejo vuelve a pasar corriendo, lamentándose de que llega tarde, y Alicia intenta seguirlo, pero vuelve a perderlo de vista. Sin embargo, en su carrera, al Conejo se le ha caído un frasco de pastillas. 





Alicia se dice a sí misma que en ese mundo no parece pasar nada a menos que se coma o se beba algo, así que recoge el frasco, y está a punto de tragarse un puñado de pastillas cuando oye carraspear al Gato de Cheshire, que está en la rama de un árbol cercano. 



"¿Sabes qué son esas pastillas?", le pregunta sin rodeos el Gato. Alicia le contesta: "No, pero se le cayeron al Conejo Blanco y...". "Bien, ¿y sabes quién es él?", la interrumpe el Gato. "No... supongo que no", admite Alicia. 






Alicia le pregunta al Gato dónde puede ir, ya que no sabe dónde está, pero necesita llegar a alguna parte. El Gato le indica las direcciones del Sombrerero y la Liebre de Marzo, pero le advierte que ambos están locos. Alicia decide ir a la casa de la Liebre de Marzo. Por el camino, que está lleno de setas de todos los tamaños y colores, se encuentra una Oruga que fuma en un narguile y tose mucho. 



Alicia la saluda e intenta entablar conversación, pero la tos no deja responder a la Oruga. Alicia le pregunta qué está fumando: "¿Es marihuana? ¿Chocolate? ¿Hierba?". La Oruga por fin le pregunta quién es, y Alicia le contesta que ya no lo sabe, porque ha cambiado mucho y "eso es marihuana, ¿verdad?". 






La Oruga le dice que pronto se acostumbrará a los cambios, pero Alicia dice se gusta tal como es y prefiere no cambiar, y que ahora mismo no sabe cómo de alta es. "Oh, ¿así que quieres volverte alta?", le pregunta maliciosamente la Oruga. "Sí... pero no de ese tipo de alta", contesta Alicia (es un juego de palabras de difícil traducción con los dos significados de high: "alto", y "colocado"). Alicia le pregunta a la Oruga por qué él quiere estar colocado; la Oruga se turba, le dice que vaya unas preguntas hace para ser solo una niña, y se baja de la seta. Alicia insiste, diciéndole que precisamente por ser una niña hace muchas preguntas: "¿Por qué te has enfadado? ¿Es porque no sabes por qué fumas marihuana?", y la Oruga se limita a alejarse mientras repite "No estoy enfadado, no estoy enfadado...". Alicia se lamenta de que no haya contestado a sus preguntas, y sigue caminando por el bosque, pensando que en casa estarán preocupados por ella, pero confía en poder quedarse un poco más y volver a tiempo. 




Vuelve a pasar corriendo el Conejo Blanco, que exclama "¡Es demasiado tarde, demasiado tarde!", y aparece de nuevo el Gato de Cheshire, que le pregunta a Alicia cómo le está yendo. Alicia confiesa que le está yendo fatal, y señala al Rey y la Reina de Corazones, que acaban de aparecer: el Rey lleva una enorme jeringuilla. Mientras las cartas de la baraja acuden a la pareja real, Alicia le pregunta al Gato qué significa "H", a lo que el Gato responde "Puede ser heroína, o puede ser un hábito"; relacionando ambos conceptos, Alicia comenta "Puede ser difícil (hard) de romper". La Reina da la voz de alarma: la Sota de Corazones está intentando escapar, y llevarse a otros consigo. Alicia intenta preguntarle al Gato qué sucede, pero este solo le dice que mire. 





Enarbolando la jeringuilla, el Rey se dirige a las Cartas llamándolos amigos, y les dice que son libres para irse cuando quieran... pero necesitarán la heroína, y de hecho la necesitan ahora: "¿Verdad que la queréis?". Todos vuelven con el rey para conseguir su dosis, y cuando se dan la vuelta, su reverso es igual. Alicia se horroriza: "¿Por qué vuelven? ¿Por qué lo obedecen? Cuando siguen al Rey, no puedes distinguir a uno de otro. ¡Terrible! ¡Espantoso! ¡¡Espantoso!!". Alicia se abre camino entre las cartas y echa a correr por el bosque, aterrada y jadeante. Acaba llegando a la casa de la Liebre de Marzo, que está sentada a una mesa llena de diferentes drogas. La Liebre le presenta a sus amigos el Lirón, que está durmiendo a base de barbitúricos, y al Sombrero, que está de viaje con LSD; la propia Liebre está atiborrada de metanfetaminas. 






Alicia le pide permiso para sentarse un poco a descansar. La Liebre enseguida le ofrece de lo suyo: "Tendrías que tomarte algunas ruedas. ¡Bennies! ¡Anfetas! ¡Speed! ¡Hacen que te sientas a tope!", pero de repente se marea mientras repite: "A tope...". Alicia le replica: "¿Tú te sientes bien ahora?", a lo que la Liebre contesta: "Bueno, a veces te da el bajón... te pones malo... y se te rompe todo por dentro... da miedo". 





El Lirón y el Sombrerero se despiertan y se dirigen a Alicia, pero sus palabras son incoherentes; el reloj da las seis, y todos se toman una nueva dosis de pastillas o de terrones de azúcar empapados en LSD. En voz baja, la Liebre le dice al Sombrerero que esconda el matute, porque la niña no sabe lo que está pasando allí. Indignada, Alicia exclama que sí lo sabe, y que todos ellos viven en un mundo tan hermoso que podría ser el País de las Maravillas, pero lo único que hacen es tomar droga. Los tres personajes, más la Oruga y el Rey, le ofrecen a Alicia las respectivas sustancias que consumen, diciéndole que le despejarán la cabeza, que se sentirá genial... Ella les grita que paren, pero siguen animándola a que se una a su "baile". 




