29 de junio de 2023

Salvador Fariñas (1911- 1991)

 



Salvador Fariñas López, "Farinyes", fue un ilustrador y cartelista catalán, nacido en Barcelona en 1911 y fallecido en la misma ciudad en 1991. Aunque en alguna fuente se data su nacimiento en 1901, descendientes suyos han confirmado que falleció con 80 años. 



En los años 30 comienzan a aparecer sus trabajos en Ediciones CMB, con su apellido catalanizado como "Farinyes", como fue relativamente común en la época republicana. Sus primeras ilustraciones, en postales, tarjetas de felicitación y tapas de cajas de bombones y dulces, tenían un estilo infantil e inocente, con personajes de mejillas sonrosadas, frecuentemente niños, en situaciones tiernas o cómicas. Fue un género conocido como "Valentines", popular en Estados Unidos y Europa en las primeras décadas del s. XX, y que cultivó también Mabel Lucie Attwell




En los años anteriores a la Guerra Civil participó en varias exposiciones colectivas, y trabó amistad con los hermanos Josep y Joaquim Bartolí. Con Josep, Fariñas firmó un cartel de propaganda del Sindicato Metalúrgico UGT, "Unidos todos por el triunfo en la guerra y en la paz", hacia 1937. Durante la Guerra Civil, también se le conoce una ilustración para los sobres destinados a la correspondencia entre los soldados del frente y sus familias. Los amigos se exiliaron a Francia tras la guerra, pero Fariñas y Joaquim regresaron en una fecha desconocida. En la década de los 50, con su apellido nuevamente en castellano, aparece como escenógrafo de algunos espectáculos de revista en los que también colaboraba Joaquim Bartolí. A los años 50 pertenecen los que se consideran sus mejores trabajos: carteles para obras de teatro y otros espectáculos como magia y music-hall


Litografía sobre papel y lienzo.
Circa 1950.
Museo Reina Sofía.

Salvador Fariñas fue el portadista e ilustrador principal, si no único, de la colección de novelas infantiles y juveniles Cadete, de la editorial Mateu. La colección constaba de varias series, tales como “Cadete infantil”, “Aventureros geniales Cadete”, “Clásicos Cadete” o “Mujeres Insignes”, que presentaban clásicos de la literatura universal abreviados y adaptados, colecciones de cuentos populares y biografías. Entre ellas destacó la “Colección Juvenil Cadete”, que llegó a constar de más de cien títulos de fantasía y aventuras. 



En los años 70 se encuentran algunas ilustraciones de carteles para la editorial Planeta, como el del premio Olimpia de novela deportiva, en los que se observa su evolución hacia un grafismo minimalista y geométrico. 



La edición de Alicia en el País de las Maravillas que nos ocupa está fechada en 1989, y se trata de una reedición de la original, de 1952. Cuenta con una portada a color y once ilustraciones interiores en blanco y negro, siete de las cuales son de Fariñas, y cuatro de un ilustrador desconocido. La traducción es de Rafael Ballester, infamemente famoso por añadir un capítulo de su propio coleto a la novela de Carroll, inserto después del capítulo V original y titulado "La historia de un perfecto Caballo". Remito al magnífico ensayo de Juan Gabriel López Guix para más detalles sobre este lamentable caso.




Como se puede observar, en la edición de 1989 (derecha) se realizaron modificaciones importantes sobre la portada de Fariñas: se ha suprimido su firma, se ha cambiado la figura de Alicia por la de otro dibujante (en la misma postura y con un vestido idéntico, pero con el cabello rizado en vez de liso), y se ha retirado también la figura del Lacayo-Rana. Por algún motivo, se mantiene la ilustración de Tweedledee o Tweedledum (que ni siquiera es de Alicia en el País de las Maravillas). 



