Edición regular de Hidra de 2021.
Aviso: este artículo resume y comenta una novela, incluyendo los acontecimientos más significativos y el final.
Sin corazón (Heartless) es una novela de la autora estadounidense Marissa Meyer (1984- ). Publicada en 2016, no debe confundirse con otras muchas novelas románticas para adolescentes con el mismo título, como la de Sara Shepard (2010), la de Mary Balogh (2015), la de Elsie Silver (2022), ni con la novela negra de Danny Falcone (2021) o la novela gráfica de Nina Bunjevac (2012), estas dos últimas para lectores adultos.
Marissa Meyer (nacida en Tacoma, estado de Washington) es una escritora de novelas juveniles de ciencia ficción y fantasía basadas en la reinterpretación de cuentos de hadas. Su primera novela, Cinder (2012) presentaba una versión futurista de “La Cenicienta”, y se hizo tan popular que la convirtió en una tetralogía, añadiéndole Scarlet (2013), Cress (2014) y Winter (2015 ), además de Fairest: la historia de Levana (2015) y los cuentos Hasta las estrellas (2016), dos obras ambientadas en el mismo mundo. La serie se llama "Las Crónicas Lunares", y en conjunto es su obra más vendida. Ha escrito también la trilogía Renegados (Renegados, 2017; Archi-enemigos, 2018; y Supernova, 2019), la bilogía Dorado (Dorado, 2021, y Maldito, 2022) y varias novelas independientes: Sin corazón (2016), Karma al instante (2020) y La casa zafiro (2025). En la actualidad, está preparando el lanzamiento de su próxima novela, Sin escape, coescrita con Tamara Moss, y con publicación prevista a mediados de este año.
En el postfacio de Sin corazón, la autora explica que es una gran admiradora de Gregory Maguire, autor también de reinterpretaciones de cuentos, y famoso por su serie Wicked. Durante una comida con sus agentes, comentó que le gustaría que Maguire escribiese el origen de la Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas, del mismo modo que había escrito la historia de la Bruja Malvada del Oeste de El Mago de Oz. Una de sus agentes le respondió que la escribiera ella misma, a lo que debe Sin corazón. La novela, la primera fuera de "Las Crónicas Lunares" tuvo bastante éxito, y en 2022 un grupo de teatro estudiantil la adaptó a un musical, financiado en parte por la propia Meyer.
La novela, por tanto, cuenta el pasado de la Reina de Corazones, y explica qué le ocurrió a una adolescente bondadosa, amante de la repostería y los dulces, para que acabara convirtiéndose en una déspota obsesionada con cortar cabezas. Toma elementos de los libros de Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y de la película de Disney de 1951. Uno de los personajes cita versos de "El cuervo" de Edgar Allan Poe, y además, una parte significativa de la historia está basada en un poema infantil anónimo de origen británico: “Peter, Peter, pumpkin eater” (“Peter, Peter, comecalabazas”).
"Peter, Peter, comecalabazas,
tenía una mujer y no podía retenerla;
la puso en una cáscara de calabaza
y ahí la guardaba muy bien".
Ilustración de Billie Parks, circa 1930.
La historia, por tanto, constituiría una precuela a Alicia en el País de las Maravillas, décadas antes de la historia original. Se desarrolla en el reino de Corazones, que tiene por vecino el reino Ajedrez. Ambos países están separados por un laberinto, y aparentemente solo se puede pasar de uno a otro cruzando un espejo que se halla en el centro de dicho laberinto; por lo que se ve a lo largo de la novela, viajar entre ambos reinos es bastante difícil y son pocos quienes lo hacen de manera regular.