Entre la cacofonía de voces se impone la del Gato de Cheshire, que serenamente le dice a Alicia: "¿Sabes ya dónde estás? Vete a casa".  El Conejo Blanco dice: "Ya es demasiado tarde, demasiado tarde...", pero la propia Alicia grita "¡No! ¡No es demasiado tarde!". Mientras el Gato la conmina a que vaya a casa, Alicia despierta poco a poco, hasta encontrarse tendida en la hierba, con Dinah cerca de ella. La niña se incorpora, recoge el libro y acaricia a su gata, pero no dice nada. 





Prácticamente todas las reseñas y comentarios que he leído se mofan sin piedad de esta película. Todas coinciden en que traiciona su objectivo al presentar las drogas como algo atractivo y molón en vez de algo peligroso que se debe evitar, y los comentaristas dan por hecho que los autores y productores estaban más colocados que sus personajes si creyeron que iba a ser un efecto disuasorio sobre los niños. "Lejos de desincentivar la experimentación con los estupefacientes, más bien invitaba a disfrutarlos de forma lúdica", dice Eduardo Bravo en el magacine digital Agente Provocador; "Los tipos que hicieron esto habían tomado drogas como para hacer enrojecer a Hunter Thompson", apostilla D. Ash en la ficha de la película en Mubi; "Si quieres un argumento serio contra las drogas, será mejor que no le enseñes esto a tus hijos, porque despues de verlo la mayoría querrá liarse un porro", aconseja Michael Elliot en IMDb. El propio Consejo Coordinador Nacional sobre el Abuso de Drogas (National Advisory Council on Drug Abuse) la criticó por "confusa" y "potencialmente contraproducente" al presentar un colorido mundo de fantasía que podía despertar interés y curiosidad más que rechazo, lo que culminó con la retirada de la película de las aulas en 1972.


Personalmente, y ya muy lejos de los ocho o diez años para los que esta película se hizo, no creo que esté tan mal hecha como para incentivar el consumo de drogas. Al principio, Alicia curiosea en los armarios de medicamentos y productos "que no son buenos para niños"; desea cambiar, ser diferente; toma sin apenas recelo la poción "Bébeme", y está dispuesta a tragar pastillas de un frasco que se le ha caído a alguien. Tiene que ser el Gato de Cheshire quien se lo impida, y no con una prohibición tajante, sino haciéndole reflexionar en lo insensato que es consumir productos que no se sabe qué son, y que provienen de desconocidos. Más tarde, Alicia se dará cuenta de que se gusta tal como es, y lamentará que la Oruga se marche sin contestar a sus preguntas. Creo que ahí está precisamente el mensaje de la película: Alicia siente curiosidad por las drogas, pero nadie contesta a sus preguntas ni aclara sus dudas. Su madre y el doctor, cuya autoridad aparentemente respeta, no están allí con ella, y sus explicaciones sobre las drogas, el tabaco y el alcohol no parecen haber pasado de "no toques eso", "no es bueno para niños". Sin la protección y la guía de un adulto, Alicia toma decisiones precipitadas, y al principio se siente bien, feliz, eufórica: quería entrar en el jardín y lo ha conseguido. Pero los animales con los que quiere hablar no le contestan, sino que se alejan de ella. El jardín luminoso cambia a un bosque mucho más oscuro. Después de que el Gato le impida tomar las pastillas, Alicia ve el efecto de las drogas en los demás: la Oruga apenas coordina sus pensamientos, las Cartas pierden su identidad, la Liebre está frenética, el Lirón medio en coma, el Sombrerero en otro mundo. La parte "atractiva" del consumo de drogas dura solo el tiempo que Alicia está en el jardín: en el resto de la película se muestra decepcionada, y progresivamente asustada, al ver el efecto que causa en los demás. 


Por eso creo que la película puede ser efectiva siempre que los niños la vieran con sus padres, o con sus profesores, como se hizo en 1971. Ahora bien, lo que irremediablemente la condena al fracaso es el material de trabajo en el aula que la acompañaba. En efecto, en 1972 se imprimió y distribuyó un cuadernillo de actividades y pasatiempos para trabajarlos en el aula después de ver el corto. 




Las primeras páginas son los típicos ejercicios de conocimientos previos, comprensión y recapitulación del material visionado: "¿De cuáles de estas drogas has oído hablar?", "¿Qué efectos causaban en los personajes las sustancias que consumían?", "Indica si hacer lo siguiente es beneficioso o perjudicial: leer las etiquetas, coger cosas de los armarios sin permiso...". Después hay preguntas de verdadero o falso, y de relacionar vocabulario con su significado. Hasta ahí, parece un cuaderno de trabajo normal, y de hecho bastante competente. Pero luego vienen los pasatiempos: crucigramas, une los puntos, y dibujos para colorear. 

Pinta y colorea al Rey con su chute...

...y a la Liebre de bajón.


Es esta parte la que a mí me parece totalmente inadecuada. Si los niños con los que trabajas son tan pequeños  - o tan mentalmente limitados - como para divertirse coloreando o con un une los puntos, también lo son para hablarles sobre drogas. ¿Cuál es el valor didáctico de estas actividades en concreto? ¿Qué aprenden los alumnos? ¿Qué enseñanzas sacan de pintar una máquina de cigarillos, o los ojos alucinados de la Liebre? ¿Y otra de las actividades propuestas, en que cada niño debe representar un personaje haciendo algo que aparece en la película, lo que por supuesto incluye hacer como que consume las drogas e imitar los efectos del colocón que lleva encima?





