26 de diciembre de 2025

Muñeca recortable de World Distributors (1971)

 


Alice in Wonderland: Cut Out Doll & Colouring Book es un libro de actividades infantiles publicado por World Distributors, en Mánchester, en 1971. Consta de una muñeca recortable y cuatro páginas de vestidos a todo color, y seis páginas a doble cara, en blanco y negro, para colorear. Los dibujos de los recortables y los que son para colorear son de autores diferentes, pero no aparece el nombre de ninguno de ellos. El precio original era de quince peniques. 



La muñeca está en la contraportada del libro y mide unos veinticinco centímetros, contando la peana. Viene troquelada, lista para separar del cartón sin tijeras. Es rubia con ojos azules, y tiene el pelo recogido a la espalda, ya que con cada vestido hay un complemento para poner en la cabeza, como cintas, diademas y sombreros. Lleva ropa interior blanca, medias también blancas, y unos zapatos negros. La peana es un terreno con hierba.




Cada una de las cuatro páginas de ropa tiene dos vestidos y dos complementos para la cabeza. En la primera, hay un vestido verde de volantes, con florecitas blancas, y un delantal a rayas rosas, que incluye también unas medias y zapatos diferentes y una peana en la que está el Conejo Blanco con su abanico y su reloj; el complemento para la cabeza es una sencilla cinta con la melena suelta. El segundo vestido es a cuadros azules, con un delantal y unos pololos blancos, y una pamela para la cabeza. 



En la segunda página hay un vestido rosa con un delantal blanco y un lazo rosa para la cabeza (no aparece en la foto), y lo más llamativo es que, cogidos de las manos de Alicia, van un niño y una niña con motivos de corazones, por lo que se supone que son los hijos del Rey y la Reina de Corazones (que forman parte de la comitiva real en Alicia en el País de las Maravillas, pero no se vuelven a mencionar). También hay un camisón largo azul celeste, con zapatillas y gorro de dormir. 



En la tercera página encontramos otro vestido azul con delantal blanco; Alicia lleva en las manos el tarro de mermelada de naranja, y en la peana está la Oruga fumando su narguile; para la cabeza hay una diadema con flores a los lados. El siguiente vestido es a cuadros rosa, con un delantal amarillo con lunares, y pololos blancos con puntillas rosa; Alicia lleva en brazos al bebé de la Duquesa. Para la cabeza hay una cofia atada bajo la barbilla. 



En la cuarta página tenemos un vestido verde a rayas con una cenefa de corazones en el bajo de la falda, y un delantal blanco; el gato de Cheshire está a los pies de Alicia, y la cinta para el pelo va a juego con la cenefa de corazones. Con el último vestido, de un elegante estampado escocés, Alicia está tomando el té, con el Sombrerero y el Lirón a los pies. Para la cabeza tiene un canotier.


  

Las páginas de coloreado del interior han sido dibujadas por una mano mucho menos artística, y están acompañadas de unos textos que demuestran muy poco conocimiento del libro. En una, por ejemplo, se ve a un niño intentando cogerle a Alicia una carta que tiene en la mano, mientras Alicia mira al frente de la página con ojos vacíos. El pie del dibujo reza "Alicia conoce a un nuevo amigo en el País de las Maravillas". Esta escena no solo no pasa en el libro, sino que está terriblemente mal dibujada. Lo mismo sucede con otras en que el Dodo saluda al Sombrerero, y otra en que el mismo dibujo del niño (el mismo, solo que con la orientación invertida y estampados diferentes en la ropa), que aquí es identificado como la Sota de Corazones, va "corriendo" detrás del Dodo. Alicia tiene la misma mirada hueca en otras dos ilustraciones. En general, los doce dibujos para colorear son muy malos.



En el mismo año de 1971, este libro fue publicado en Nueva York, por Wonder Books. La edición estadounidense contaba con una portada y una portadilla distintas, y con varias hojas más de vestidos, muy sencillos, como parte de los dibujos en blanco y negro. La muñeca y los vestidos a color eran los mismos y, como en la versión inglesa, no aparece acreditado ninguno de los ilustradores. El precio original era de cuarenta y nueve centavos. 


Portada de la edición estadounidense.

Encontré esta joyita en Londres, en una librería de viejo especializada en libros infantiles en general y en ediciones de Alicia en particular. A pesar de que el precio era muy superior a los quince peniques originales, mi niña interior que tenía en los 80 una caja de galletas llena de muñecas recortables no podía dejar pasar la oportunidad. Llevé a fotocopiar la muñeca y los vestidos, para probar a recortarlos y a ponérselos en cuanto tenga un ratito libre para volver a la infancia.