La primera ilustración de Fariñas de esta edición es el frontispicio, con una Alicia a tamaño "normal" frente a la que pasa el desfile real, con los Reyes de Corazones mirándola de reojo; también está el heraldo, el Conejo Blanco. De este dibujo llama la atención que Alicia ha cogido en brazos a un Sombrerero bajito y rechoncho, cuando quizá lo que sería más adecuado en esta escena es que estuviera escondiendo a su espalda a los Jardineros-Carta. 



Tras dos ilustraciones de Alicia en el Vestíbulo de Muchas Puertas, que corresponden al ilustrador desconocido, el siguiente dibujo de Fariñas se sitúa en el mismo lugar, con Alicia arrodillada junto a la mesita con la llave de la pequeña puerta, y el Conejo Blanco que acaba de llegar con su abanico y los guantes. Hay un leve aire oriental en las columnas y la lámpara de la estancia. 



La siguiente ilustración, en el capítulo V ("La Oruga da un consejo") también es de Fariñas; encontramos a la Oruga fumando su narguile sobre su seta, a Alicia, y a una variedad de insectos de aspecto antropomorfo. Este dibujo no es muy bueno: la Oruga tiene un par de piernas humanas además de las otras patas a lo largo de su cuerpo, lleva clavada una banderita sin sentido en el extremo posterior, y fuma una pipa normal, a pesar de que el traductor especifica en el texto que se trata de una "narguile o pipa oriental". 




La siguiente ilustración, que es del autor anónimo, pertenece al capítulo espurio del "perfecto caballo", y además del equino titular, aparecen unas flores claramente copiadas de la versión animada de Disney, algo que volveremos a ver más adelante. En el próximo dibujo de Fariñas se ve a Alicia, de espaldas, contemplando la vivienda del Conejo Blanco. La casa es muy bonita y detallada, con altísimos girasoles creciendo hasta el tejado, y una cigüeña y un loro en los alrededores. Sin embargo, la ilustración está en el capítulo "Lechón y pimienta", donde debería mostrarse la casa de la Duquesa y no la del Conejo Blanco; además, los dos hombrecillos que se chocan en el camino parecen referirse a los Lacayos, aunque ninguno tiene rasgos de rana o pez. 




Tenemos justo a continuación un dibujo de Alicia charlando con el Gato de Cheshire, que en vez de tener un pelaje a rayas lleva una camiseta a rayas, al igual que un extraño animal (¿quizá un ornitorrinco?) que corre por allí con un traje de baño y un paraguas. También hay varios caracoles que no tienen rasgos humanos ni ninguna relación con el texto original.




La siguiente ilustración, similar a la del frontispicio, muestra a Alicia con los Reyes de Corazones, el Conejo Blanco y otros personajes de fondo, como un Soldado-Carta con una lanza, un sirviente que porta una corona sobre un almohadón, y un coro de cuatro individuos que entonan algo, pero apartados de todos los demás. Hay un objeto desconcertante, como un pequeño globo aerostático, que llena el hueco de la esquina superior derecha, pero no puedo decir con seguridad qué es ni qué hace ahí. 



Tras un nuevo dibujo del autor anónimo, en que se vuelven a apreciar las "influencias" de Disney (la Reina de Corazones es un calco total), aparece la última ilustración de Fariñas, en el capítulo "El rigodón de las langostas". Personalmente, es la que más me ha llamado la atención: Alicia está con la llorosa Tortuga Falsa, un gran número de pájaros no antropomorfos (golondrinas, aparentemente), y el Grifo... que tiene por cabeza un grifo de cocina. Es un grifo de agua, no la criatura mítica que han dibujado todos los ilustradores de Alicia durante décadas. El traductor, unas páginas antes, ha omitido la frase "Si no sabéis lo que es un Grifo, mirad el dibujo", y no podemos saber si Fariñas no sabía realmente lo que era un grifo mitológico, o si, aprovechando el homónimo español, quiso hacer un chiste terriblemente malo.


El dibujo de la contraportada de esta edición, el muchacho cadete que daba nombre a las colecciones, es también de Fariñas y aparece como fondo tras la lista de títulos que componen la serie.