En el reino de Corazones conviven seres humanos, animales antropomorfos y objetos animados y sintientes. El país está gobernado por el rey, todavía soltero, y totalmente inspirado en el de la película de Disney: de diminuta estatura, poco inteligente, apocado y pusilánime. La protagonista – la futura reina de Corazones – es una muchacha de diecisiete años llamada Catherine Pinkerton, hija de los Marqueses de la Ensenada de la Tortuga. Es asombrosamente bella y la muchacha más deseada de Corazones, por lo que sus padres tienen preparada una sustanciosa dote para cuando se presente un pretendiente a su altura. Pero ella no piensa en el amor, ya que su sueño es convertirse en trabajadora manual y levantarse a las cuatro de la mañana para ganarse la vida: planea abrir una panadería- pastelería en el centro del reino, en colaboración con su criada Mary Ann.
Primera edición de Pan Macmillan, 2016.
Al comienzo de la novela, Catherine ha preparado unas tartas de limón para llevarlas al baile que el rey de Corazones ofrece esa noche. Los bailes, como las meriendas y las partidas de croquet, son casi diarios, y a Catherine no le gustan nada, pero asiste en parte por complacer a sus padres, y en parte para publicitar sus dulces, ya que el rey en persona es muy aficionado a ellos, y las chicas esperan que sea su principal cliente cuando abran su pastelería. Ha cosechado los limones de un árbol que aparecido en su dormitorio la noche anterior: por lo visto, cuando Catherine tiene un sueño especialmente intenso, una planta relacionada con ese sueño brota y crece junto a su cama, hasta dar flores o frutos durante la noche. El sueño todavía ronda por su cabeza, ya que consistía en un joven apuesto y misterioso que mostraba interés en ella, pero Catherine intenta concentrarse en las tartas y en la noticia que le ha traído Mary Ann: el señor don Oruga, zapatero de la ciudad, cierra su tienda por jubilación, y se trata de un local estupendo y céntrico que sería perfecto para su pastelería. Catherine debe encontrar el valor para pedir a sus padres que le entreguen el dinero de su dote como inversión inicial para poder abrir su negocio.
Por la noche, Catherine va al baile con sus padres, y escucha rumores de que el rey piensa pedirle que se case con él, pero ella intenta no hacer caso. Se presentan personajes secundarios: Margaret, amiga de la infancia de Catherine (la futura Duquesa), tremendamente fea, desagradable y arrogante, que envidia la belleza y encanto de Catherine; Jack, también conocido de la infancia, que por algún motivo aborrece a Catherine y siempre la está criticando (la Sota o Valet de Corazones, inspirado en el de la película de Tim Burton); Lord Facóquero, un jabalí antropomorfo, "torpe, huraño y un terrible conversador" (el padre del bebé-cerdito de la Duquesa); el Conejo Blanco, que ya trabaja como maestro de ceremonias del rey; y el campesino Peter Peter, que ha sido recientemente ascendido a Sir. Este, el único que tendrá alguna relevancia en la historia, es un hombre rudo y maleducado que desprecia a los nobles e intenta evitar que nadie se dirija a su esposa, la cual tiene un aspecto enfermizo y agotado. En mitad de la fiesta se ofrece un espectáculo: el rey ha contratado un nuevo bufón, que recita juegos de palabras y realiza un original número de magia. Catherine se queda sin habla al darse cuenta de que el bufón es el joven atractivo y misterioso de su sueño.
Edición de Pan Macmillan de 2022.
Cuando termina su número, parece inminente que el rey va a declararse a Catherine, y esta, incapaz de soportar la tensión, huye del palacio y se desmaya en el jardín. Se despierta al oler una rosa blanca que le ofrece el bufón, el cual se presenta como Jest, y le dice que había salido a tomar el aire tras su actuación y la había encontrado inconsciente. Lo acompaña un Cuervo, que puede alternar entre forma humana y animal. Catherine se enamora instantáneamente de Jest, y pasan un largo rato charlando en el jardín, tras lo cual Catherine vuelve a casa y se echa a dormir. La despiertan sus padres, que estaban llenos de angustia porque el monstruo Jabberwock había atacado el palacio durante el baile y, como no la encontraban, pensaban que la había devorado. Tranquilizados, le confirman los rumores de que, antes del repentino ataque del monstruo, el rey la estaba buscando para declarársele, y que ha de estar preparada para aceptar elegantemente su propuesta cuando lo haga en el próximo baile o merienda.