 

25 de diciembre de 2025

Séptimo cumpleaños de Estudios Carrollianos

 




En este lluvioso día de Navidad, doy las gracias a todos los lectores y lectoras que me han acompañado una vez más en este pequeño rincón de la gran internet. Os deseo que en el próximo año sigamos leyendo y compartiendo todo lo que Lewis Carroll y los autores que lo han admirado tienen por ofrecernos, y que nunca dejéis de descubrir.


Irene Martínez

24 de diciembre de 2025

The Night Before Christmas in Wonderland, de Carys Bexington (2019)

 



The Night Before Christmas in Wonderland es un cuento infantil en verso escrito por Carys Bexington e ilustrado por Kate Hindley. Fue publicado en el Reino Unido por la editorial MacMillan en 2019, y ha sido traducido al castellano, por Penguin, con el título ¡Que no corten la Navidad en el País de las Maravillas!, en noviembre de 2025.  En 2024 se estrenó una película de animación basada en este cuento, producida por Lupus Films y G-Base, y dirigida por Peter Baynton.  


Carys Bexington nació y se crio en Jurassic Coast, en el distrito de West Dorset, al sudoeste de Inglaterra. En su infancia recorría los campos que rodeaban la granja familiar, y escribía informes de sus aventuras, ilustrados por ella misma, en cualquier papel que pudiera encontrar. Posteriormente, no ha seguido dibujando, pero ha perfeccionado el arte de contar aventuras en verso, y de dar protagonismo a personajes que no siempre toman las mejores decisiones. The Night Before Christmas in Wonderland, ilustrado por Kate Hindley y publicado por MacMillan, fue su obra de debut, a la que siguió el cuento de Pascua The Hot Cross Bunny, ilustrado por Mark A. Chambers y publicado por The Happy Yak en 2023; y más recientemente, la secuela de su primera obra, The Night Before Christmas in Neverland, nuevamente ilustrada por Kate Hindley y publicada por MacMillan, en octubre de 2025. Para 2026 está prevista la publicación de una serie de cuentos para niños en edad preescolar, Nik-Nak Bunny, ilustrada por Jenny Wren.






Kate Hindley estudió ilustración en el Falmouth College of Art, en Cornualles, y trabajó durante dos años como diseñadora de impresión en un estudio en Northampton, al tiempo que ilustraba de modo independiente libros infantiles y tarjetas de felicitación. Ha realizado exposiciones conjuntas con  Girls Who Draw e Inkygoodness en todo el Reino Unido, y pintó un tótem para la exposición Pictoplasma Character Walk 2011. Su primer libro ilustrado fue The Great Snortle Hunt, escrito por Claire Freedman, en 2013. Desde entonces, Kate ha ilustrado, entre muchos otros, How to Wash a Woolly Mammoth, de Michelle Robinson; You Must Bring a Hat, de Simon Philip; The Same But Different Too, de Karl Newson; y los dos libros de Navidad de Carys Brixton. También es ilustradora de las series The Royal Rabbits y The Girl With the Lost Smile de Miranda Hart. Tiene su propia serie de libros de relieves y solapas, sin texto, titulada Treacle Street, publicada en 2019.







El cuento toma su título de un célebre poema estadounidense publicado anónimamente en 1823. El poeta Clement Clarke Moore reclamó su autoría más de una década después, y aunque en vida de Moore nunca se discutió, posteriormente han surgido dudas razonables sobre su autoría real. En la actualidad sigue atribuyéndose a Moore, pero los estudios que proponen otros autores no han  perdido vigencia. El poema se tituló originariamente como "Account of a Visit from St. Nicholas" y en sucesivas publicaciones se acortó a "A Visit from St. Nicholas", pero es más conocido por su primer verso, "'Twas the Night Before Christmas", acortado a su vez a "The Night Before Christmas". Está compuesto por veintiséis pareados de tetrámetros anapestos (versos formados por cuatro "pies" o grupos de tres sílabas, las dos primeras átonas y la tercera tónica), y narra cómo un padre de familia se despierta en Nochebuena al oír un estrépito en su jardín y se levanta a ver qué pasa. Se encuentra que San Nicolás ha llegado con sus renos, y se sube al tejado para entrar por la chimenea. Cuando cae por ella, el narrador no puede evitar reírse al ver que se ha llenado de hollín; San Nicolás le guiña un ojo, y se pone a llenar los calcetines de regalos, para volver a trepar chimenea arriba y despedirse deseando una feliz Navidad y una buena noche. 


El poema se popularizó rápidamente, y a lo largo del s. XIX contribuyó de manera decisiva a forjar la tradición de San Nicolás o Santa Claus como visitante navideño que viene en un trineo tirado por ocho renos - que por primera vez reciben un nombre específico - y trae regalos para los niños buenos. Las adaptaciones de este poema en forma de canción o libro ilustrado, o los cuentos que toman como título una variante del primer verso, se cuentan por docenas. Se puede leer aquí, ilustrado por Arthur Rackham.


