11 de agosto de 2021

Snark de Mike Batt (1984)

 






The Hunting Of The Snark (La caza del snark) es un musical compuesto y dirigido por el británico Mike Batt en 1984. Se trata de una adaptación del poema de Lewis Carroll que combina fragmentos del texto narrado con canciones originales. Dura aproximadamente 60 minutos. 


Arte original de Patrick Woodroffe (1983).


Nacido en Southampton en 1949, Mike Batt es un director, compositor y letrista con una larga y fructífera trayectoria en el mundo de la música orquestal y los musicales, y una carrera que se extiende desde finales de los años 60 hasta la actualidad. Ha dirigido las orquestas Sinfónica y Filarmónica de Londres, la Real Filarmónica de Londres, la Sinfónica de Sídney y la Filarmónica de Stuttgart, tanto en composiciones clásicas como óperas rock. Entre docenas de canciones, dos musicales y al menos seis bandas sonoras, es el compositor de éxitos como "Bright Eyes" (1978), que apareció inicialmente en la banda sonora de la película de animación Watership Down y luego, interpretada por Art Garfunkel, llegó al número 1 en las listas de varios países; "A Winter's Tale" (1983, con Tim Rice), interpretada por David Essex; y "The Phantom of the Opera" (1986, con Andrew Lloyd Webber), interpretada por Sarah Brightman. 


Mike Batt dirigiendo una grabación de estudio.
Fotografía de Claire Williams.


The Hunting Of The Snark
se publicó por primera vez como disco en 1986, aunque se retiró de la venta por una disputa de derechos con la firma discográfica. El reparto original contaba con
Art Garfunkel (Carnicero), Sir John Gielgud (Narrador), Roger Daltrey (Abogado), Cliff Richard (Pregonero), Deniece Williams (Castor, que en esta versión es una hembra), Julian Lennon (Panadero) y Raymond Burns "Captain Sensible" (Jugador de Billar). Como vemos, y al igual que sucede en otras adaptaciones, la tripulación de los diez expedicionarios se reduce: en esta versión solo hay seis miembros, siete si contamos que, en ciertas ocasiones, el director de orquesta participa como Limpiabotas.


Al año siguiente la obra se puso en escena en el Royal Albert Hall, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Londres, con algunos cambios en el reparto: Billy Connolly tomó el papel de Pregonero, Justin Hayward el de Carnicero y John Hurt el de Narrador. Los músicos y cantantes, y Batt como Limpiabotas, iban disfrazados de marineros, y en ciertos pasajes realizaban pequeñas actuaciones y bailes.


Mike Batt dirige la orquesta en el concierto del Albert Royal Hall.


En los años siguientes, el musical se llevó a Australia, donde generó cierto interés, y en 1990 se estrenó en el State Theatre de Sídney una versión extendida de la obra, con canciones nuevas, escenarios de fondo y elaborados efectos visuales. El reparto era íntegramente australiano: Philip Quast (Pregonero), Cameron Daddo (Carnicero), Jackie Love (Castor), Doug Parkinson (Abogado), Daryl Somers (Jugador de Billar), John Waters (Narrador) y David Whitney (Panadero).  


John Hurt, como Narrador, recita fragmentos del poema de Carroll.


La nueva producción se llevó a Londres en 1991, con el reparto encabezado por Philip Quast, ya conocido entre el público británico por interpretar al inspector Javert en Los Miserables y a Georges Saurat en Domingo en el parque con George. Sin embargo, y aunque Philip Quast y los efectos visuales recibieron buenas críticas, esta versión extendida  no tuvo la aceptación esperada, y cerró tras solo siete semanas en el teatro Prince Edward. En 1995, Batt adaptó el libreto para una representación amateur en Sheffield. 



La tripulación: el Pregonero, el Panadero, el Castor, 
el Abogado, el Carnicero y el Jugador de Billar.


En la actualidad, además del álbum de 1986, existe una grabación de la puesta en escena del Royal Albert Hall de 1987, que se emitió por la televisión británica, y se publicó en 2010 junto con la edición remasterizada del disco. De la representación del Prince Edward de 1991 no me consta que haya grabaciones. 


Remasterización de 2010, más la puesta en escena de 1987.

El musical de 1987 se abre con un tema instrumental ("Introduction") y con el recitado de la estrofa más repetida en La caza del snark: "Lo buscaron con dedales, lo buscaron con cuidado,/ lo persiguieron con tenedores y esperanza,/ lo amenazaron con acciones del ferrocarril,/ y lo cautivaron con sonrisas y jabón". A continuación se presenta el tema principal, y posiblemente el más celebrado y recordado, de toda la obra: la canción "Children Of The Sky", que es interpretada por el propio Mike Batt. (Los enlaces de los títulos llevan a vídeos de YouTube con las canciones solamente, sin la interpretación).