A partir de entonces, y durante más de la mitad de la novela, Catherine tiene que manejar tres asuntos candentes: el cortejo del rey, que no sabe cómo rechazar sin que sus padres la repudien y quedar en ridículo ante toda la sociedad de Corazones; su creciente y apasionado amor por Jest, con el que coincide en los eventos reales; y la obtención de fondos para abrir su pastelería. Aunque está claro que Jest se ha enamorado de ella nada más verla, todo lo demás le va saliendo mal. Jest va a buscarla una noche y la invita a una fiesta nocturna en casa de su amigo Hatta, el Sombrerero, la cual termina catastróficamente cuando el Jabberwock vuelve a atacar y se lleva en sus garras a uno de los invitados. Catherine y Mary Ann van a ver el local que piensan alquilar para su negocio, y luego visitan al propietario, Lord Facóquero, el cual les promete alquilárselo si le ayudan a conquistar a Margaret; pero, aun así, les falta dinero. Piden un préstamo a Hatta, cuyo negocio va viento en popa, pero este no se lo concede. Catherine comienza a desesperarse: además de su sueño de toda la vida, la pastelería es el único recurso que le queda para escapar del rey (está segura de que retirará su propuesta de matrimonio si ella se convierte en una proletaria) y quizá casarse con Jest, ya que entonces serán iguales, y no una noble y un bufón.
Edición de VR Editoras de 2017.
Su esperanza es ganar el primer premio de un concurso de tartas, ya que constituiría una cantidad suficiente para empezar. Catherine y Mary Ann van a la aislada casa de Peter Peter para comprarle una de sus calabazas, y se dan cuenta de que ocurre algo extraño: gran parte del huerto está quemada, hay una calabaza de tamaño descomunal tallada en forma de jaula, y Catherine ve en el suelo un adorno perteneciente al sombrero que llevaba puesto última víctima del Jabberwock cuando este lo atrapó y se lo llevó. El campesino se niega a venderles nada y les cierra la puerta en las narices. Al volver, Catherine descubre en la zona quemada una calabaza que ha quedado intacta, y se la lleva para hacer el pastel. Durante la fiesta que precede al concurso, Catherine y Jest se ven a solas y se declaran su ya más que obvio amor, y Catherine está más decidida que nunca a rechazar al rey y abrir su pastelería. Pero de nuevo su ilusión termina en tragedia cuando el único juez que prueba su tarta, la Tortuga, comienza a deformarse y mutar delante de todos y se convierte en una Tortuga Falsa, lo que hace que el concurso se cancele y no se declare ganador. Agotados todos sus recursos, Catherine pide a sus padres el dinero de la dote, pero estos se niegan en redondo a que su hija tenga ningún negocio, ya que va a aceptar la propuesta de matrimonio del rey, tanto si quiere como si no.
En el siguiente baile, y justo cuando el rey va a pedir su mano, el Jabberwock vuelve a atacar. Catherine se rompe un tobillo y no puede huir, pero el sombrero de Jest llega por casualidad a su lado, y, sorprendentemente, hay una espada en el interior. Catherine coge la espada y planta cara al Jabberwock, que huye. En la confusión general, Jest hace brotar del suelo una torre de ajedrez, la cual encierra en su interior a Catherine y a él, y los traslada mágicamente a un lugar donde hay un pozo de melaza; al tomarla, el tobillo roto de Catherine se cura al instante. Jest, entonces, confiesa la verdad: él y su amigo el Cuervo son Torres del reino de Ajedrez, al servicio de la Reina Blanca, la cual les ordenó ir a Corazones y enamorar a su reina para robarle el corazón y llevárselo, ya que - no se dice cómo - le serviría para detener la interminable guerra entre las facciones blanca y roja de Ajedrez. De modo que Jest había ido a Corazones con la misión de enamorar a la reina, pero al llegar se encontró con dos problemas: uno, se había producido un desajuste temporal al cruzar el laberinto, y habían llegado a Corazones antes de que Catherine se casara con el rey y se convirtiera en reina; y dos, contra todo pronóstico, y sin que nadie se lo esperara ni lo viera venir ni de lejos, Jest se había enamorado de verdad de Catherine. De modo que Jest tiene que robarle el corazón, y debería animarla a casarse con el rey (porque su corazón solo sirve si es reina), pero claro, ahora resulta que la ama y no quiere utilizarla. Catherine, por supuesto, dice que se casará con el rey para después darle voluntariamente su corazón a Jest y que así él cumpla su misión, aunque no vuelvan a verse nunca más. A su regreso a Corazones, el rey intenta arrestar a Jest por haber secuestrado a Catherine; Mary Ann, además, se ha chivado de la escapada nocturna (cuando la fiesta del Sombrerero), pero Jest hace su magia y escapa.