Las ilustraciones de esta Alicia en el País de las Maravillas, probablemente realizadas con tinta, son bastante sencillas, de trazos claros, adecuadas para el público infantil y juvenil al que estaban destinados los cientos de libros de las series Cadete. Sin embargo, parece que Fariñas, quien en aquella época debía de trabajar a destajo ilustrando continuamente un libro tras otro, no tuvo tiempo de leer el texto para el que hacía los dibujos; puede que no tuviera más que unas indicaciones someras del editor. El desplazamiento de personajes (el Tweedledee o Tweedledum de la portada no es de esta novela; el Sombrerero, que aparece en la portada y en el frontispicio vendiendo un sombrero a media peseta, no tiene una ilustración en el capítulo que le corresponde), la confusión de escenarios (la casa del Conejo Blanco en el episodio de la Duquesa) y los aleatorios animales y objetos que rellenan los espacios en blanco (el ornitorrinco, los caracoles, el globo) no sugieren, como logran otros ilustradores, la impresión de un mundo absurdo e inesperado. Más bien parece que el autor no tuvo suficiente tiempo para consultar el texto y tener una mejor idea de las posibilidades de la historia.


Las postales y libros ilustrados por Salvador Fariñas - en especial estos últimos, que siguieron reeditándose hasta finales de los años 80 - se pueden encontrar muy fácilmente en librerías de viejo y tiendas en línea. El museo Reina Sofía de Madrid alberga una pequeña muestra de sus carteles para espectáculos de magia y adivinación. 


Fuentes:


BARJAU, Santi. "Farinyes/ Fariñas: amor i espectacle", en su blog Els "meus" cartellistes, 23 de julio de 2015.

CARROLL, Lewis; BALLESTER ESCALAS, Rafael (trad.); FARIÑAS, Salvador (il.). Alicia en el País de las Maravillas, Instituto Enciclopédico Español, Barcelona, 1989.

LÓPEZ GUIX, Juan Gabriel. "De Agincourt a Eton y más allá: la Alicia en el país de las maravillas de Rafael Ballester Escalas y sus secuelas".

"Fariñas", en el blog Ninots, tebeos i dibuixos, 15 de noviembre de 2012.

23 de abril de 2023

Phantasmagoria de Tiziana Caminada (1989)

 



Phantasmagoria es un cortometraje dirigido por Tiziana Caminada en 1989, basado en el poema de Lewis Carroll del mismo título. Fue el trabajo con el que la directora se graduó en la Escuela de Cine de Londres y fue proyectado en festivales en Suiza. Después quedó "olvidado en el archivo" hasta que su reciente digitalización ha hecho posible un estreno por Internet. Dura unos 18 minutos.


Tiziana Caminada (Zurich, 1955), hija de inmigrantes italianos, se educó en la zona italoparlante de Suiza y se formó como trabajadora social, antes de mudarse a Londres y estudiar cinematografía. Phantasmagoria fue filmada en la Escuela de Cine de Londres. En la actualidad, Caminada reside en Ginebra, y ha rodado varios documentales, siendo el más destacado Inferno in Paradiso (2021), sobre la contaminación del aire y el agua en la región italiana de Salerno, y su relación con la elevada incidencia de cáncer respecto al resto del país. 


En esta obra aparecen tres actores: Raymond Sawyer como Lewis Carroll; Anna Pernicci como el fantasma y la sobrina de Carroll; y Alexandre Révérend como su mayordomo. Sawyer trabajó como actor de reparto en varias películas y series de televisión; en 2009, apareció en tres de los cinco episodios de la miniserie Collision de Anthony Horowitz. De modo similar, Anna Pernicci también tuvo pequeños papeles en episodios sueltos de televisión y cortometrajes, y además fue protagonista en los casi ciento cincuenta episodios de la serie de ciencia ficción Jupiter Moon (1990-96). Por su parte, Alexandre Révérend es un autor, compositor e investigador al que ya conocemos por su adaptación animada de A través del espejo. La banda sonora de este cortometraje es también suya.