Al final, el cuadernillo incluye una hoja de valoración para el docente, en el que debe indicar el tipo de escuela en que trabaja, la edad de sus alumnos, su familiaridad con Alicia en el País de las Maravillas, y la impresión que le ha causado el corto como material educativo: si a los alumnos les ha resultado fácil, difícil o imposible de comprender, y si al docente le ha parecido entretenido, innecesario para ese grupo de edad, extraño, inapropiado, útil... La hoja debía devolverse al Departamento Estadounidense de Salud, Educación y Bienestar para que pudieran juzgar la calidad y el resultado de su película de propaganda. No sabemos si los profesores observaron que los resultados no eran los deseados, y sus valoraciones contribuyeron a la retirada de la película. 





El cuadernillo de pasatiempos sobre estupefacientes me ha traído recuerdos de haber pasado por una experiencia similar. En 1994 o 1995 tuvimos en mi instituto las entonces habituales visitas de extoxicómanos que venían a darnos charlas sobre la drogas y sus consecuencias. Eran los años del sida, y los exdrogadictos que vinieron a vernos eran ambos seropositivos, y por supuesto nos hablaron de lo que ello suponía. La profesora de Ética nos mandó un proyecto sobre el tema que consistía, precisamente, en elaborar nosotros mismos un cuadernillo didáctico con lo que habíamos aprendido, ya no sobre las drogas, sino sobre el sida. Y recuerdo que insistió en que no solo copiáramos la información que sacáramos de los folletos que nos repartían, sino que creáramos pasatiempos a partir de ellos. No sé si conservo el trabajo que hice; sí recuerdo claramente que en la portada tenía una señal de stop (porque debíamos ponerle un título que fuera un eslogan: "di no al sida", "alto al sida", etc.), y que tuve que hacer un crucigrama con términos relativos a la enfermedad y sus modos de contagio. Y recuerdo muy bien lo abochornada que me sentí al hacerlo. Nos habían traído a propósito a dos hombres que habían arruinado su vida por compartir jeringuillas, y como reflexión sobre ello nos mandaban inventar pasatiempos y un eslogan con gancho, y hacer un dibujito en la portada. En pocas palabras, no creo que la mejor manera de educar sobre las drogas sea convirtiéndolas en una actividad simpática e inofensiva como unir los puntos o colorear.


Técnicamente, la película es muy interesante por la combinación de diferentes tipos de animación y el uso de surrealismo y psicodelia - era 1971, y varios trabajos anteriores del guionista estaban relacionados con la cultura hippie - y tiene un trabajo de doblaje más que notable. Que fuera un material educativo sólido y efectivo, quedó descartado en poco más de un año; que fuera una fumada total, ya queda a la opinión del espectador.


Este cortometraje se puede ver en la página oficial de los Archivos Nacionales de Estados Unidos; al estar libre de derechos, la mayoría de páginas que la comentan lo incluyen para su visualización. El cuaderno de actividades completo se puede descargar aquí.


Fuentes:


AMIDON, Aubrey. The Curious Case of Curious Alice, en The Unwritten Record, 13 de julio de 2013.
                            -   Preserving Curious Alice, en The Unwritten Record, 1 de agosto de 2013.
                            -   A Curious Alice Coloring Book, en The Unwritten Record, 7 de octubre de 2014.

BRAVO, Eduardo. «Pregúntale a Alicia» y «Curious Alice»: iniciativas antidroga que salieron regular, en Agente Provocador, 6 de abril de 2020.

Curious Alice, en US National Archives.





11 de febrero de 2024

Alicja (Jacek Bromski y Jerzy Gruza, 1982)





 

Alicja (Alice en su versión inglesa, y Alicja im Horrorland en la alemana) es una coproducción belgo-polaca de 1982, codirigida por los directores polacos Jacek Bromski y Jerzy Gruza. Es un drama musical que utiliza los nombres de los personajes y algunas citas de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, pero no tiene ninguna relación con la historia. Dura 90 minutos. 



Esta película fue la primera obra del director Jacek Bromski, que más tarde dirigió Love Stories (1997, con Juliusz Machulski y Jacek Moczydłowski), U Pana Boga w ogródku (2007), To ja, zlodziej (2000) y One Way Ticket to the Moon (2013). En años más recientes ha sido productor de Horror Story y Tile Co Nic (ambas de 2023). En cuento a Jerzy Gruza, es conocido por películas como Motylem jestem, czyli romans czterdziestolatka (1976), Pierscien i róza (1987) y Dariusz (2019), aunque fundamentalmente trabajó en televisión. 

Sophie Barjac, en el papel de Alicja, es una actriz francesa con una larga trayectoria en cine para televisión y series, principalmente en papeles secundarios y apariciones únicas. Para las canciones fue doblada por la cantante escocesa Lulu (nombre artístico de Marie McDonald McLaughlin Lawrie), conocida por su participación en Eurovisión con "Boom bang-a-bang" (1969) y por su interpretación de la canción de la película de James Bond El hombre de la pistola de oro (1974).  

El interés romántico de la protagonista, "Conejo", es interpretado por Jean-Pierre Cassel, también francés, conocido por El discreto encanto de la burguesía (1972), Pret-à-porter (1994) y La ceremonia (1995); su último papel fue el de druida Panorámix en Astérix en los Juegos Olímpicos (2005). La antagonista de la película, "Queenie" o "Reina de Corazones" fue interpretada por la británica Susanna York, conocida por su aparición en Danzad, danzad, malditos (1969) y por su papel de Lara en Superman (1970) y Superman II (1980), y con una continuada trayectoria en televisión y cortometrajes. 