OTRA VEZ hay un baile en el que el rey va a declararse a Catherine, y otra vez es interrumpido. Jest, el Cuervo y Hatta llegan en una torre, se llevan a Catherine y le dicen que han tenido una idea: si ella viaja a Ajedrez, al entrar será un peón, y si cruza el país, se convertirá en reina. Siendo reina allí, podrá usar su propio corazón para terminar con la guerra por sí misma, sin que nadie se lo robe. Entonces Jest habrá cumplido su misión y podrán vivir juntos y felices en Ajedrez. Catherine acepta sin apenas pensárselo: ya no quiere a sus padres, que iban a obligarla a casarse con el rey, ni a Mary Ann, que la traicionó al decir que Jest la había seducido con magia.
Para llegar a Ajedrez deben hacer un trato con las habitantes del pozo de melaza, una especie de Parcas con aspecto de niñas siniestras que les piden pasar un rato con ellas antes de enseñarles el camino por el laberinto. Les muestran un dibujo profético, según el cual uno de ellos será un asesino, uno un monarca, uno un mártir y uno un loco. Catherine da por supuesto que ella será la monarca y Hatta el loco (ya que él mismo ha hablado en ocasiones de que la locura es hereditaria en su familia y teme el momento en que le toque a él), pero le inquieta no saber quién, de entre Jest y el Cuervo, será el asesino, y quién el mártir. Llegan al centro del laberinto, que tiene muchas puertas que conectan con distintos lugares de Corazones (porque sí), y el espejo que lleva a Ajedrez. Cuando están a punto de atravesarlo, Catherine oye gritar a Mary Ann. Se asoma a la puerta de donde ha venido el grito, y ve que su amiga está prisionera en una jaula hecha de una calabaza vaciada, en la casa de Peter Peter. Catherine confirma sus sospechas de que el Jabberwock vive o se refugia en la propiedad del campesino; les dice a Jest, el Sombrerero y el Cuervo que va un momento a salvar a su amiga, y cruza la puerta para rescatar a Mary Ann. Peter Peter la pilla antes de que pueda hacer nada, pero los tres hombres han cruzado la puerta también y se enfrentan a él. El campesino reconoce a Hatta y le grita que es el culpable de que su esposa se convirtiera en un monstruo. Antes de que esto pueda aclararse, aparece el Jabberwock y los ataca. Catherine vuelve a hacerse con la espada que sale del sombrero de Jest, se enfrenta de nuevo a la criatura y, aunque lamenta saber que es una mujer que se ha transformado contra su voluntad, le corta la cabeza. Enfurecido, Peter Peter blande un hacha, decapita a Jest y huye.