El poema narrativo de Carys Bexington comienza también con "'Twas the Night Before Christmas", y cuenta cómo St. Nick está ya sobre su trineo cargado de regalos, a punto de salir a repartirlos, cuando llega corriendo un elfo y le entrega una carta muy vieja que acaba de encontrar. La carta está escrita por la princesa del País de las Maravillas, e incluye un mapa para llegar a su castillo. St. Nick decide ir en primer lugar a llevarle un regalo a la princesita, y, aunque los renos se oponen a ir a un lugar tan raro ("¿No has oído la historia de Alicia?"), se ponen en marcha al País de las Maravillas.





Cuando llegan al castillo que aparecía en el mapa, St. Nick se sorprende al ver que no hay nada decorado para Navidad, ni calcetines donde dejar regalos. Aparece la Reina de Corazones, que le recrimina a St. Nick la jeta que tiene al presentarse allí, y sin más ordena a gritos que le corten la cabeza. El reno Prancer embiste a la Reina, tirándola por una ventana, y St. Nick intenta aprovechar para escapar, pero tropieza con el gato (el Gato de Cheshire, que se ha materializado a sus pies), y de alguna manera que no entiende, va a caer sobre la mesa de la merienda del Sombrerero y la Liebre. 





Estos le dicen que la Reina de Corazones está siempre enfadada y odia la Navidad, porque en su infancia nunca recibió ni un regalo. El Conejo Blanco cuenta que fue culpa suya, porque se le hizo tarde para llevar la carta al buzón. La Reina llega con el ejército de naipes, muy furiosa, y St. Nick intenta apaciguarla dándole su regalo. La Reina sonríe por primera vez desde que era una niña, pero de inmediato rompe a llorar cuando, al quitarle el lazo, el paquete de regalo se convierte en un trozo de carbón. St. Nick le explica a la Reina que el carbón puede volver a ser un regalo si ella sigue la primera norma de la Navidad: ser amable. Así que, esa noche, la Reina comienza a portarse bien con sus súbditos: reparte regalos, decora árboles, canta villancicos, y jura que no volverá a cortar más cabezas. Y, por obra de su cambio de actitud, el pedazo de carbón se transforma en un...






Mientras en el País de las Maravillas celebran la primera Navidad en varias décadas, St. Nick y los renos se marchan, ya que aún tienen muchos regalos que repartir. El poema termina, como el original, con St. Nick deseando una feliz Navidad y una buena noche. 





El cuento está pensado principalmente para ser leído en voz alta a niños pequeños: está escrito, como el original, en tetrámetros anapestos. Este verso, de origen griego, se empleaba principalmente en la comedia, y en la época moderna se usa abundantemente en poesía infantil, como en el caso del Dr. Seuss; es de lectura fácil, con un ritmo muy marcado que lo hace fácil de recitar y memorizar. La tipografía y el montaje del texto en las páginas también favorece que lo puedan leer niños que ya se han iniciado en la lectura. 




Las ilustraciones de Kate Hindsley son una delicia. Coloridas y detalladas sin saturar la vista, con unos personajes llenos de expresividad y candor. El País de las Maravillas cobra nueva vida en invierno, con escenas nevadas y cielos estrellados. 



Aunque el cuento es muy breve y los personajes protagonistas están limitados a St. Nick y la Reina de Corazones  - con intervenciones del reno Prancer, el Sombrerero y el Conejo Blanco - se puede ver pulular por las páginas a otros habitantes del País de las Maravillas, como el Gato de Cheshire, el Grifo, los lacayos Pez y Rana, el Dodo y los otros animales de la Carrera Loca, una Lagartija al servicio de la Reina de Corazones, y la propia Alicia, inspirada esta vez por la imagen de Alice Liddell de niña (con el cabello corto y negro). 



Como obra que tiene lugar en el País de las Maravillas, es una historia muy simpática; y como cuento de Navidad es precioso. He comentado al principio que ha sido recientemente traducido al castellano, y se puede encontrar sin dificultad en las principales librerías de nuestro país. El original inglés tiene dos ediciones: la primera de 2019, y una reedición por el estreno de la versión cinematográfica, en 2024. Ambas ediciones se pueden encontrar sin mucha dificultad en librerías en internet.


Portada de la edición de octubre de 2024.


Portada de la edición española de noviembre de 2025.




¡Feliz Navidad, y una buena noche para todos!


Fuentes:

Kate Hindley, página oficial de la autora.


27 de noviembre de 2025

Arthur Rackham (1867- 1939)

 

Arthur Rackham, circa 1935.