La película comienza una soleada mañana en un gran parque público. Una mujer de edad madura y aspecto acaudalado (Susanna York como "Queenie"), ataviada con un gran abrigo de pieles, baja de un coche conducido por un chófer, y saca a varios perros para pasearlos. Un grupo de niños corre y juega a perseguirse. Un hombre de unos cincuenta años (Jean-Pierre Cassel, como "Conejo"), corre al trote por el parque, con un chándal blanco. Una mujer joven, Alicja (Sophie Barjac), se acerca paseando a un banco, cuando una de las niñas la ve, la llama y corre a su encuentro. La niña le reprocha que ayer faltara a la cita de verse todos los días, como le prometió, y empieza a señalarle a los niños que corren por los alrededores y a presentarlos como sus novios. Dice que, en la sociedad actual, se está volviendo habitual tener muchos novios, por si alguno se cansa de ella, o ella de ellos. 


Sophie Barjac como Alicja.


Se fijan en el hombre que hace jogging con el chándal blanco, y la niña comenta que parece un conejo. Alguien más se ha fijado en él: dos hombres que, desde el exterior del parque, lo observan con unos prismáticos. Uno (Andrzej Wasilewicz) le dice al otro (Wieslaw Golas) que ese hombre debe una fortuna a "su organización", que "su jefe" lo quiere muerto, que ofrece "cincuenta de los grandes", y que si le parece un trabajo que pueda hacer. El asesino dice que está chupado. 



En un momento en que la niña se ha ido, Alicja sigue observando al "Conejo", y ve también cómo uno de los hombres, con una máscara, saca un rifle y le dispara. Alicja se desmaya de la impresión, pero a los pocos segundos la reaniman la niña y el propio Conejo, que le preguntan qué le ha pasado y si se encuentra bien. Avergonzada, Alicja dice que está muy bien en el suelo y que no necesita nada. Queenie, que está paseando a sus perros, observa la escena desde cierta distancia. Conejo se ofrece a llevar a Alicja a casa en su coche, pero ella insiste en que no hace falta. Conejo dice que llega tarde a una cita y se despide; la niña ríe y vuelve a decir que parece un conejo con tanta carrerita. 



Al día siguiente, Alicja está en su trabajo (supervisa la cadena de montaje de una fábrica de piezas de televisor) y una compañera está intentando organizarle una cita con un amigo de su amante, pero Alicja se niega en redondo, ya que sabe que el amante de su compañera es un hombre casado, y sospecha que el amigo lo sea también. La compañera le dice que están en el siglo XX, que esas cosas no importan y que es una estrecha. Llegan unos jefes de la fábrica que le están mostrando la cadena de montaje a Conejo, quien aparentemente va a invertir o comprar piezas a la empresa. Conejo ve a Alicja, y cuando sus anfitriones le invitan a comer, él se niega con una excusa y va a buscar a Alicja al restaurante donde suelen comer los empleados. 


Tras un largo número musical de claqué que tiene lugar en los talleres de la fábrica, Conejo encuentra a Alicia en el restaurante y se sienta a comer con ella, intentando conquistarla con su humor e imitaciones. Aunque Alicja básicamente lo ignora, Conejo le confiesa algunas verdades, como que está al filo de la bancarrota, y que siempre va a correr al mismo parque porque suele verla allí, en el banco con la niña. Cuando le pregunta cómo es que una mujer tan joven y hermosa trabaja en una fábrica, y no como modelo o actriz, ella contesta secamente que es el trabajo que encontró al divorciarse de su marido, que era piloto, y corta la conversación y vuelve al trabajo, dejando a Conejo con la cuenta. En el restaurante hay también dos hombres jóvenes, compañeros de trabajo de Alicja, que solo son nombrados como Grifo (Dominic Guard) y Tortuga Falsa (Jack Wild); los dos están enamorados de Alicja, y contemplan con recelo a Conejo, pero no intervienen. 


A la salida del trabajo, se ofrecen a llevarla a casa en sus flamantes motos, pero ella no muestra ningún interés en uno ni en el otro y se marcha sola. La compañera de Alicja les aconseja que se rindan, porque ella está muy dolida por el divorcio y no tiene interés en salir con nadie. 

Más tarde, Conejo está en un coche con Queenie, a la que le pide dinero porque dice deber muchísimo "a la gente equivocada". Queenie le reprocha que tuvo ocasión de casarse con ella y acceder a su riqueza y no quiso, y quita importancia al hecho de que Conejo deba dinero a gente peligrosa, porque cree que no lo atraparán. Alicja sale de su casa, y las vecinas la saludan, pero apenas se ha alejado, comienzan a cotillear y murmurar entre ellas cómo su marido la engañó con otra y sus peleas y gritos se oían a través de las paredes. Durante sus compras por el barrio, se ve que Grifo y Tortuga están jugando al ajedrez en una cafetería y planean volver a invitarla a salir, y que Conejo la está siguiendo en coche. Queenie va al jardín del Sombrerero Loco (Peter Straker), al que le cuenta la conversación que acaba de tener con Conejo, mientras él repite frases del Sombrerero de Carroll sin que vengan a cuento. 