Fuera, en los desiertos de oscuridad y sueños
Fuera, a través de los océanos de tristeza, navegamos.
Nos aventuramos hacia delante por escenas místicas,
Arrastrados por el capricho del viento.
No tuvimos razón para dudar de la verdad,
Conducidos por el peligro y el descontento,
Y los tambores de la juventud.

No dejéis morir al recuerdo,
hijos del cielo, héroes del mar.
Y conforme vuestra vida os pase por delante,
Recordad cómo os sentíais al ser
Hijos del cielo.

Buscando en montañas de sabiduría y temores,
Buscando en bosques de plumas y nieve,
Viajando por valles de secretos  y lágrimas,
Donde solo se adentran los valientes o los locos.
Oteando señales en un cielo vacío.
Nunca pensamos que caería la lluvia,
Conforme pasaban los años.


No dejéis morir al recuerdo,
hijos del cielo, héroes del mar.
Y conforme vuestra vida os pase por delante,
Recordad cómo os sentíais al ser
Hijos del cielo.

A continuación, el Pregonero recluta a la tripulación de que se lanzará en busca del snark, en la canción "The Bellman's Speech".


Billy Connolly como el Pregonero.


El Narrador, con los textos de Carroll, presenta a los personajes, que intercalan una canción ("The Escapade") en la que también se presentan a sí mismos. 



Deniece Williams como el Castor.


Julian Lennon como el Panadero.


Justin Heyward como el Carnicero.



Cuando ya se han hecho a la mar, y el Pregonero revela los peligros que entraña la expedición, el Panadero interpreta la tétrica "Midnight Smoke", en la que expresa su miedo de desvanecerse si el snark resulta ser un boojum. A la mañana siguiente todos se dedican a sus actividades a bordo del barco, y el ritmo cambia a un jazz desenfadado con "The Snooker Song".


"Captain Sensible" como el Jugador de Billar.


El que en el poema de Carroll era el "espasmo" o capítulo sexto, "El sueño del abogado", es aquí la canción "The Pig Must Die".


Roger Daltrey como el Abogado.


Tras el desembarco, comienza la caza del snark, y el Carnicero y el Castor tienen la misma idea de ir a buscarlo en un "valle desolado". El temor que les inspira el inhóspito lugar hace que venzan sus mutuos recelos (recordemos que, entre todos los animales del mundo, el Carnicero solo era capaz de matar castores) y se hagan amigos. Esta escena se prolonga en tres canciones: "The Beaver's Lesson", "A delicate combination", y el tema romántico del musical, "As Long as The Moon Can Shine".


El Castor y el Carnicero intentan quitarse el miedo.


La búsqueda es infructuosa, y la energía inicial de los expedicionarios comienza a fallar (en el texto original, el Banquero, que no aparece en esta adaptación, caía en la locura a causa del ataque de un bandersnatch, lo que desmoralizaba al resto). El Castor, a pesar de ser consciente de que se avecina una catástrofe, expresa su indiferencia en "Dancing Towards Disaster".



El muy poco apropiado acompañamiento 
de "Dancing Towards Disaster".

Un intervalo instrumental precede al desenlace, en el que, siguiendo el texto original y cumpliendo la ominosa profecía de su tío, el Panadero encuentra un snark que resulta ser un boojum, y desaparece sin dejar rastro: "The Vanishing".


El Panadero, suave y súbitamente...

Tras una dramática búsqueda del compañero desaparecido, el musical termina, según la fórmula habitual, con una repetición del tema principal, "Children Of The Sky", que empieza el Castor en solitario y al que se unen progresivamente los demás personajes y el resto del coro, incluyendo al Narrador y al Limpiabotas. 


Finale.

Si bien no es la primera ni la última obra musical inspirada por los poemas de La caza del snark, la adaptación de Mike Batt, por su formato dirigido al gran público, es posiblemente la que se hizo más popular durante un tiempo. Sin embargo, como espectáculo musical y como versión de la obra de Carroll, ¿tiene algún mérito? Resulta significativo el hecho de que la producción más ambiciosa (costó dos millones de libras en 1991, el equivalente en la actualidad a casi cuatro) se cerrara con pérdidas en menos de dos meses. Quizá los espectadores británicos tenían la obra demasiado reciente (se había emitido por televisión varias veces) para que el nuevo reparto y los efectos visuales mejorados despertaran su interés; quizá la competencia era demasiado fuerte (en las mismas fechas estaban en cartel, entre muchos otros estrenos, 42nd. StreetJoseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat, y un tributo a los Blues Brothers). Es demasiado fácil decir que la producción se topó con un boojum y se desvaneció - casi - sin dejar rastro, pero en pocas palabras eso fue lo que pasó.