El británico Arthur Rackham (nacido en Lambeth, Londres, el 19 de septiembre de 1867, y fallecido en Surrey el 6 de septiembre de 1939) es uno de los artistas más extraordinarios y prolíficos de la "Edad Dorada" de la ilustración inglesa. Nacido una familia de profesores donde no faltaban dibujantes y especialistas en litografía (y descendiente, según aseguraba la rama paterna, del mismísimo pirata John Rackham) fue el cuarto de doce hijos, de los que siete sobrevivieron a la primera infancia. Desde pequeño, Arthur demostró interés y talento por el dibujo, especialmente por el de seres fantásticos. Se llevaba papel y lápices a escondidas a la cama para poder dibujar cuando le mandaban acostarse, y en una ocasión en que le quitaron el papel, pintó en la funda blanca de las almohadas. Cuando tenía nueve años, su abuela le envió una nota, aparentemente en respuesta a una tarjeta que él le había enviado antes, en que alababa su hermosa escritura y comentaba, menos elogiosamente, unas caricaturas de miembros de su familia que había dibujado en ella. 


Habiendo sido educado en casa hasta los doce años, ingresó en la escuela en 1879; fue un estudiante aplicado, que en una ocasión ganó un premio en matemáticas, y otro por sus dibujos y caricaturas. Por motivos de salud, en enero de 1884 realizó un viaje a Australia con unos amigos de la familia; entre los viajes de ida y vuelta y la estancia, regresó a Londres en julio. Fue durante este largo viaje, con tanto tiempo libre para dibujar a placer e iniciarse en la acuarela, en que el Arthur de diecisiete años decidió que quería ser ilustrador.    


Aunque su padre insistió en que se dedicara al sector empresarial, Rackham se matriculó en la Escuela de Arte de Lambeth, a la que asistía por las tardes tras terminar una jornada laboral como auxiliar en el Departamento de Bomberos de Westminster. Mantuvo esta rutina siete años, durante los que fue enviando viñetas y acuarelas a docenas de periódicos, que los publicaban esporádicamente. En 1888, una acuarela que pintó de Winchelsea, Australia, fue aceptada por la Real Academia de Arte y vendida por dos guineas. Sus "escenas de la vida", que dibujaba al natural en lugares concurridos de Londres, se hicieron progresivamente más populares, y en 1892 pudo dejar la oficina del Departamento de Bomberos y empezar a ilustrar para el periódico Westminster Budget, trabajo que mantuvo hasta 1896. La mayoría de sus sketches de la vida cotidiana eran técnicamente correctos, pero convencionales, y solo unas pocas enviadas a este y otros periódicos londinenses mostraban su lado imaginativo. Fue a partir de 1893 que Rackham se interesó especialmente por la ilustración de libros, un ámbito en el que podía centrar su creatividad.


"Con este anillo, yo te desposo". Una de las "escenas de la vida" 
publicadas en el Westminster Budget en 1893.

Sus primeros trabajos fuera de las viñetas periodísticas fueron guías de viajes: un folleto de Canadá y Estados Unidos, To the Other Side (1893), y el libro Sunrise-Land: Rambles in Eastern England (1894). Tras dejar el periódico en 1896, y seguir realizando encargos sueltos, llegaron The Ingoldsby Legends (1898) y Tales from Shakespeare (1899), considerados sus dos libros ilustrados más exitosos de la época. Aunque no pueden compararse con sus trabajos posteriores, ambas obras fueron reeditadas menos de una década después como ediciones de lujo, con ilustraciones adicionales, debido a su éxito a principios del siglo XX. 


"Era una mujer", 
de Historias de Shakespeare, 1909.

El comienzo del nuevo siglo marcó el despegue de Rackham, a los treinta y tres años, como ilustrador de libros de fantasía, con la publicación de los Cuentos de hadas de los Hermanos Grimm. Este libro contenía nada menos que noventa y nueve dibujos en blanco y negro y un frontispicio a color, y Rackham lo fue coloreando y reeditando a menudo durante varias décadas después. Ese mismo año de 1900 contrajo matrimonio con una colega ilustradora y retratista, la irlandesa Edyth Starkie, con quien permaneció casado hasta su muerte. 


Caperucita y el lobo, de la edición de 1909.

En 1905, la versión ilustrada de Rackham de Rip van Winkle, un relato breve de Washington Irving, lo consolidó como el principal ilustrador de fantasía del período eduardiano. Fue en esta época cuando sus ilustraciones comenzaron a exhibirse en las Galerías Leicester de Londres, donde se vendieron casi todos los originales incluidos en Rip van Winkle. Encantado con lo que vio en esta exposición, J.M. Barrie le encargó personalmente a Rackham que ilustrara la primera edición de Peter Pan en los Jardines de Kensington (1906). 


"El Serpentine es un lago adorable, y hay un bosque hundido en el fondo". 
Peter Pan en los jardines de Kensington, 1906.

El siguiente encargo que recibió Rackham estuvo cargado de controversia: fue Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas. El copyright que daba la exclusiva de las ilustraciones de esta obra a  John Tenniel acababa de expirar, lo que posibilitaba que pudiera publicarse el texto de Carroll con dibujos de cualquier otro artista (y de hecho, un total de siete ediciones con nuevos ilustradores aparecieron en 1907, el primer año en que esto fue posible). Sin embargo, los dibujos de Tenniel estaban ya tan integrados en el imaginario colectivo británico, que para muchos era poco menos que blasfemo el que otro autor pretendiera ilustrar a Alicia. Pero las ilustraciones de Rackham, llenas de vida, vencieron los recelos iniciales. Los críticos, salvo algunos puristas, alabaron su obra, pero comparándola inevitablemente con la de Tenniel, algo que el mismo Rackham no deseaba en absoluto: Sir John Tenniel seguía vivo (y pintando, a pesar de su ceguera) y Rackham le profesaba un profundo respeto. Pese al reconocimiento, la polémica inicial y las comparaciones con Tenniel fueron suficiente para que Rackham declinara el ilustrar A través del espejo cuando se lo ofrecieron unos años más tarde. 



El éxito de Alicia le conllevó encargos constantes en las décadas siguientes: El sueño de una noche de verano de Shakespeare (1908), Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift (1909), Ondina de Friedrich de la Motte Fouqué (1909), los impresionantes libretos para la saga de óperas El anillo de los nibelungos de Wagner (1910), Fábulas de Esopo (1912), Cuentos de Mamá Oca de Charles Perrault (1913), Cuento de Navidad de Charles Dickens (1915), El romance del rey Arturo (1917), La Cenicienta (1919), La Bella Durmiente (1920), Comus de John Milton (1921), La tempestad de Shakespeare (1926) y La leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irving (1928).  


"Brunilda", ilustración para El oro del Rin y la valquiria, 1910.


La década de 1930 estuvo marcada por problemas de salud que afectaron tanto a Rackham como a su esposa Edyth, pero, a pesar de estas dificultades, Rackham continuó produciendo numerosas ilustraciones, tanto para sus nuevos encargos, como para ediciones de lujo de clásicos como La noche antes de Navidad (1931), Cuentos de hadas de Hans Andersen (1932) o El mercado de los duendes de Christina Rosetti (1933)


"Blanca y dorada, Lizzie de pie estaba", 
de El mercado de los duendes, 1933.

A mediados de esta década, su sobrino Walter Starkie, que había viajado extensivamente por España, le había propuesto que ilustrara el Quijote, pero a Rackham no le atrajo la idea: dijo que la obra de Cervantes había tenido tantos y tan grandes ilustradores, que le sería difícil hacer algo original. Por el contrario, había puesto un especial interés en los Cuentos de hadas de Hans Andersen - incluso viajando a Copenhague con su hija en 1931, para realizar bocetos de calles y edificios y visitar la tumba de Andersen - , y este esfuerzo se vio recompensado por el éxito de la obra, que fue nombrada el mejor libro ilustrado del año por Hugh Walpole para The Observer en 1932.


"Cuando llegaba la noche y la tienda cerraba", 
ilustración para el cuento "El duende y el tendero", 1932.

En el verano de 1936, el editor estadounidense George Macy fue a visitar a Rackham para encargarle la ilustración de El cántaro de oro de James Stephen. Rackham lo aceptó, y le dijo a Macy que también podía realizar un segundo encargo. Macy le sugirió El viento en los sauces de Kenneth Grahame, y, según declaró Macy posteriormente, Rackham se turbó tanto que tuvo que levantarse y salir de la habitación unos momentos. Casi treinta años antes, Kenneth Grahame en persona ya le había propuesto ilustrar su libro, pero Rackham declinó la oferta, debido a  que estaba enfrascado en El sueño de una noche de verano. La respuesta de Rackham a una carta de tres niños, que le escribieron para preguntarle si planeaba ilustrar la obra de Grahame, demuestra que lamentaba profundamente haber rechazado el encargo y que lo aceptaría sin dudar si volvieran a ofrecérselo. Debido a esta "espina", Rackham aceptó la propuesta de Macy con los brazos abiertos, e insistió en que comenzaría las ilustraciones de El viento en los sauces antes que las de El cántaro de oro. Pasó, de hecho, tres años dibujándolas, retocándolas y perfeccionándolas. La última ilustración que hizo para el libro fue la de la Rata de Agua y el Topo cargando las vituallas en la barca para irse de excursión. 