La obra comienza con el tictac de un reloj y un cartel que sitúa la acción en "Oxford, invierno de 1860". Se nos muestra el estudio de Lewis Carroll, con sus libros, fotografías, cráneos y fósiles, y el reloj de pared que marca las siete y media. Carroll entra de la calle, deja unos álbumes sobre una mesa, y de inmediato comienza a trabajar en un problema matemático, sin quitarse siquiera el sombrero. Su criado, Gaspard, entra y le anuncia que le ha servido la cena, y que su sobrina ha venido a verlo. Carroll rechaza la visita alegando que está muy ocupado. El criado le coge el sombrero y acompaña afuera a la sobrina, quien protesta débilmente: "Pero, me prometió...". 



Carroll sigue enfrascado en el problema que no logra resolver cuando comienza a escuchar unos extraños lamentos. Se arma con un reglón y un candil y se pone a mirar tras las cortinas y bajo los muebles, hasta encontrar una figura blanca que huye de la luz. Viendo que no parece agresiva, deja el reglón y baja la llama de la lamparilla. La figura, caracterizada como un arlequín completamente blanco excepto por el maquillaje negro de los ojos, se presenta como un fantasma. 



Carroll no se impresiona y le dice que está muy ocupado, pero el fantasma descubre la comida que ha dejado antes el mayordomo y se invita a sí mismo a cenar. Carroll se indigna ante tamaña desfachatez, y su irritación va en aumento cuando el fantasma coge un lápiz y se pone a escribir en su problema de matemáticas. Sin embargo, su enojo se torna en sorpresa cuando comprueba que lo ha resuelto correctamente, cuando él llevaba nada menos que tres años sin hallar la solución. Le pregunta al fantasma cómo ha podido hacerlo, y este le contesta que es un no-muerto, pero no está cerebralmente muerto. A continuación, invita a Carroll a sentarse con él a cenar, e incluso le sirve una ración de pollo y verduras... más pequeña que la que se sirve a sí mismo. 



Carroll comienza a pensar que el fantasma es solamente un mago que hace trucos, y le cuenta que vio un espectáculo de magia el año anterior, pero el fantasma le corta para criticar su mala memoria "que solo funciona hacia atrás", cuando él tiene "recuerdos" de lo que va a pasar en el futuro. Carroll discute que el concepto de memoria no funciona así, y que "recordar" hechos del futuro significaría controlar el tiempo. El fantasma le dice que sí a todo, hasta que prueba un sorbo de vino, considera que no es lo suficiente añejo, y hace que la botella envejezca unas cuantas décadas, las suficientes para que se cubra de telarañas. Sobresaltado, Carroll intenta razonar que, si es un fantasma, no debería tener necesidad de comer ni beber. El fantasma desaparece, y dice en off que, en efecto, no tiene necesidad, pero lo hace por placer. Vuelve a aparecer en la mesa y da otro par de bocados, pero enseguida le dice a Carroll que tiene una idea equivocada de los fantasmas, y que van a divertirse un poco. 



La idea de diversión del fantasma es asustar a Gaspard, que ya está acostado, haciendo chirridos y maullidos, y luego quitándole la vela de las manos a Carroll y atravesando estanterías de libros. De vuelta en el despacho, el fantasma coge el reglón y le pide a Carroll que lo mida, ya que está tan obsesionado con medir y calcular todos los aspectos de la realidad. Mientras Carroll se prepara, el fantasma toca la campanilla para llamar al criado, y cuando Carroll va a medirlo, se vuelve incorpóreo, haciendo que Carroll caiga de bruces. Así, cuando llega Gaspard, se encuentra a Carroll tirado en el suelo y hablando solo. 




Cuando se marcha el criado, Carroll sigue dudando de que el fantasma no sea un producto de su fantasía, y le pide permiso para sacarle una foto, pero el fantasma comienza a aparecer y desaparecer por toda la habitación, tirándole cosas a Carroll. 