En mi opinión, como musical es correcto, pero como adaptación de La caza del snark es lamentable. Con la posible salvedad de "Children Of The Sky", cuya letra recoge ese espíritu de exploración y aventura, las canciones no tienen nada que ver con los textos, y la música y la interpretación desentonan por completo con los poemas. Mike Batt fuerza el libreto para que encaje con la fórmula típica de un musical, en el que ha de haber una canción que exprese tristeza y miedo, una de amor, y una ligera y humorística, más una variedad de números de baile. Resulta muy penoso ver cómo ha violentado las escenas de la obra original para meter todas esas convenciones, de manera que el Castor está interpretado por una actriz para que su amistad con el Carnicero pueda dar cabida a una canción romántica y unos amorosos pasos de ballet clásico; que la ansiedad de los expedicionarios ante la ausencia del snark se manifieste con un alegre número de claqué con chicas en mallot; que el Jugador de Billar, personaje anodino en la obra original, nos cuente su vida a ritmo de jazz. La caza del snark, como poema absurdo que es, combina con brillantez lo cómico y lo trágico, y los momentos más chocantes y graciosos no evitan los espantosos pasajes de la locura del Banquero y el desvanecimiento del Abogado. En este musical no se ha logrado eso: prima el entretenimiento sobre la esencia, y tanto si se escucha la música sola como si se ve la puesta en escena, la sensación es que los poemas no son más que una excusa para hacer un espectáculo entretenido y convencional. 


No lo considero, con todo, un naufragio absoluto. Ya he mencionado que "Children Of The Sky" tiene cierto interés, pero sobre todo los fragmentos instrumentales me parecen claramente superiores a las canciones. Merece la pena ver o escuchar la obra por las partituras de Mike Batt y el impecable trabajo de la Sinfónica de Londres. 


A día de hoy estoy intentando averiguar si existe alguna grabación de la versión de dos millones de libras, la del Prince Edward representada en 1991. Aunque no espero que unas canciones añadidas y unos efectos especiales caros rediman la falta de autenticidad de esta obra, tengo genuina curiosidad por ver la puesta en escena y la interpretación de Philip Quast, uno de mis actores de musical preferidos. Entretanto, recomiendo ver o escuchar, aunque sea solo una vez, la versión de 1987 en el Royal Albert Hall. Sin ser la mejor versión del snark que podríamos haber tenido, como musical es bastante decente, los actores dan la talla, y tiene algunos pasajes instrumentales verdaderamente hermosos.



Fuentes:


Página oficial de Mike Batt


The Hunting of the Snark, grabación de 1987 en el Royal Albert Hall, en YouTube.





30 de julio de 2021

Un cuento enredado (1885)

 



Un cuento enredado o Un cuento enmarañado (A Tangled Tale) es un libro recopilatorio de diez problemas matemáticos que Lewis Carroll publicó en la revista The Monthly Packet entre abril de 1880 y marzo de 1885. Los problemas, a los que Carroll llamaba "nudos" (knots), estaban presentados, a veces de modo bastante críptico, dentro de un cuento de tono humorístico. 




El nombre completo de la revista donde Carroll fue publicando los "nudos" era El paquete mensual de lecturas vespertinas para jóvenes miembros de la Iglesia de Inglaterra (The Monthly Packet of Evening Readings for Younger Members of the English Church). Fue fundada en 1851 por el Movimiento de Oxford, un grupo de representantes de la Iglesia Anglicana caracterizado por su renuencia a la modernización y a los cambios, y su defensa de los prácticas más tradicionales en la liturgia. En un principio estaba dirigida a muchachas anglicanas de clase media-alta, y sus principales editoras fueron dos mujeres: Charlotte Yonge y Christabel Coleridge. Sin embargo, con el tiempo se hizo evidente que tanto jóvenes varones como miembros de clases bajas, así como católicos y anglicanos con tendencias progresistas, leían y participaban en la revista, con lo que la publicación fue relajando sus estándares para que este público más heterogéneo no se sintiera rechazado. A partir de julio de 1880, su título prescindió de la palabra "jóvenes". La revista se publicó sin interrupción hasta 1899. 




Según el propio Carroll, su intención era "insertar en cada nudo (como la medicina, escondida de modo tan diestro, pero inefectivo, en la mermelada de nuestra primera infancia) una o más cuestiones matemáticas (de aritmética, álgebra o geometría, según el caso), para la diversión, y posible edificación, de las hermosas lectoras". Las hermosas lectoras (y con el tiempo, cada vez más muchachos) eran animadas a "desatar los nudos" y enviar sus soluciones a la editorial. En un número posterior, Carroll proporcionaba la solución al problema o los problemas que contenía el "nudo", estructurada del siguiente modo: una reformulación simplificada del problema, el método para llegar a la solución, la solución en sí, las soluciones que habían aportado los lectores, y las notas que les ponía a esos lectores según su precisión o acercamiento al problema. 