Según atestiguó su hija Barbara, terminó este dibujo exhausto, y apenas se había sentado, cuando se dio cuenta de que no había pintado los remos. Barbara intentó convencerlo de que no tenía importancia, pero Rackham volvió a levantarse, y retocó la ilustración hasta que quedó perfecta. Fue su último dibujo antes de su fallecimiento el 6 de septiembre de 1939, pocos días antes de su septuagésimo segundo cumpleaños. El viento en los sauces fue publicada en 1940 por la compañía de George Macy, en la ciudad de Nueva York. 





La edición de Alicia en el País de las Maravillas consta de trece grandes láminas a color, catorce dibujos en blanco y negro, y una llamativa encuadernación en rojo. Fue publicada en Londres por Heinemann, en una edición limitada de 1130 copias. Rackham le pidió a Doris Dommett, la hija de un vecino, que le sirviera de modelo: a partir de ella, dibujó una Alicia alta y espigada, muy diferente a la niña bajita y algo cabezona de Tenniel. 




La joven recordaría más tarde lo divertido que fue posar para el artista: Rackham copió en su Alicia el estampado del vestido de Doris y las medias de lana que le había tricotado su niñera; para dibujar la Merienda Loca, la hizo sentar en su propio sillón, y su esposa Edyth puso la mesa con su mejor vajilla de fiesta. Para la ilustración de la casa de la Duquesa, tanto la cocina como la cocinera de Rackham fueron las modelos. Ni la cocinera ni la señora Rackham debieron de estar muy contentas cuando, tal como relataba Doris, Rackham rompió a propósito varios platos y tazas para dibujarlos al natural.





Algunas de las láminas presentaban efectos visuales inusuales para la época, como el pelo y la ropa de Alicia y las patas de los animales bajo el agua en el Charco de Lágrimas,  o el humo de la narguile que fuma la Oruga. 




La atención al detalle de Rackham destaca sobre todo en los intrincados bordados de los ropajes de la comitiva real, y en la extraordinaria fusión de lo realista y lo fantástico en los animales que pueblan el País de las Maravillas.  




Pese a la desaprobación y las críticas que recibió en 1907 por parte de los puristas, Alicia en el País de las Maravillas consolidó a Rackham como un maestro de la ilustración fantástica, capaz de combinar lo hermoso con lo absurdo y aun lo grotesco, y de llenar cada lámina de vida. Mientras que sus ilustraciones de Peter Pan han sido durante décadas el modelo de decorados en cientos de representaciones, su visión del País de las Maravillas como un lugar inquietante y hasta peligroso, más que un mundo inofensivo y acaramelado, ha influido en generaciones de ilustradores posteriores que encuentran un punto de pesadilla en el "hermoso sueño" que tiene Alicia. 




Fuentes:


HUDSON, Derek. Arthur Rackham: His Life and Work, Heinemann, Londres, 1960.

When Phantasie Takes Flight: the Art and Imagination of Arthur Rackham.

10 de octubre de 2025

Alicia de Disney (1951): la novela.

 




Esta edición de Alicia en el País de las Maravillas es el número 17 de la colección "Novelas inolvidables", en curso de publicación desde 2024, de la editorial Salvat. Se trata de una serie de ochenta libros, correspondientes a otras tantas películas de Disney o Pixar, de venta en quioscos o por suscripción. Este ejemplar de Alicia salió a la venta en la primera semana de mayo de 2025. 


El orden de aparición de los libros de la colección parece totalmente aleatorio: no corresponde a la fecha de estreno de las películas, ni separa animaciones adaptadas de cuentos clásicos o de autor de las historias originales de Disney. El predecesor de Alicia, que se estrenó en 1951, fue la novela de Enredados (película de 2010), y el siguiente fue El libro de la selva (película de 1967). 


Los libros consisten en la versión novelizada de la película, con ilustraciones y arte conceptual de la misma. No aparece en ninguno el autor de la adaptación, y en aquellos que corresponden a películas basadas en cuentos de autor, tampoco se menciona. En este libro no se acredita para nada que la película estuvo basada en la obra de Lewis Carroll, ni tampoco se alude a David Hall ni Mary Blair, cuyo arte original se utiliza junto con fotogramas y bocetos de la película.


 


Esta novelización de Alicia de Disney tiene la particularidad de que se ha redactado a partir de la versión española de la misma, cuyo doblaje se realizó (a finales del mismo año o a principios de 1952) en los Estudios Churubusco de México, bajo la dirección de Edmundo Santos (que también haría las voces del Lirón y Tweedledee). Quien ha escrito el texto replica los diálogos prácticamente palabra por palabra, cambiando solo ocasionalmente términos o modismos del español americano por usos peninsulares (por ejemplo, "durazno" pasa a "melocotón", y "serías una personita, como todas las gentes" pasa a "serías una personita, como todo el mundo"). Así, la lección de historia anglosajona que la hermana le está dando a Alicia al principio de la película (que a su vez proviene del parlamento del Ratón en el libro original) se convierte en el descubrimiento de América por Cristóbal Colón; Dinah pasa a llamarse Diana; y el Gato de Cheshire se presenta como Gato Risón. 