Mientras, Conejo llega a la calle de Alicja y comienza a preguntar a la portera dónde vive y si es soltera. Pero no la encuentra, porque Alicja ha ido al aeropuerto en taxi para encontrarse con su exmarido, Gato de Cheshire (Paul Nicholas, el "primo Kevin" en Tommy). Este le dice que va a dejar a su amante, Chris (que era además la mejor amiga de Alicja), porque se arrepiente de haberse divorciado de Alicja a causa de ella. Pretende volver con Alicja, pero esta replica que ya ha superado el divorcio, que no lo necesita para nada, y que va a celebrar su libertad. 



Todo esto ha sido solamente el primer tercio de la película. En el segundo tercio, se irán repitiendo todas las situaciones: Conejo por un lado, Tortuga y Grifo por otro, y Gato por otro, forzarán encuentros con Alicja para pedirle una cita e intentar conquistarla; Alicja se irá enamorando de Conejo; Conejo intentará conseguir dinero de Queenie; y los matones del principio irán rastreando a Conejo para hacerse una idea de sus itinerarios y rutinas. Queenie invita a Conejo a una gran fiesta con la esperanza de reconquistarlo a su vez, pero, cuando este se presenta con Alicja, pierde los estribos, y al día siguiente convoca (y amenaza) a uno de los sicarios para que mate a Conejo. El sicario va a buscar al tirador con el que habló al principio de la película y le dice que ha llegado el momento. 


Alicja va a visitar a Conejo para encontrarse con que está haciendo el equipaje precipitadamente; cuando le pregunta qué ocurre y adónde se va, él contesta bruscamente que se va lo más lejos posible porque tiene problemas y no piensa volver nunca. Alicja le dice que lo ama y que quiere irse con él, a lo que Conejo contesta que no hay nada entre ellos y que se vuelva a su casa por su propia seguridad. Alicja se marcha desolada, y vaga por las calles en un estado alucinatorio. De vuelta en su casa, pasa la noche llamando a Conejo, pero este, aunque aún no se ha ido, no coge el teléfono. Alicja se toma unas pastillas que la sumen en un largo "viaje" psicotrópico que incluye bailes de multitudes en la calle, una carreta medieval de las que se llevaban a los locos, y un helicóptero de rescate que estalla en pleno vuelo. Se da a entender que alguien (seguramente el Grifo y la Tortuga, que habían estado telefoneando a Alicja) la encuentran inconsciente, o que realmente ha salido a la calle todavía drogada, porque cuando se despierta está en un manicomio. 



Queenie, que está desayunando en su mansión, le comenta a su anciano mayordomo que le ha dado a Conejo dos días para escapar, y que ahora es mejor que corra. Conejo, en efecto, está bajando de su casa y cargando una maleta en el coche; Tortuga y Grifo, que están acicalando sus motos allí cerca, lo ven y deciden seguirlo. El tirador también prepara sus armas para ir a la caza del Conejo. 


Conejo ya está saliendo de la ciudad cuando Tortuga y Grifo lo adelantan con sus motos, le cortan el paso y le obligan a detener el coche, pero antes de que puedan preguntarle nada, Conejo se libra de ellos a patadas. El sicario y el tirador, que también lo han seguido a distancia, los están observando. Cuando vuelve a su coche, Conejo pasa al carril contrario y regresa a la ciudad, seguido por los asesinos. En el parque del principio de la película, Alicja está paseando sola, y se sienta en su banco de siempre con aire abatido, cuando ve a Conejo correr hacia ella. Se pone en pie con una gran sonrisa, pero entonces vuelve a ver al tirador enmascarado que saca un rifle y dispara a Conejo, y cae desmayada. De nuevo, la niña y Conejo la despiertan, mientras Queenie, con sus perros, observa lo que pasa, y Conejo se ofrece a llevarla a alguna parte, lo que ella rechaza. Conejo se va haciendo jogging, y la niña ríe y dice que le recuerda a un Conejo. 



Esta película se menciona en las páginas de cine como "una fantasía musical", pero, aunque ciertamente más de la mitad está compuesta por canciones y números de baile, la única "fantasía" es el viaje alucinatorio de Alicja. Mucho menos es una película de horror, como puede sugerir el título en alemán. Es un drama romántico, con todas las relaciones amorosas no correspondidas, y sobre todo un musical, con largos números de danza a cargo del ballet nacional de Varsovia, y canciones a cada momento, como en el trayecto en taxi cuando Alicja vuelve del aeropuerto, o en la breve estancia de Alicja en el manicomio, en que hasta los pacientes con camisa de fuerza tienen consejos en verso para darle. Como coproducción belgo-polaca, rodada directamente en inglés, filmada en Francia, Polonia e Inglaterra, con todos los actores principales franceses o ingleses, y con Polonia aportando el ballet y algunos actores secundarios (me imagino que Bélgica puso el dinero y poco más), es una película bastante oscura, que llegó a Alemania y Estados Unidos, pero aparentemente solo fue apreciada por los fans de la cantante Lulu. Tiene siete reseñas en IMDb, y ninguna en Rotten Tomatoes, lo que da una idea de su rareza. He encontrado alguna reseña en polaco, que he leído a través del traductor de Google.


Como película que está inspirada u homenajea los libros de Carroll, realmente no significa nada. Solamente Conejo, Queenie y el Sombrerero dicen en alguna ocasión frases de sus personajes del libro, y Queenie vive en una mansión con motivos de rosas rojas y corazones. Por lo demás, no hay nada que nos recuerde a Carroll. Podemos pensar, como mucho, que todo lo que ocurre entre los dos desmayos de Alicja en el parque es un sueño, quizá un sueño premonitorio. 