Los cuentos no eran completamente distintos entre sí, ya que presentan tres grupos de personajes protagonistas en diferentes situaciones. El primer grupo, que aparece en tres de los nudos, es el formado por dos hombres adultos, padre e hijo, que se disfrazan de caballeros medievales en su primera aparición pero luego ya llevan ropas propias de su época. El caballero mayor no recibe nombre; del joven sabemos que se llama Norman. El segundo grupo, que aparece en otros tres cuentos, y compartiendo protagonismo en un cuarto, consiste en los hermanos Lambert y Hugh y su profesor Balbus, entusiastas de los enigmas matemáticos. El tercero, protagonizado por la poco convencional "Majara" Mathesis y su siempre sollozante sobrina Clara, aparecen en tres de los cuentos, y en el último junto a Balbus y sus estudiantes. Algunos de los personajes secundarios también se repiten, como el gobernador de Kvogjni.


En 1885, Lewis Carroll dejó de publicar los "nudos", alegando que habían sido "un intento defectuoso". En algunos casos su planteamiento de los problemas había resultado demasiado confuso y había generado quejas; también es posible que causaran cierto malestar sus punzantes comentarios a las respuestas erróneas, en los que citaba el nombre del lector que las había enviado; y en una ocasión creó un problema que él mismo fue incapaz de resolver. Tras despedirse de los lectores de la revista, en diciembre de ese año publicó los "nudos" en forma de libro, con seis ilustraciones de Arthur Frost, y las respuestas - y los comentarios - escritos al final. Carroll guiñó el ojo a sus lectores fieles al utilizar a su personaje más conocido para presentar la sección de respuestas, que está encabezada por el siguiente epígrafe: "¡Un nudo! - dijo Alicia - ¡Oh, deja que te ayude a desatarlo!". Es una cita, levemente recortada, del capítulo III de Alicia en el País de las Maravillas, en la que Alicia cree que el Ratón se ha hecho un nudo en la cola, cuando en realidad es ella quien se ha hecho un embrollo mental.


Los diez "nudos" que componen Un cuento enredado tienen un epígrafe, y el título de alguno de ellos está en latín. Traduzco los títulos en inglés y dejo aquellos en latín en dicha lengua.


Nudo I: Excelsior (latín, "siempre hacia arriba"). El epígrafe es "Goblin, condúcelos arriba y abajo" ("Goblin, take them up and down"), una cita de El sueño de una noche de verano de William Shakespeare. En este cuento, dos caballeros medievales  - se comprobará después que son ciudadanos cosmopolitas, padre e hijo, pero disfrazados - se dirigen a pie a una posada, y discuten la distancia que han recorrido aquel día al subir y bajar la colina.  El problema es propuesto por el mayor de los dos caballeros, que sume al más joven en una "agonía aritmética". En las soluciones enviadas, una de las lectoras acusa al caballero mayor de proporcionar datos incorrectos, a lo que el propio caballero - por boca de Carroll - responde cumplidamente. Otro lector añadió una continuación al cuento, y otro dio la respuesta en verso, lo que da fe del entusiasmo con que fue acogida la idea de mezclar matemáticas y humor.


"A un paso de seis millas por hora".
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo I.



Nudo II: Habitaciones disponibles.  El epígrafe es "Todo recto por la carretera torcida/ y por la curva del cuadrado" ("Straight down the crooked lane,/And all round the square."), dos versos del poema "Una dirección simple" de Thomas Hood. En este cuento, los hermanos Hugh y Lambert proponen a su profesor Balbus un problema consistente en calcular el número de invitados a un almuerzo y distribuirlos en habitaciones. El enunciado incluye vínculos familiares ("el cuñado de su padre, el suegro de su hermano", etc.) y menciona al gobernador de Kvogjni, que aparecerá en otros "nudos". Al parecer, una de las lectoras "resolvió" el problema de los parentescos sugiriendo matrimonios incestuosos, lo que provocó, de manera comprensible, que Carroll amenazara con expulsarla de la lista de participantes.



"Balbus ayudaba a su suegra a convencer al dragón".
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo II.


Nudo III: Majara Mathesis ("Mad Mathesis"). El epígrafe es "Esperé al tren" ("I waited for the train"). La cita es una expresión tan común que no he logrado identificar el poema o texto del que Carroll la pudo tomar. La tía Mathesis, soltera poco convencional y apasionada por las matemáticas, desafía a su sobrina Clara, quien llora con mucha facilidad, a que cada una busque el tren que, saliendo de Londres y realizando un recorrido de ida y vuelta, se cruzará con más trenes en dirección opuesta en su recorrido. Clara pierde el reto, pero cree que ha encontrado la manera de ganar la próxima vez. 