Por el contrario, no reproduce todas las letras de las canciones, sino solamente alguno de los poemas procedentes del texto original, como "El pequeño cocodrilo" de la Oruga, o el "Lindo lindo parpadean" del Lirón. Del mismo modo, no son una traducción o adaptación directa del texto de Carroll como aparecen en la película original, sino una transcripción de la versión española.





Aunque el redactor de este libro se toma algunas licencias - como establecer su propia división en capítulos, o ambientar el comienzo de la historia en verano -, su versión novelizada de la película es más que decente. Tanto las partes descriptivas como narrativas presentan una sintaxis compleja y son ricas en vocabulario y expresividad. Las adaptaciones en libro de la película que siempre he conocido, pensadas para un público infantil, están resumidas y simplificadas todo lo posible, hasta ser poco más que un acompañamiento en letras a los fotogramas: esta adaptación, en cambio, se complace en contar la película con todos sus detalles. Véase, por ejemplo, el momento, en que Alicia descubre a la Oruga:


"Para describir lo que vio, hay que recordar esas ilustraciones antiguas que, bajo el nombre genérico de ≪Escenas de la vida oriental≫, mostraban a los lectores occidentales curiosidades de otros países de culturas y costumbres diferentes. En una de las más habituales, aparecía un sultán con turbante recostado sobre una otomana - un diván muy mullido sin respaldo - y sosteniendo la manguera de un narguile, una pipa compuesta por un recipiente de cristal con agua perfumada, una cazoleta para el tabaco y un largo tubo flexible rematado por una boquilla; el recipiente solía estar encajado en un soporte metálico adornado con filigrana".

La edición del libro como tal deja bastante que desear. No menciona, como comentaba antes, al adaptador del texto; mezcla arbitrariamente ilustraciones de Blair y Hall con bocetos y dibujos finales de la película, sin dar crédito a ningún ilustrador; y los colores de la portada y los cantos del libro no recuerdan para nada a Alicia en el País de las Maravillas: solo por el diseño, yo habría jurado que era una versión de Wicked. Por el contrario, solo puedo tener alabanzas hacia el texto. Para los que crecimos con la versión española de la película, leer los diálogos es oír las voces de Alicia (Eudoxia González), el Sombrerero (Dagoberto Cervantes) y la Reina (Gloria Iturbe), con las frases que hacen el doblaje inolvidable. La redacción es excelente, con un vocabulario extenso y una redacción elaborada, pero natural, que no reduce la historia a las escenas de la película, sino que narra y detalla tanto episodios como transiciones, logrando una lectura amena y absorbente. 






Este libro está disponible para su venta a distancia en la editorial Salvat, con un precio de 9.99€, pero, debido a los elevados costes de envío - 5.99€ - vale la pena preguntar en quioscos, mientras la colección esté en curso, si se puede pedir como número atrasado. Para lectores adultos, recomiendo sin dudar esta versión sobre las que se incluyen en colecciones infantiles, o las que aparecen acompañando algunas ediciones del DVD de la película.

Fuentes:


Alicia en el País de las Maravillas - Disney novelas inolvidables nº17 en Editorial Salvat.


18 de agosto de 2025

Tea for 2, el juego de cartas (2020).

 




Tea for 2 (publicado también con el título en japonés, húngaro, polaco y tailandés) es un juego de mesa francés, diseñado por Cédrick Chaboussit, con dibujos de Amandine Dugon, y publicado en 2020 por diferentes compañías: Space Cowboys, Gém Klub Kft., Hobby Japan, Rebel Sp. z o.o. y Siam Board Games. Es para dos personas, las partidas duran entre veinte y treinta minutos, y está recomendado para jugadores a partir de diez años. No se debe confundir con otro juego de nombre similar, llamado Chai: tea for 2


La descripción del juego es la siguiente:


¡Un juego de cartas recién preparado para tu fiesta del té!

Una sutil mezcla de batalla y construcción de mazos.

¡Usa tus cartas con inteligencia, cómpralas con sensatez 
y enriquece tu mano para ganar siempre!

Desafía el tiempo con tus relojes de arena, deléitate con tartas de fresa 
y mantén al flamenco de tu parte.

¿Quién sabe? ¿Quizás haya un empate?

¡Y feliz no cumpleaños para ti!