Catherine, de vuelta en su casa, está llorando la muerte de Jest cuando se le aparecen las niñas del pozo y le ofrecen un trato: si se convierte en reina y les da a ellas su corazón, le traerán a Peter Peter para que pueda vengarse. Catherine acepta, y engatusa al rey para que le pida la mano por fin. El día de su boda, despide a Mary Ann (a la que le recomienda que vaya a pedir trabajo al Conejo Blanco), ordena que arranquen todos los rosales blancos de los jardines reales (porque ella y Jest se habían encontrado por primera vez cuando ella se desmayó bajo un rosal blanco), y va a visitar a Hatta. Este le cuenta que él se había enamorado de Jest mucho antes de que lo hiciera ella (así... porque sí...), y que lo del Jabberwock sí que fue culpa suya. Antes de confeccionar sombreros, Hatta se dedicaba a comerciar con diferentes productos entre el reino de Ajedrez y el Corazones, y un día le llevó unas semillas de calabaza a Peter Peter. Este no quiso comprárselas, al no saber qué efectos podrían tener unas plantas procedentes de Ajedrez. Desdeñado, Hatta tiró las semillas al huerto conforme se iba; germinaron y crecieron entre otras; la mujer de Peter se comió las calabazas sin saber que eran las de Ajedrez; mutó y se transformó en el Jabberwock. Hatta no parece en absoluto preocupado ni arrepentido por las consecuencias de su insensatez, y Catherine llega a la conclusión de que ya se ha vuelto loco.
Ya reina de Corazones, Catherine está en uno de los absurdos juicios que tanto le gustan a su marido, cuando las tres niñas siniestras del pozo le traen entre grilletes a Peter Peter. Catherine cumple su parte del trato entregándoles su corazón (el cual se llevan literalmente, clavándole un cuchillo en el pecho y arrancándoselo) y juzga al campesino por el asesinato de Jest. Después de oír su alegato, el jurado animal lo declara inocente, pero Catherine, furiosa, invalida su veredicto, dice que ella lo declara culpable, y lo condena a que le corten la cabeza de inmediato. El Cuervo, que se había quedado en Corazones a la espera de poder vengar a Jest, se convierte de buen grado en el nuevo verdugo real.
Como novela romántica y de aventuras para chicas adolescentes, cumple todas las expectativas. Tiene una heroína sin defectos: joven, hermosa, voluntariosa, rebelde, apasionada; es una heredera rica y privilegiada, pero con un corazón humilde, que sueña con ser clase media y trabajar como cualquiera; es una víctima trágica del destino y la sociedad patriarcal. Su interés romántico es apuesto y misterioso; puede que sea un enemigo, lo que le otorga aún más intriga y lo hace aún más atrayente, y por supuesto se enamora de la heroína nada más verla, aunque tenga que ocultarlo o negarlo durante un tiempo. Ambos son claramente superiores a todos los demás personajes, que si son aliados apenas se describen, y si son antagonistas son siempre feos, cobardes, estúpidos o malvados.
Edición de lujo de Feiwel & Friends,
prevista para noviembre de este año.
Este recurso de engrandecer a los protagonistas haciendo que todos los demás sean inferiores provoca que la novela abunde en pasajes que no tienen ninguna relevancia para la historia. En casi todos los capítulos de la primera parte (antes de que los protagonistas decidan ir a Ajedrez para que Catherine se convierta en reina allí) hay alusiones al romance entre Margaret y Lord Facóquero, que de hecho culmina en el último capítulo, en el que van al juzgado para que los reyes los casen. Pero no aporta nada, salvo uno o dos momentos en que Catherine intenta hablar bien de Lord Facóquero a Margaret para que les permita alquilar su local. Cada intervención a estos personajes parece dedicada a destacar lo fea y desagradable que es Margaret, lo incomprensible que es al principio que un señor cabal como Lord Facóquero se haya enamorado de ella, y cómo, al fin y al cabo, es normal que dos seres tan feos acaben juntos, porque no pueden interesar a nadie más (a diferencia, obviamente, del amor verdadero entre Catherine y Jest). Menos presencia aún tiene Jack, la Sota de Corazones, que interviene varias veces para criticar a Catherine, revela ser un cobarde en uno de los ataques del Jabberwock, y después simplemente desaparece de la novela, sin que se vuelva a mencionar ni saber nada más de él. Algo similar ocurre con el Gato de Cheshire, que vez en cuando se le aparece a Catherine para contarle algún cotilleo de la corte, y en general es un personaje amigable que la ayuda, pero no tiene ninguna intervención después del concurso de tartas, y solo vuelve a hablar un momento con Catherine el día de su boda. Todos esos personajes podrían eliminarse de la novela sin que se notara en absoluto. Capítulos enteros - como el de la partida de croquet, el que narra la leyenda de la Ensenada de la Tortuga, o el del larguísimo recorrido por el laberinto que termina de vuelta en el punto de partida - están solo para insistir en aspectos del carácter de los protagonistas que ya se han presentado - Catherine es perfecta en todo, el rey es un bobo y un inútil, Jest y Hatta son misteriosos - y no llevan a ninguna parte.