Nudo IV: A ojo de buen cubero ("The Dead Reckoning"). La cita es "Soñé con bolsas de dinero la pasada noche" ("I did dream of money bags tonight"), también de Shakespeare, de El mercader de Venecia. Los dos caballeros del Nudo I, ya sin sus armaduras y cotas de malla y con frescos trajes de lino, se dirigen en barco a Kvogjni. Unos sacos de equipaje caen accidentalmente por la borda, y los caballeros se unen al capitán y a los marineros que tratan de calcular cuánto pesaba cada pieza del equipaje perdido.



Sin título.
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo IV.



Nudo V: Ceros y cruces ("Oughts and Crosses; el título original es un juego de palabras con noughts and crosses, el nombre del tres en raya). El epígrafe es "Mira aquí, en este cuadro, y en este" ("Look here upon this picture, and on this"), una tercera cita de Shakespeare, de HamletMathesis y Clara están en un museo de arte. Clara recuerda que, en una ocasión, su profesora les dijo en clase a ella y a sus compañeras: "cuanto menos ruido hagáis, más mermelada os daré, y viceversa". Como sus compañeras no sabían lo que significaba "y viceversa", Clara se lo explicó diciéndoles que, si estaban completamente en silencio, recibirían mermelada infinita. Pero su profesora no aprobó dicha explicación, y Clara le pregunta a su tía cuál fue su error. Mathesis rehúye esa cuestión y le propone a Clara un juego distinto: han  de valorar cuadros, asignando cruces y ceros según distintos aspectos de la pintura, y repartirlas según las reglas establecidas por Mathesis. 


Nudo VI: Su Radiante Majestad ("Her Radiancy"). El epígrafe de este "nudo" consiste en los versos de un poemita para niños: "Una cosita tengo yo aquí/ esconderte esa cosa no puedo a ti/ ¿De qué te hablo, no sabes tú? /Bambú", escrito para imitar la pronunciación y gramática incorrectas de un extranjero ("One piecee thing that my have got,/ Maskee that thing my no can do./ You talkee you no sabey what?/ Bamboo."). El poema pertenece al libro infantil Historias chinas para niños y niñas, y sabiduría china para viejos y jóvenes, escrito por Arthur Evans Moule en 1880. Dentro del libro, el poema en cuestión se atribuye a un tal "Mayor Arthur T. Bingham Wright", pero se trata de un personaje ficticio. En este cuento, los dos caballeros llegan finalmente a la exótica tierra de Kgovjni. El Gobernador, agobiado por unos problemas de lógica que no puede resolver, los aloja en la mejor mazmorra y los sirve generosamente del mejor pan y agua hasta que les proporcionen una solución. El primer problema, en apariencia de cálculo matemático, era en realidad un juego de palabras bastante simple (usaba la expresión "tener dinero entre los dos" tanto en el sentido de "juntando el dinero de ambos" como "colocando los billetes entre los cuerpos de ambos"), cosa que frustró a los lectores. La respuesta del segundo problema, en el que había que calcular el peso, longitud y grosor de varias bufandas, tampoco resultó satisfactoria, y mucho más tarde Carroll tuvo que volver a explicar este problema y su solución. 


"¿Por qué dicen tantas veces 'bambú'?".
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo VI.

Nudo VII: Dinero para pequeños gastos ("Petty Cash"). El epígrafe dice: "Miserable es el esclavo que paga" ("Base is the slave that pays"), una nueva cita de Shakespeare, de Enrique V. Mathesis y Clara están de nuevo en la estación de tren, esta vez para viajar ellas mismas. Después de tomar un almuerzo a base de limonada, bocadillos y bizcochos, conocen a dos obesas hermanas que van a subir a su mismo tren, y que, por una notable casualidad, han comido exactamente lo mismo que ellas. A partir de diferentes cuentas, Mathesis debe dilucidar el precio de cada artículo y el total de lo que han comido hoy. Carroll ofreció un sistema "universal" para resolver este tipo de problemas, y criticó con detalle a todos los que llegaron a la solución correcta de modo "accidental". 


"¡Te digo que la puerta del carruaje 
no es ni la mitad de ancha de lo que debería!".
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo VII.



Nudo VIII: De Omnibus Rebus (latín, "acerca de todas las cosas"). El epígrafe es: "Este cerdito fue al mercado; este cerdito se quedó en casa..." ("This little pig went to market; This little pig staid [sic] at home"), de la popular cancioncilla infantil. Los caballeros se disponen a abandonar Kgovjni con considerable alivio, pero, justo antes de despedirse de ellos, el gobernador les habla de otro problema que lo acosa, consistente en distribuir cerdos en cochiqueras. Cuando por fin se separan de él, el caballero mayor, con gran preocupación de su hijo, no puede parar de darle vueltas al problema.


Nudo IX: Una serpiente con esquinas  ("A Serpent with Corners"). El epígrafe es "Agua, agua por todas partes / y ni una gota para beber" ("Water, water, every where/ nor any drop to drink"), los famosos versos de la Rima del anciano marinero de Samuel Coleridge. El profesor Balbus y sus estudiantes Hugh y Lambert proponen tres nuevos problemas, conectados entre sí por una historia. 



"Permanece firme e inamovible".
Ilustración de A.B. Frost para el Nudo IX.

Nudo X: Bollos de Chelsea ("Chelsea Buns"). El epígrafe es "¡Sí, bollos y bollos y bollos!" ("Yea, buns and buns and buns!") y es el único que Carroll identifica como "vieja canción", pero no parece referirse a ninguna otra canción más que a la que se ha inventado él mismo para el episodio. Clara está llorosa después de haber pasado por un hospital de mutilados de guerra, mientras que su tía Mathesis está más interesada en calcular el número de ojos y miembros que les faltan a los veteranos. Clara ni siquiera tiene el consuelo de que su extravagante tía le compre un bollo con mermelada de grosella, y mientras el vendedor se aleja aparecen Balbus y sus estudiantes, que están inmersos en su propio problema geográfico. Cuando se encuentran, no solo comparan sus propias cuestiones, sino que les surge una tercera. En este cuento, así pues, se plantean tres problemas: uno de porcentajes, uno de franjas horarias, y uno de relaciones de parentesco. El segundo ni siquiera tuvo solución al principio porque, en el momento en que se publicó el "nudo", Lewis Carroll aún no había conseguido resolverlo, y se encontraba "genuinamente confuso" al respecto. La publicación del libro, sin embargo, coincidió con el establecimiento oficial de la Línea internacional de cambio de fecha, la cual resolvía el problema. 



Tras las soluciones a los problemas del nudo X  - al menos, a dos de ellos - Lewis Carroll publicó un agradecimiento a los lectores: "Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias a aquellos que han enviado, con sus respuestas al Décimo Nudo, sus lamentos de que ya no vaya a haber más Nudos, o peticiones de que reconsidere mi decisión de ponerles fin. Estoy enormemente agradecido por sus palabras amables, pero creo que lo más sabio es terminar aquello que, en el mejor de los casos, fue un intento defectuoso". Más adelante hay una alusión a que los personajes que ha creado en los cuentos no van a tener la misma trascendencia que "Alicia o la Tortuga Falsa". Era muy consciente del escaso potencial de la obra: Un cuento enredado suele editarse conjuntamente con los otros libros de divulgación matemática de Carroll (Problemas de almohada, o a veces El juego de la lógica) y no ha vuelto a tener otro ilustrador, ni siquiera en ediciones modernas, ni para las portadas, en las que suele emplearse fragmentos de algunas de las ilustraciones de Frost, en especial las de los nudos I o IX.






En España, y desde 1975, los "nudos" de Un cuento enredado, rebautizados como Un lugar complicado, han formado parte de un compendio de los textos matemáticos y lógicos de Carroll: el libro Matemática demente. Con la selección, traducción y anotación crítica a cargo de Leopoldo Panero, la edición de Tusquets fue la única disponible durante casi treinta años, pero afortunadamente era bastante buena, con todas las soluciones y algunos de los comentarios de Carroll. Una edición primitiva, pero, teniendo en cuenta los otros textos que la acompañan, todavía muy recomendable. 






La primera editorial en publicar el texto de modo independiente, con todas las soluciones y comentarios, fue Nivola, que publicó Un cuento enmarañado en 2002 y ha seguido reeditándolo desde entonces.  





Las siguientes ediciones han optado por acompañarlo por otras obras, debido a su brevedad. RBA lo publicó en 2008 y 2010 en su colección "Desafíos matemáticos", con el título Un cuento enmarañado y otros problemas de almohada.




Edimat lo publicó en 2010 (en tapa blanda) y en 2014 (en tapa dura), traducido por Marta Olmos Gil, con Alicia en el País de las Maravillas y Fantasmagoría y otros poemas, en una edición muy incompleta (sin soluciones, comentarios ni ningún tipo de anotación). La misma Edimat reeditó el libro en 2014 dentro de su colección "Estudio Didáctico", prescindiendo de Fantasmagoría y otros poemas. No recomiendo ninguna de las tres.





La publicación más reciente en castellano, con el título de Un relato enmarañado, es la de la editorial mexicana Bonilla Artigas Editores, de 2017, con traducción de Elsa Puente Vázquez. 




Tal vez algún lector poco familiarizado con las matemáticas se pregunte: ¿son difíciles los "nudos"? Con lo que me acuerdo del instituto, ¿podría desatarlos? Personalmente, no me veo capaz de valorar el nivel de competencia matemática requerido para resolverlos. Puedo contar mi experiencia: la primera vez que leí este libro aún estudiaba matemáticas de forma regular (con notas también regulares, lo admito), y solo fui capaz de resolver los problemas de deducción lógica, no los matemáticos. No pude con ninguno de aritmética ni álgebra, y en algunos de geometría me aproximé al método sudando tinta, pero acabé cometiendo errores fatales. Al que más vueltas le di fue al titulado "Dinero para pequeños gastos", y acabé encontrando las soluciones más por deducción y aproximación que mediante la fórmula universal. Pero esos fracasos no me impidieron disfrutar de los cuentos. Muchos años más tarde, al jugar a los videojuegos de El profesor Layton, y encontrar continuamente frases como "'Mire, profesor, aquí hay un puzle", "Perdone, señor, se le ha caído un puzle del bolsillo" o "¡Qué amables los del hotel! ¡Nos han dejado un puzle bajo la almohada!", me he acordado de Mathesis, de Norman y de Balbus, que también iban hallando rompecabezas matemáticos a cada paso y no podían sino pararse a intentar resolverlos. 

Es muy posible que los lectores de hoy en día, con un nivel de matemáticas de bachillerato o así, los vean más claros, y encuentren un desafío en formular el problema entre la cháchara de los personajes y comparar sus respuestas con las de Carroll. Si no, el libro se puede leer perfectamente como una colección de cuentos humorísticos con personajes originales, y con el extra de las críticas del autor a los lectores que no los resolvían como debía hacerse. Existen - y los comentaré en otras ocasiones - muchos libros de matemáticas que comentan y explican los problemas que propuso Carroll y ayudan a verlos desde una perspectiva actual. 


El texto se puede leer en su lengua original aquí, y traducido al castellano aquí. Las soluciones aparecen en ambas referencias, pero los comentarios de Carroll y la lista de los alumnos con mejores respuestas solo están en el texto original. 


 Fuentes:


A Tangled Tale, en la Biblioteca Británica.

CARROLL, Lewis; OLMOS, Marta (trad.). Alicia en el País de las Maravillas. Fantasmagoría y otros poemas. Un cuento enredado. Edimat Libros, Madrid, 2010.

CARROLL, Lewis; PANERO, Leopoldo (trad. e int.). Matemática demente, Tusquets Editores, Barcelona, 1980. 

Wikimedia Commons, para las ilustraciones.

WILSON, Robin. Lewis Carroll in Numberland: His Fantastical Mathematical Logical Life, Penguin Books, Londres, 2009. 


4 de julio de 2021

Té y vajilla de Whittard of Chelsea

 


Colección original de Alicia en el País de las Maravillas.
Fotografía propiedad de Whittard of Chelsea.


W.H. Whittard & Co., la compañía que hoy se conoce como Whittard of Chelsea, fue fundada en 1886 por Walter Whittard. Sita en la londinense Fleet Street (la misma Fleet Street de Sweeney Todd y Los papeles póstumos del club Pickwick), inicialmente la tienda mezclaba y distribuía el té traído de las colonias británicas; pronto incluyó también un tostadero de café, y con el paso del tiempo comenzó a vender también cacao en polvo. Tras la muerte de Walter Whittard en 1935, el negocio pasó a sus hijos Richard "Dick" y Hugh, que lograron mantenerlo a pesar de que los vestigios de la Gran Depresión todavía se hacían notar en las empresas europeas. El almacén sobrevivió a la caída de una bomba en 1939, pero quedó reducido a cenizas tras el segundo incendio de Londres, provocado también por un bombardeo, en 1940. Los hermanos Whittard trasladaron la empresa entera (oficinas, almacenes, tienda y tostadero) a Chelsea, a un gran edificio en Fulham Road. En 1967, Richard Whittard murió en el descarrilamiento de un tren, y su hermano mantuvo el negocio hasta 1973.  A partir de entonces ha pasado por distintos propietarios, y por una expansión que acabó fracasando y reduciendo drásticamente el número de tiendas internacionales. En el presente año, Whittard tiene 54 establecimientos en el Reino Unido y uno en Taiwan, y distribuye a todo el mundo a través de Internet. 


Tienda de Whittard en Regent Street, Londres.
Fotografía propiedad de Whittard of Chelsea.