El juego consiste en acumular cartas de personajes del País de las Maravillas con el mayor valor posible, con el objetivo de conseguir el mayor número de puntos al final (siendo la carta de menor valor, 1, el Conejo Blanco y el Gato de Cheshire, y la de mayor valor, 9, la Reina de Corazones). La mecánica básica es muy simple: en cada turno se saca una carta, y se decide entre comprar otra carta o aplicar el efecto que tiene la carta que se ha sacado. Ese efecto puede beneficiar al jugador o perjudicar al rival, con lo cual una cierta estrategia es necesaria en cada turno. 



Además de las cartas, el juego consta de un pequeño tablero por el que avanzan los peones de los jugadores, y que sirve como contador de puntos: los peones avanzan cada vez que su jugador obtiene cinco puntos, y cuando este llega a 25, se canjean por una ficha y los peones vuelven al principio. 





Cada jugador parte con un mazo inicial idéntico, y uno de ellos, escogido al azar con la moneda incluida en el juego (o bien siguiendo la sugerencia de que sea el que más recientemente ha tomado una taza de té), recibe la ventaja de la ficha del Flamenco. Este personaje puede cambiar de manos por los avatares de la partida (efectos de las cartas, movimientos del reloj) y decide los empates a favor del jugador que lo posea en ese momento, por lo que es una pieza valiosa.


Entre los efectos de las cartas y los del reloj también se pueden eliminar cartas (tanto propias como del rival), con lo que el jugador activo gana automáticamente los puntos de la carta. 


Los efectos de los personajes son los siguientes: 

1, el Gato de Cheshire: se coloca la manecilla del reloj de bolsillo en cualquier segmento a elección del jugador y se activa su efecto.


2, el Lirón: se cogen dos tartas de fresa de la reserva (si no quedan, se le roban al rival).

3, los Soldados- Carta: se obliga al rival a revelar y descartar sus tres próximas cartas, sin aplicar sus efectos. El jugador activo se suma los puntos de estas cartas.

4, el Verdugo: se obliga al rival a revelar y descartar su próxima carta, sin aplicar sus efectos. El jugador activo se suma los puntos de esta carta, excepto si es la Reina de Corazones: en este caso, el rival la descarta, pero el jugador activo no se queda con los puntos.


5, la Sota de Corazones: se cogen tres tartas de fresa de la reserva (si no quedan, se le roban al rival).

6, la Oruga: se cogen dos relojes de arena de la reserva (si no quedan, se le roban al rival).

7, el Rey de Corazones: se cogen dos tartas de fresa de la reserva (si no quedan, se le roban al rival) o el Flamenco (si lo tiene el rival).

8, Alicia: se coge un reloj de arena de la reserva (si no quedan, se le roba al rival).

9, la Reina de Corazones (o el Conejo Blanco): se destruye la carta superior de una de las pilas de suministro y se anotan tantos puntos como estrellas muestre.




Mediante los efectos de las cartas se pueden conseguir tartas de fresa, con las que cubrir la diferencia de puntos para comprar una carta de personaje; o relojes de arena, que podrán usarse para girar la manecilla del reloj y obtener un efecto: ganar puntos, apropiarse del Flamenco... 






Cada vez que el jugador llega al final de su mazo de robo, debe usar una carta del Conejo Blanco (que se obtiene de un suministro común) para barajar los descartes y volver a empezar; la carta de Conejo Blanco queda fuera de juego. La partida termina cuando se acaban las cartas de Conejo Blanco, o bien cuando se agotan cuatro de los cinco montones de personajes.


Al final de la partida, además, se comprobará si los jugadores han cumplido alguno de los objetivos (ser el jugador que más cartas tiene en total, el que más cartas ha eliminado, tener porciones de tarta sin gastar...). En caso de empate de puntos, gana quien tenga el Flamenco.


Las ilustraciones de Amandine Dugon son bastante agradables, y los personajes y objetos se identifican enseguida (excepto la de la tarta de fresa, que de lejos parece una porción de pizza). Personalmente, no encuentro la razón por la que las fichas del reloj sean relojes de arena, y no de bolsillo, y que los puntos sean estrellas y no un objeto más relacionado con Alicia en el País de las Maravillas, como rosas, tacitas de té o galletas. Por lo demás, son dibujos bonitos y cumplen su cometido. 





Créditos del juego.


Nombre(s): Tea for 2, 
2人でお茶を, Herbatka dla dwojga, Tea 2 főre, ชา 2 ถ้วยс.

Año de publicación: 2020.

Diseño: Cédrick Chaboussit.

Arte: Amandine Dugon.

Editores: Space Cowboys, Gém Klub Kft., Hobby Japan, Rebel Sp. z o.o., Siam Board Games.

 

Fuentes:

Amandine Dugon, página oficial de la artista.


Ficha del juego en Space Cowboys (aunque no existe la galería de imágenes).

Ficha del juego en Board Game Geek.


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