Como drama romántico musical, por último, se puede ver, pero se hace un poco cargante. Las canciones tienen cierto encanto, pero los números de baile son demasiado largos, y no ayuda que haya muchas escenas que no sirven para nada, como la reunión entre Queenie y el Sombrerero, en que la mujer repite al joven (no se sabe muy bien si un amigo o un sirviente) la conversación que acaba de tener con Conejo; o el momento en que el tirador sale del hotel en el que se ha alojado un par de noches: cuando paga la cuenta, la recepcionista mira los billetes con lupa, y cuando le da el cambio, el tirador coge la lupa y examina los billetes a su vez. También hay una escena de Alicja en la peluquería, en que se siente muy feliz porque se ha enamorado de Conejo, o sus paseos por la ciudad, a veces triste y a veces alegre... Son secuencias que alargan la película sin aportar prácticamente nada. Tampoco lo hacen personajes como la Tortuga y el Grifo, que solo están ahí para estar enamorados de Alicja, o el propio Sombrerero, que no lleva sombrero y soporta en una única escena el malhumor de Queenie. En los créditos, de hecho, se nombra un actor como la Liebre de Marzo, pero no he logrado distinguir quién es. Puede que el mayordomo de Queenie o uno de los invitados a la fiesta. 


Aunque, según Wikipedia, la película se editó en VHS en Estados Unidos (por la muy oscura Karl Lorimer Home Video, y con el título de Alice), y me parece haber visto la edición alemana en DVD, solo he encontrado a la venta la edición polaca de 2008, que incluye un CD con la banda sonora. 




En Internet se puede ver en alemán con canciones en inglés, o totalmente en inglés subtitulada en polaco. En mi opinión, no es una película que valga la pena ver más que una o dos veces, a no ser que uno sea fan de las canciones de Lulu o de los números de danza. Lo que más me ha gustado ha sido la carátula de inspiración psicodélica, y la pesadilla/ viaje psicotrópico de Alicja, que si no causa "horror", por lo menos da una buena idea de un trance alucinatorio. 



Fuentes:


Alice, en el canal de Curiouser Archive. En inglés, con subtítulos integrados en polaco.


Alicja im Horrorland, en el canal de matz cap 2. En alemán, con canciones en inglés.


KUŹMA, Darek "Beowulf". "Alicja", en Poltergeist, 11 de diciembre de 2008.

3 de octubre de 2021

Alicia de Efrem Pruzhanskiy (1981)

 



Alisa v strane chudes (Алиса в Стране чудес, Alisa en el País de los Milagros) es una miniserie de dibujos animados basada en el libro de Carroll. Consta de tres episodios de unos diez minutos que emitieron por la televisión ucraniana en 1981.


El director de esta adaptación, así como de su continuación Alicia a través del espejo, fue Efrem Pruzhanskiy (1930- 1995). Nacido en Kiev, en la Ucrania entonces perteneciente a la Unión Soviética, Pruzhanskiy cursó estudios de Ingeniería y Obra Civil, y en 1955 se graduó como arquitecto. En 1964, su antiguo compañero de carrera David Cherkassky lo introdujo en el estudio de animación Kyivnauchfilm, el "Estudio de Kiev de Películas Científicas Populares". Dicho estudio se había fundado en los 40 para producir pequeños documentales y cortos de divulgación científica y cultural, con temas tan diversos como el lenguaje de los animales, la explicación de los poderes de yoguis y faquires, la física del deporte o la dinámica de fluidos, pero a partir de 1961 había comenzado también a crear dibujos animados infantiles. En 1968, Pruzhaskiy se convertiría en director del estudio, cargo que desempeñaría hasta su muerte.



Así pues, en los siguientes treinta años, Pruzhanskiy fue un creador destacado y prolífico en los estudios Kyivnauchfilm: participó como animador en más de treinta cortometrajes, escribió el guion de cuatro, y dirigió personalmente otros veinticinco. Muchas de estas animaciones eran adaptaciones de cuentos de autor, como "El hombre que podía hacer milagros" de H.G. Wells (1969), "El misterio del país de las fresas silvestres" de Radiy Polonskiy (1973), "Los libros de Grishka", sobre el poema "Libro de libros" de Samuel Marshak (1979), o "Sampo de Laponia" de Zacharias Topelius (1985). Otras eran animaciones infantiles más comunes con personajes animales, o pequeñas series protagonizadas por un grupo de cosacos, o tres hermanos de pocas luces que causan problemas en el vecindario. 





Su adaptación de Alicia en el País de las Maravillas fue un encargo del Comité Estatal de Radiotelevisión de la Unión Soviética. El guion se basó en la primera traducción oficial al ruso que se había hecho del libro, en 1967, a cargo de la filóloga Nina Demurova (para la prosa) y los poetas Samuel Marshak y Dina Orlovskaya (para los poemas y canciones). El texto fue adaptado por Yevgeni Zagdansky; Demurova colaboró como consultora, y probablemente fue ella quien sugirió comenzar el primer episodio con un retrato y una breve semblanza biográfica de Lewis Carroll. La música estuvo a cargo de Eugene Ptichkin, y también incluye fragmentos de piezas de Ottorino Respighi y Luigi Boccherini (el famoso minué de este último se oye repetidamente en el fondo). Asimismo, y aunque no se hizo constar en los créditos, se utilizó música del compositor polaco Andrzej Kozinski, extraída de la banda sonora de la película de Andrzej Wajda El hombre de mármol (1977) e interpretada por el grupo ARP Life.