En 2005, Whittard encargó al ilustrador Neale Osbourne una serie especial de juegos de té para la próxima Pascua. Así, en 2006 se pondría a la venta una colección muy colorida con los personajes de Alicia en el País de las Maravillas. Constaba de cuatro juegos de desayuno (plato, cuenco, taza y tacita-huevera) con Alicia y el Lirón, el Sombrerero, el Conejo Blanco y el Gato de Cheshire, cada uno con una frase relacionada escrita en el borde del plato. Había otros elementos en la colección, como un juego de té en miniatura y un conjunto de salero y pimentero. 


Conjunto de desayuno del Gato de Cheshire.
Fotografía propiedad de Whittard of Chelsea.

Ya en verano de 2014, Whittard añadió una nueva línea que usaba las ilustraciones de John Tenniel sobre teteras y tazas de porcelana blanca, de un diseño sencillo y sobrio. 





Fotografías propiedad de Whittard of Chelsea

En esta ocasión, además, también incluyó nuevas mezclas de té y algunos dulces, con cajas y latas a juego.



La caja de tres tés y el bote de galletas de mantequilla fueron mis primeras adquisiciones de esta colección, en el verano de 2015. Cada "cajón" de la caja rectangular contiene una lata decorada de aluminio con una ventana en la tapa que permite ver los contenidos. El "té de la tarde", un clásico británico, es una mezcla de negro y verde, con aromas de bergamota y rosa. El "té de vainilla" (el favorito del Gato de Cheshire, según Whittard) es negro, aromatizado con la especia en cuestión. El "frambuesa bohemia", como el nombre sugiere, está inspirado en las tartas de frambuesa de la Reina de Corazones, y es negro con trozos de esta baya y flores de aciano. Claro está que los tés originales se agotaron hace mucho; periódicamente voy rellenando estas latitas con las mismas mezclas, o similares, conforme las voy consiguiendo. 



El bote de galletas "Reina de Corazones" contenía originalmente pequeños corazones de mantequilla. Personalmente no soporto las galletas de mantequilla (un dulce que británicos, escoceses, irlandeses y daneses parecen adorar por igual), pero lo compré por la preciosa ilustración en rojo sobre papel blanco crema. A mi regreso a España, las galletas fueron prontamente empleadas en la base de una tarta  de queso, y el bote sigue en una estantería, lleno de té que también se va renovando con frecuencia (ahora mismo tiene uno verde japonés, genmaicha). 




Adquirí, por último, cinco chocolatinas con los personajes que aquí se ven. Huelga decir que la fotografía es de archivo, aunque conservo los envoltorios.





Los tés siguientes los he ido adquiriendo por Internet. Son otras tres variedades favoritas del Reino Unido: "Earl Grey" (negro con bergamota), "desayuno inglés" (té negro clásico, tal como llegaba de China después de fermentar en las bodegas de los barcos), y "té de rosa inglesa" (aromatizado con esencia de rosa). Las ilustraciones, en esta nueva serie, están recubiertas de unos colores claros a la acuarela, y la presentación es en sobrecitos.




La edición más reciente de las galletas de la Reina de Corazones es un poco distinta. El bote es de aluminio (no de cartón, como el anterior), algo más alto, y la tapa es cóncava. Las galletas tienen el mismo tamaño y forma, pero en esta ocasión están aromatizadas con fresa. Yo probé una y me pareció que sabía a lo mismo que las galletas de mantequilla normales (o sea, a mantequilla).


©Disney, 1951.

La línea de Alicia en el País de las Maravillas se ha ido ampliando y renovando desde su lanzamiento en 2014. A la selección de tés se les ha añadido recientemente un darjeeling sin mezcla, y el "fiesta en el jardín" (oolong con papaya y piña), y los seis vienen ahora en una caja de presentación llamada "La curiosa colección de tés de Alicia". También se han añadido más latas de aluminio decoradas, unas tazas altas con el asa en forma de llave, o un recipiente para el té de porcelana azul y blanca. Las galletas y chocolatinas de 2015, tristemente, ya son productos descatalogados, así como un juego de tetera y taza individuales con el diseño de la Reina de Corazones, que se agotó en un decir "que le corten la cabeza". El juego de tetera y tazas originales, por su parte siguen siendo de los más vendidos. 


En las reseñas de productos de la página de Whittard hay afortunados de bolsillos muy llenos que han adquirido la colección entera y han enviado una coqueta composición de todos los artículos en una mesa de merienda, donde deben estar, acompañados por galletas, scones y muy británicos sándwiches de pepino. Pero yo invito a cualquiera a conmemorar este cuatro de julio - que por diferentes motivos también es un día grande en Estados Unidos - con cualquier taza que tengan a mano, tenga un dibujo relacionado con Alicia o no. Lo que cuenta es estar lo bastante loco, y en esta sociedad actual, cualquiera que celebre el aniversario de la invención de un libro ya se califica para ello. 


Más sobre el cuatro de julio aquí, y más vajilla temática aquí


Fuentes:






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