Finalmente, le entrega unos lápices de color rosa, "porque una ecuación escrita en negro, y vuelta a escribir en rosa, es una ecuación diferente", y un caleidoscopio, "porque no hay nada como esto para mirar las cosas". Carroll los rechaza por ser juguetes de niño, pero en cambio acepta jugar una partida de ajedrez con el fantasma. 



Este, como era de esperar, se salta las reglas cuando va perdiendo y mueve las piezas como le apetece. Carroll le dice que sus movimientos no tienen sentido, a lo que el fantasma replica que jugar al ajedrez con un fantasma tampoco es sensato. Así, se declaran la guerra, y se convierten en alegorías de Francia e Inglaterra; la habitación se llena de humo y se oyen de fondo gritos de batalla. Inmerso en el juego, Carroll se convierte momentáneamente en "el rey de los fantasmas", se vuelve incorpóreo y puede atravesar la estantería. 



El fantasma parece contento de que Carroll haya recuperado su imaginación infantil, y lo anima a hacer cualquier cosa que desee, pero de pronto ve que un reloj marca las seis menos diez, dice que se le hace tarde, se despide de Carroll y desaparece. A las seis en punto, el estudio de Carroll ha recuperado la normalidad, y él está sombrío y cabizbajo por haber perdido a su compañero de juegos. Encuentra el caleidoscopio en un sillón y se pone a mirar a su alrededor, y está haciendo pajaritas de papel con sus problemas de matemáticas, cuando entra Gaspard y le anuncia que ha llegado su sobrina. Encantado de por tener de nuevo compañía, recibe afectuosamente a la niña, le regala la pajarita y el caleidoscopio, y le dice que tiene una maravillosa historia que contarle. 



El cortometraje termina citando unos versos del poema (los tres primeros de la segunda estrofa): "Había una extrañeza en la habitación/ y alguna cosa blanca y ondulada/ estaba cerca de mí en la penumbra...". 


Los del final son los únicos versos del "Phantasmagoria" original que aparecen en la obra, además de algunas frases que dice el fantasma y que también remiten a Carroll, como el "¡Se me hace tarde!", que recuerda obviamente al Conejo Blanco; o "No he dicho que no hubiera nada mejor; he dicho que no hay nada como eso", del Rey Blanco en A través del espejo. No se trata, como se ve, de una adaptación total o parcial del poema, sino de una pequeña historia inspirada en él, y con un ambiente decididamente carrolliano. 


Es posible, sin embargo, que los espectadores que no conozcan el poema de Carroll piensen que se trata de una versión del célebre Cuento de Navidad de Charles Dickens, en tanto que el protagonista es un hombre adusto que prefiere concentrarse en un problema de matemáticas antes que pasar un rato con su sobrina, y al que la visita del fantasma le hace recuperar la imaginación y las ganas de distraerse. Esto no ocurre en el poema de Carroll, donde el protagonista echa de menos al fantasma cuando este se marcha, pero también le ha parecido enojoso y cargante, y no hay ninguna indicación de que vaya a cambiar de carácter o estilo de vida por haberle conocido. 


Aunque no se trate de una adaptación del poema, es una obra que remite a un texto de Carroll poco conocido por el público general, y que técnicamente no deja nada que desear: la interpretación, la fotografía, la ambientación, la banda sonora y los efectos especiales son irreprochables.


El cortometraje ha sido publicado en YouTube por su directora, y está disponible para su visualización completa de forma gratuita.


Fuentes:


CARROLL, Lewis. Phantasmagoria and Other Poems, en Proyecto Gutemberg.

Phantasmagoria, cortometraje en el canal de Tiziana Caminada.

Phantasmagoria, ficha de la película en Internet Movie DataBase.

Día del Libro 2023

 

La joven Jennifer, de cuatro años, lee 
Alicia en el País de las Maravillas.
Fotografía del archivo digital de la biblioteca de Multnomah County.


 

Feliz Día del Libro a lectores, bibliófilos, ratones de biblioteca y Alicias de todo el mundo.

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