En esta versión, que selecciona solo algunas escenas  del libro pero reproduce los textos al pie de la letra, hay un narrador (Rostislav Plyatt) que va contando los encuentros de Alisa (Marina Neyolova) con los diversos habitantes del País de las Maravillas. Salvo por la ausencia de la hermana mayor, el comienzo es canónico. Alisa está leyendo un libro bajo un árbol cuando se adormece... 



...ve pasar al Conejo Blanco (Vyacheslav Nevinny)... 



...lo sigue a su madriguera...



...cae durante mucho rato por un profundo túnel vertical...



...y aterriza sin hacerse daño, pero aún tiene que perseguir mucho rato al Conejo por largos pasillos llenos de columnas hasta llegar al Vestíbulo de Muchas Puertas.



Alisa examina las puertas hasta que encuentra la llave que abre la más pequeña. Toma la poción "bébeme" y el pastelito "cómeme" y se reduce de tamaño al abanicarse con el abanico del Conejo. Pero, a diferencia del libro y de la mayoría de versiones, no llora cuando su tamaño es enorme, del modo que al reducirse no hay ningún charco de lágrimas, y simplemente sale andando del vestíbulo y se introduce en un bosque. 



Por las experiencias anteriores, Alisa ya se imagina que para cambiar de tamaño debería comer o beber, y va buscando por el bosque algo que pueda servir a tal propósito. Su repentino encuentro con la Oruga marca el fin del primer capítulo.




El segundo episodio ya prescinde de la presentación de Lewis Carroll, y comienza con Alisa junto a la seta de la Oruga, mientras el narrador comenta que la niña estaba ya tan acostumbrada a las cosas raras que no se sorprendió lo más mínimo de ver a una oruga fumando en narguile. La niña le explica su crisis de identidad asociada a los cambios de tamaño, y la Oruga (una hembra en esta versión, interpretada por Lyudmila Ignatenko) le aconseja que coma los lados de la seta para crecer o reducirse. Tras experimentar un poco con ellos, Alisa se guarda un trozo de cada lado en los bolsillos del delantal, y sigue su camino por el bosque, manteniéndose pequeña. Se encuentra lo que parece ser un retrato de un gato enmarcado sobre la rama de un árbol, pero resulta ser un gato de verdad.




Dirigiéndose a él como "gatito de Cheshire" (lo que parece un error de la adaptación, ya que es la primera vez que lo ve y nadie antes les ha dicho su nombre), le pregunta el camino para salir del bosque. Su diálogo se reproduce casi en su totalidad, y el Gato (Aleksandr Shirvindt) le indica las direcciones del Sombrerero y la Liebre de Marzo antes de desaparecer, poco a poco, como Alicia le pide.




Alisa no tarda en llegar a la casa de la Liebre, que está en medio de un campo de zanahorias gigantes, y se sienta a la mesa de la merienda con ella (Georgy Kiszk), el Sombrerero (Aleksandr Burmistrov) y el Lirón (Zinaida Naryshkina).




Se mantiene una buena parte del diálogo original de este capítulo, con alguna línea añadida de modo inteligente (cuando Alisa comenta que la mesa está puesta con muchos cubiertos para solo tres personas, el Sombrerero replica: "¿Sería mejor que hubiera muchas personas para solo tres cubiertos?"). Los numerosos relojes que rodean la mesa resuenan de golpe, haciendo que la Liebre, el Sombrerero y el Lirón se estremezcan, cuando Alisa menciona que marca el tiempo en clase de música. El Sombrerero explica que el Tiempo no soporta que lo marquen, y que se detuvo para siempre a las seis porque él y la Liebre lo hicieron enfadar. 



Alisa se marcha tras esta explicación, y sigue explorando el bosque en busca del jardín que había visto a través de la puertecita. Encuentra una puerta que pone "Ábreme" en el tronco de un árbol; al atravesarla se dirige de nuevo al Vestíbulo, y ya puede abrir la puertecita, reducirse con un trozo de seta, y cruzar el umbral al jardín, en el que enseguida se encuentra con los Jardineros- Carta, que, a diferencia del original y de todas las versiones, están pintando de blanco las rosas rojas. 



Alisa se queda fascinada mirando la magnífica procesión real que precede la llegada de la Reina.







Con muy poca presentación, la Reina ordena decapitar a los Jardineros (a los que Alisa esconde con presteza detrás del rosal) e invita a la niña a jugar al croquet. 



Como es habitual, los mazos son flamencos, las pelotas erizos, y los postes Soldados- Carta arqueados. Otros jugadores son el Grifo y la Tortuga Falsa, que aparecen un momento pero no tienen diálogo. Alisa tiene problemas para controlar a su flamenco y acertarle al erizo, y se asusta de la cantidad de decapitaciones que ordena la  Reina a lo largo de la partida. 



Cuando el Gato de Cheshire se materializa junto a ella, se lo presenta a la Reina de Corazones. El Gato declina el ofrecimiento de la Reina de permitirle besar su mano, y la Reina ordena su inmediata decapitación, pero el Verdugo (quien por cierto hace su hacha con un globo, y luego la afila como si nada) no encuentra la manera de cortar una cabeza sin cuello.




Con la llegada de la abatida Sota de Corazones, que viene encadenada y custodiada por dos Soldados- Carta, la Reina aplaza la ejecución del Gato y manda a todo el mundo a la Corte de Justicia para celebrar el juicio, concluyendo así el capítulo segundo.



El tercer y último capítulo, que es también el más corto, comienza con Alisa siguiendo a los demás animales a la sala de juicios, subiendo por una larga escalinata. El Conejo Blanco anuncia entonces la llegada de la Duquesa, quien baja de su carruaje y se une a Alisa. 





La Duquesa es anciana pero nada fea, y le da a Alisa su charla sobre las moralejas sin que la niña la encuentre pesada. Suben juntas las escaleras, y se sientan en un palco desde el que tienen una buena vista de la sala de juicios, pero, en el momento en que la Reina de Corazones hace acto de presencia, la Duquesa se marcha sin decir palabra.



El juez es aquí uno de los animales de la partida de croquet, y el Conejo Blanco lee la acusación.




Son llamados los testigos: el Sombrerero (que llega dentro de un reloj de carrillón) y la Liebre (a la que traen arrastrando de lo mucho que tiembla). 




Durante sus declaraciones, Alisa se da cuenta de que está creciendo de modo incontrolado, y decide quedarse observando el juicio mientras su tamaño se lo permita, pero, cuando ella misma es llamada a declarar, es ya tan grande que tumba el estrado del jurado al levantarse. 



Alisa es interrogada por la Reina; asegura no saber nada sobre el caso. El Conejo trae una nueva prueba: la carta presuntamente escrita por la Sota de Corazones. La Sota (Evgeniy Papernyiy), que delante de todos se está comiendo las tartaletas que le acusan de haber robado, declara que la carta no es suya, ya que ni es su letra, ni la ha firmado. A lo que la Reina replica que eso demuestra su culpabilidad, ya que, de ser inocente, la habría firmado como cualquier hombre honrado. 




Alisa sugiere que la carta sea leída antes de condenar a la Sota, pero la lectura no hace más que reafirmar las acusaciones de la Reina, la cual insiste en dictar sentencia antes de emitir el veredicto. Alisa se opone a semejante despropósito y se enfrenta a la Reina, que ordena que le corten la cabeza. Alisa la desafía y le dice que "no son más que una baraja de cartas", tras lo cual todos los presentes en la sala se transforman en cartas y se le echan encima...



 ...y Alisa se despierta bajo el árbol, apartando las hojas secas que le caen sobre la cabeza.



Mientras se vuelve a casa dando saltitos, el narrador  lee las últimas líneas del libro (en el original, los pensamientos de la hermana de Alicia), sobre la imaginación y la fantasía que la niña conservaría hasta su vida adulta, y harían que todos los niños quisieran escuchar sus historias del País de las Maravillas.



Lo primero que llama la atención de esta Alicia es la especial paleta de colores. La niña tiene la piel tan blanca como su vestido, y los únicos puntos de color son sus cabellos y los detalles de su ropa (el cinturón, las medias). Su melena a franjas y sus grandes ojos de largas pestañas le confieren un aspecto único entre todas las Alicias hasta la fecha. 




Dentro del País de las Maravillas hay un claro predominio de azules, lilas y púrpura, con un hábil manejo de los tornasoles y las sombras; la palidez de todos los personajes humanos contrasta con un color destacado y propio de cada uno, como el naranja del Gato de Cheshire, el rojo de la Reina de Corazones, o el azul del Sombrerero.




Los animadores combinan con gran originalidad un movimiento muy fluido (especialmente notable en la caída de Alisa por la madriguera, o en los continuos cambios y teleportaciones del Gato de Cheshire) con unas secuencias que imitan la animación cuadro por cuadro (como se observa en las fantasías de Alisa o en el recitado de un poema). Hay momentos en el primer capítulo que recuerdan a las animaciones de "recortables" de Terry Gillian en Monty Phyton's Flying Circus.



Por otra parte, y a pesar de haberse realizado ya en los 80, la película no está exenta de cierto punto de animación psicodélica, en el desfile de la Reina de Corazones, que remite inmediatamente a Yellow Submarine y al surrealista ejército de los Malvadillos Azules. 




La originalidad de esta adaptación, que a su vez respeta el texto de Carroll casi palabra por palabra (con la salvedad de que el poema de "El pequeño cocodrilo" se sustituye por la versión rusa de "Esta es la casa que Jack construyó"), la hace en conjunto una versión única, extraordinaria, cuyo único defecto es la limitada selección de escenas debido a su brevedad. Hay muy pocas adaptaciones de Alicia que logren crear un País de las Maravillas que sea tan particular, y que al mismo tiempo encaje con el espíritu de la obra original de un modo tan perfecto. Un largometraje con estas mismas premisas, y que reprodujera al máximo la historia original, habría sido incomparable.



Esta película se puede ver hoy en día sin ninguna dificultad. Está publicada con subtítulos en varios canales de vídeo, y tiene al menos tres ediciones en DVD, también subtituladas, y a menudo con la segunda parte de A través del espejo, que se pueden conseguir sin problemas en internet. Si bien no tiene un ritmo emocionante, ni causa ninguna tensión (Alisa está todo el rato contenta y no experimenta miedo ni angustia en ningún momento), es una obra que recomiendo fehacientemente por su originalidad, fuerza creativa y atención al detalle.



 Fuentes:


Alisa n strane chudes, en el canal Curiouser and Curiouser, con subtítulos opcionales en ruso y en inglés. 


Alisa n strane chudes, en el canal White Slaves of Chinatown 3D, con subtítulos integrados en inglés.


Alisa n strane chudes (en diez fragmentos), en el canal Fire Clips, con subtítulos integrados en español.


DEMUROVA, Nina. "Alice speaks Russian: The Russian translations of Alice's adventures in Wonderland and through the looking-glass", Harvard Library Bulletin 5 (4), invierno de 1994-95, págs.11-29.


Internet Movie DataBase.


Kursivom.


Wikipedia.

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