Personalmente, lo que más frustrante me ha parecido es que la primera parte ocupa más de la mitad de la novela con las mismas situaciones repetidas varias veces - intentos de conseguir dinero para la pastelería, cortejo del rey, bailes y eventos con declaraciones interrumpidas, ataques del Jabberwock - y cuando parece que avanza la acción, y que POR FIN va a empezar una aventura en el reino de Ajedrez, pues no. El plan de ir a Ajedrez, convertir a Catherine en reina y que ella termine la guerra podría haber dado para una segunda parte trepidante, con nuevos personajes, entornos y desafíos. Pero no: matan a Jest, y Catherine vuelve a Corazones y se casa con el rey. Los episodios que pasan con las niñas del pozo de melaza - las cuales, por lo visto, controlan quiénes pueden acceder al laberinto - y el recorrido por el mismo laberinto, se hacen un poco pesados, pero se leen con la emoción de que van a llegar a Ajedrez. Que todo eso quede en nada debido a la muerte de Jest - que podría haber ocurrido, en las mismas circunstancias, pero mucho antes en la novela - es anticlimático y da sensación de tomadura de pelo.
He comentado que se trata de una buena novela juvenil romántica pensada para un público femenino, pero no me parece tan buena como historia ambientada en los libros de Carroll. Pocas cosas recuerdan al País de las Maravillas. Me han gustado algunos detalles, como que de vez en cuando se mencionen objetos animados que están por allí haciendo sus cosas, o que se reconozca que los alimentos pueden tener efectos inesperados y nadie le dé la mayor importancia. Pero, en general, no se podría ver como una precuela de Alicia si la autora no hubiera forzado esa conexión al incluir a tantos personajes que salen en los libros de Carroll, pero no tienen la menor importancia en este. Como si nos dijeran: "Mira, la amiga fea de Catherine será la Duquesa; mira, la Tortuga cuya cabeza se transforma en la de una ternera será la Tortuga Falsa; mira, la criada Mary Ann es la misma que después tendrá el Conejo Blanco". El que utilice al Jabberwock como creador de conflicto y amenaza, al que la heroína debe decapitar para salvar su reino es un recurso demasiado fácil, pero atribuya su origen a una transformación por comida procedente de Ajedrez da lugar a más preguntas que respuestas.
En conclusión, como novela de adolescentes con una heroína que se rebela contra el patriarcado con vestidos preciosos y pasteles riquísimos, y tiene un chico misterioso y apuesto que se pinta los ojos con delineador negro, cumple perfectamente. Como historia ambientada en el País de las Maravillas, es muy superficial.
Este libro, como la mayoría de las obras de Merissa Meyer, ha sido publicado en España por la editorial Hidra. Es fácil de encontrar tanto de primera como de segunda mano, con varias ediciones en tapa dura y blanda, y una de lujo con los cantos decorados. No recomiendo, por el contrario, la edición de VR Editoras, que tiene errores garrafales en la traducción, e insiste, por algún motivo inexplicable, en llamar "Jabberwocky" al Jabberwock (recordemos que Jabberwock es el monstruo, y "Jabberwocky" el poema en el que sale). Las notas al final explican los juegos de palabras del original inglés, y aclaran que una de las intervenciones del Cuervo es un verso del poema de Poe, cuando cita muchos más versos sin que las notas lo indiquen. Si el libro se desea leer en español, sugiero recurrir a la cualquiera de las versiones de Hidra.
Fuentes: